Una riña entre los internos de la cárcel de Chilpancingo dejó dos heridos, según información proporcionada por el director del penal, Javier Castrejón Rosales, a los familiares de los reclusos que acudieron a sus visitas.
En la cárcel de Chilpancingo, ubicada al sur de la capital, a las 9 de la mañana hubo una riña entre internos que dejó como saldo dos reclusos heridos, Gabriel Gonzáles Cabrera y Miguel Jacobo Barragán.
El director de la cárcel no quiso dar información a la prensa, “ahí está comunicación social del estado, ahí les darán la información”, dijo, y anunció a los familiares la suspensión de las visitas y que los heridos fueron trasladados al Hospital General Raymundo Abarca Alarcón.
El centenar de familiares que esperaban desde las 9 de la mañana para entrar a la visita se sorprendió al escuchar el anuncio de Castrejón Rosales; los visitantes cuestionaron, “diga los nombres de los heridos”, “tal vez son nuestros familiares”, “déjenos pasar”, “venimos desde Zihuatanejo, ustedes nos pagarán el hospedaje”. Sin embargo, no los dejaron pasar hasta las 12 del mediodía.
Dentro de la cárcel hubo un camión con unos 40 policías estatales con equipo antimotines durante la mañana, que se retiró después de mediodía.
El director Castrejón Rosales se veía tenso, fumaba mientras pedía, “entiendan que no pueden pasar, corren peligro si entran, esta caliente la cosa, no queremos exponerlos. Les aseguro que no son sus familiares porque las familias de los heridos ya están con ellas en el hospital”.
De la cárcel se retiraron unas 40 personas; las que se quedaron insistieron al director que los dejará pasar, por lo que Castrejón Rosales accedió y dejó entrar a un visitante por recluso, hasta las 3 de la tarde hora, cuando terminan las visitas.
Castrejón Rosales aseguró que hoy dejarían estar dos horas más a los visitantes como compensación del tiempo que perdieron ayer.
No es la primera vez que ocurre un incidente de este tipo en la cárcel de Chilpancingo; en 2012, una riña dentro del penal dejó cuando menos tres reclusos golpeados y provocó disparos de los custodios, así como una aparatosa movilización de militares, policías federales, ministeriales y estatales.
Asimismo, en 2014, presos se amotinaron tras la irrupción de policías estatales vestidos de civil en la madrugada y golpearon a seis reos, de los que dos resultaron lesionados. En la requisa del penal las autoridades decomisaron mariguana, heroína, cocaína, tijeras, desarmadores, cargadores de celular, televisores y reproductores de DVD.
Pese a que el director aseguró que comunicación social del estado daría información de los hechos, no ocurrió así. En el portal de internet del gobierno del estado, tampoco se proporcionó ninguna información.

