Apremia ambientalista a que se reabra y regrese a la ciudad el Jardín del Puerto

Imagen del malecón y del Jardín del Puerto que se encuentra cerrado en el centro de Acapulco Foto: Jesús Trigo

Yee Trujillo

La ambientalista Kay Mendieta Marsalis urgió que se reabra y regrese inmediatamente a la ciudad el Jardín del Puerto cerrado hace 11 años, independientemente de las adaptaciones que se requieran ante el plan de reconstrucción, porque “oímos de manera informal de proyectos espectaculares”, pero los ciudadanos tienen que conocerlos primero. Expuso que más de 30 organizaciones buscan sumar “a todas las acciones maravillosas que vienen para Acapulco” y construir juntos a partir de un lugar que sea público, gratuito y de calidad a la brevedad, con el retiro de rejas y sin esperar “un proyecto faraónico”.
“Lo que queremos es que el Jardín del Puerto, los 4 mil 700 metros sean abiertos de inmediato a la ciudad, que se recuperen para la ciudad, no queremos saber si se van a concesionar a empresas particulares o no se van a concesionar a empresas particulares, porque primero necesitamos abrirlo, ver todo con lo que se cuenta y ver qué uso se le va a dar para la ciudad”, manifestó la también codirectora del Jardín Botánico de Acapulco al ser consultada vía telefónica.
Sobre si las organizaciones que han defendido el espacio público saben si habrá cambios por el Centro Integralmente Planeado decretado en enero por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y luego de que el año pasado se anunció la construcción de un centro comercial y restaurantes, indicó que a ciencia cierta los ciudadanos y todas las organizaciones de la sociedad civil no saben a qué se refieren las autoridades, porque una cuestión es la que tiene la Administración del Sistema Portuario Nacional Acapulco y otra el replanteamiento de “puerto-ciudad”.
Afirmó que el colectivo ciudadano Recuperación del Jardín del Puerto ya envió cartas a la presidenta, a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y a la alcaldesa Abelina López Rodríguez para que se respete el espacio público y se abra de inmediato para limpiar y empezar a usarlo con condiciones de seguridad, y que las más de 33 organizaciones que lo conforman ya tienen propuestas de arquitectos y urbanistas locales para recuperarlo con una inversión mínima, sin tener que esperar “un proyecto faraónico de un costo enorme”.
Subrayó que desde 1940 el Jardín del Puerto pertenece a la ciudad, que por irregularidades fue concesionado a una empresa, recordó que se hicieron bodegas, estacionamientos, que el Jardín Botánico se involucró ante el problema ecológico por el retiro de palmas y árboles de gran tamaño, el “famoso muro de la ignominia” para cerrarlo y que el Ayuntamiento se quedó “impávido, viendo”, que el colectivo ciudadano solicitó que se revocara la concesión legalmente, que hace dos años el gobierno municipal retomó el tema y ganó otra vez que la zona concesionada regresara a la ciudad, pero sigue cerrada a la ciudadanía y sin ningún uso porque, dijo, primero se pidió el resguardo de la Secretaría de Marina y después se mezcló con la parte portuaria que “es importantísima” por la llegada de cruceros, pero igual de significativa que la de sentido social e identidad.
“Lo que nosotros necesitamos aquí no son zonas de conflicto, son zonas de sumar, zonas de convivencia, y es tan sencillo como quitar las rejas y dejar otra vez que todos los acapulqueños, los ciudadanos y el turismo podamos disfrutar de este espacio”, subrayó.

Mendieta Marsalis ejemplificó que esto funciona y ha tenido “un éxito enorme” en muchos lugares como la Riviera de Nayarit, Puerto Vallarta, La Paz, donde le han apostado a tener espacios públicos junto al mar para volverlos atractivos turísticos, con la inversión “más sencilla” que requiere una autoridad.
Dijo que hay referentes internacionales de que los consejos ciudadanos pueden participar, que el espacio podría utilizarse para tener una representación de las zonas de estado, con sus artesanías en un sitio digno, no en el sentido comercial sino cultural, de identidad y de paseo, englobarlo con su importancia histórica, con la Nao de China que muchos jóvenes ahora desconocen, y que los habitantes de las colonias y barrios históricos de forma natural van a ir a pasar sus domingos por su céntrica ubicación.
“Ahí aprendimos casi todos los acapulqueños a andar en bicicleta, era un espacio de convivencia, es un espacio histórico, de las pocas ventanas enormes que quedan al mar para el turista”, expresó, y añadió que las organizaciones proponen un andador que comience en el Paseo del Pescador, para que sea un espacio público peatonal que impulse el turismo y la convivencia social.
Se espera que hoy el colectivo realice una conferencia de prensa para visibilizar lo que sucede con el Jardín del Puerto y se recupere. En este sentido, la activista convocó a la ciudadanía, arquitectos o urbanistas a participar con su firma, a alzar la mano o apoyar en cualquier forma.

No contribuye a la paz establecer cuarteles en espacios públicos y zonas culturales, señalan

Ramón Gracida Gómez

Para construir la paz se necesitan más espacios públicos “de calidad” y no más armas, afirmó la codirectora del Jardín Botánico de Acapulco, Kay Mendieta, en reacción a la futura construcción de un cuartel de la Guardia Nacional dentro del parque Papagayo.
Vía telefónica, mencionó que la Organización de las Naciones Unidas y organizaciones dedicadas a la construcción de la paz concluyen que la forma más económica para lograr tal objetivo en una ciudad “no es con más armas ni con más soldados ni con más cuarteles, es teniendo mejores espacios públicos de calidad, donde la gente puede ir y compartir un espacio común y tratarse como iguales”.
La también promotora de la reactivación del Jardín del Puerto recordó: “los años de lucha desperdiciados” para lograr este objetivo, la misma lucha para conservar el parque Papagayo y la inversión para tener la Casa de la Cultura, lugar que también fue incluido en la lista de predios para los futuros 38 cuarteles de la Guardia Nacional en Acapulco; aunque la secretaría federal de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, dijo posteriormente que se buscaría otro lugar.
Kay Mendieta indicó que al gobierno federal se le hace “fácil” decir que un cuartel de la Guardia Nacional será construido en tal lugar, “en vez de voltear a ver lotes vacíos, casas abandonadas, terrenos que no han pagado prediales, no en la Costera, en otras zonas, donde sí se requerirán”.
Declaró: “Yo no estoy en contra de que haya los cuarteles requeridos, pero ésa no es la solución, establecer cuarteles en espacios públicos y en las zonas culturales; esto es lo que necesita la ciudadanía para construir paz, vernos como iguales en estos espacios”.
Consideró que es “equivocado” construir un cuartel de la Guardia Nacional dentro del parque Papagayo e insistió: “lo que nosotros debemos de procurar es que la ciudadanía, los acapulqueños, los turistas, tengamos más espacios públicos de calidad, verdes, de convivencia, donde vaya la gente de manera gratuita”.
Aseguró que antes Acapulco tenía espacios públicos de “excelente calidad”, como el parque de Costa Azul y el mismo Jardín del Puerto, que se ubica a un costado del Malecón, y que no tiene acceso al público, a diferencia de otros malecones del mundo, donde es un espacio de paseo para las familias.
“A raíz del Otis, pues de verdad tenemos que tener la mirada fija que necesitamos conservar todas estas áreas verdes, ver las especies que fueron resilientes, cuáles soportaron el embate de estos vientos, replantar más de éstos”, planteó Kay Mendieta.
La codirectora del Jardín Botánico de Acapulco recordó que éste, ubicado a un costado de la Universidad Loyola del Pacífico, arriba de la avenida Escénica, en la colonia Cumbres de Llano Largo, quedó muy afectado y se perdió mucha flora, pero está en proceso de reconstrucción y en marzo habrá un concierto de primavera.