Confirma la comisaria de El Durazno que El Meli, que está preso, participó en la masacre

Emiliano Tizapa Lucena

Chilpancingo

A poco más de cuatro meses de la masacre de siete hombres en la comunidad serrana El Durazno, municipio de Coyuca de Catalán, hay un detenido como responsable, la comisaria municipal de la localidad, Azucena Rosas García confirmó que el presunto integrante del grupo delictivo La Familia Michoacana, Hermelindo, El Meli o El Chiquillo participó en el ataque ocurrido el 10 de diciembre de 2022.
Afirmó que faltan más detenciones porque eran 11 camionetas con hombres armados quienes estuvieron en la masacre, además, aseguró que a raíz de ese día otras comunidades han sido desplazadas y algunos pobladores de El Durazno ya no regresaron y prefirieron migrar a Estados Unidos.
El sábado 10 de diciembre de 2022 a las 2 de la tarde, decenas de sicarios entraron a El Durazno, según los pobladores, los llamaron para que se reunieran en la escuela primaria porque iban a tener una plática, y señalaron que encabezó el grupo armado el jefe de La Familia Michoacana, Jhonny Hurtado Olascoaga.
Cuando los lugareños estuvieron reunidos en la cancha de la escuela, los sicarios les dispararon y ahí quedaron los cuerpos de José Luis, Vladimir e Isidro Gómez, Daniel Villanueva, Fernando y Elder Salgado de 15 años de edad.
Los vecinos relataron que cuando terminó la balacera los hombres armados salieron a recorrer el pueblo y se encontraron en la calle principal a bordo de su cuatrimoto a Bonifacio Torres, a quien le rociaron gasolina y le prendieron fuego.
Los sicarios siguieron disparando contra las casas de paredes de madera y según los vecinos, amenazaron con regresar y matar a todos y quemar todas las viviendas.
A 130 días de ocurrida la masacre, de acuerdo con lo que ha dado a conocer la Fiscalía General del Estado (FGE) sólo hay un detenido vinculado a proceso responsabilizado por los asesinatos en El Durazno, de quien el 9 de abril se informó de su detención en la carretera de Coyuca de Catalán-El Durazno, pero en un primer momento por el delito de robo.
El 16 de abril, siete días después, se informó que se vinculó a proceso y se otorgó un plazo de investigación complementaria pero por el delito de homicidio calificado en los hechos ocurridos el 10 de diciembre de 2022 en El Durazno.
Consultada vía telefónica, la comisaria municipal de El Durazno, Azucena Rosas García afirmó que la comunidad está bien, que el gobierno del estado no los ha dejado solos y continúa la vigilancia de policías ministeriales y estatales, y a pesar de que sigue habiendo integrantes de La Familia Michoacana en los alrededores, la comunidad no ha sido molestada.
Confirmó que Hermelindo, El Meli o El Chiquillo, ahora detenido, estuvo en el ataque del 10 de diciembre, “esa persona detenida sí participó en esas muertes de El Durazno y también iban varios hombres armados, eran 11 camionetas, así que son más personas, pero ese que detuvieron sí estuvo y hay pruebas”.
Según la FGE las versiones de los pobladores dicen que los agresores en El Durazno gritaban que eran gente de “El Pez, El Borrego y El Gordo”, el último mencionado murió el 17 de marzo en un enfrentamiento armado contra soldados en la comunidad El Pescado, en el Ejido Guajes de Ayala, en la sierra de Coyuca de Catalán, enfrentamiento que dejó dos soldados y cuatro civiles muertos más, su nombre era Orbelín Hernández Peñaloza, identificado por el gobierno mexicano como jefe de sicarios de la FM en la región.
Respecto a Orbelín Hernández, Rosas García aseguró que les hizo mucho mal, y antes de la masacre del 10 de diciembre ya había matado a otros habitantes de El Durazno, agregó que también participó en la masacre y en 2018 ya les había robado ganado porque ya era integrante de la Familia Michoacana.
Agregó que a personas de su Ejido de Guajes de Ayala, “gente que no estaba con él a algunos los mató y otros se fueron, pero con lo que llevaban puesto”.
La comisaria expuso que la masacre en El Durazno provocó que todavía haya gente desplazada, “algunos se fueron a Estados Unidos, otros están en lugares de la Costa Grande, además, porque como no llegan los maestros, se tuvieron que mover para enviar a sus hijos a la escuela”.
Dijo que antes de los asesinatos, en agosto del año pasado el médico que llevaba en la comunidad 11 años, cuando empezaron a llegar los integrantes de la Familia Michoacana a El Durazno lo corrieron, “lo amenazaron de muerte y el médico se tuvo que retirar”, actualmente, no tienen médico, los de FGE “han llevado un médico y es con quien algunos pobladores van a consulta, pero obviamente que las señoras tenían más confianza cuando estaba el médico y la enfermera”.
Expuso que tras la masacre en El Durazno, se han desatado una serie de enfrentamientos armados, así como amenazas e incursiones a otras localidades vecinas como Los Bayados y Los Puertos, del ejido San Antonio de las Tejas, entre los municipios de Coyuca de Catalán y Ajuchitlán del Progreso.
El 19 de febrero los 246 habitantes de Los Bayados se desplazaron hacia Tecpan por el temor a sufrir un ataque similar al de El Durazno, y el pasado 3 de abril, en Los Puertos, las 34 familias salieron desplazadas de su localidad por lo mismo.
Actualmente con un participante en la masacre muerto y otro detenido, la comisaria de El Durazno, Azucena Rosas pidió a las autoridades que deben estar en la Sierra para atrapar a los responsables, “la presencia de las autoridades en la Sierra es lo que hace falta, no tan solo en esta ruta, sino en toda la Sierra, porque es grande”.
Llamó a la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda a que no abandonen la zona sobre todo en temporada de lluvias, que “es cuando aprovechan los delincuentes” debido a que los caminos de terracería se dañan y complican el paso a los vehículos.