Desde julio se capacitó a los trabajadores del laboratorio Galo Soberón para detectar el virus

La directora del Laboratorio Estatal de Salud Pública Galo Soberón y Parra, Elizabeth Godoy Galeana, informó que desde julio del año pasado recibieron capacitación para la detección del virus del zika.
En declaraciones, Godoy Galeana indicó que la institución, que analiza muestras de todo el estado y de hospitales del IMSS, ISSSTE y Sedena, está certificada para hacer análisis de dengue y chikungunya. Para el zika, agregó, está en proceso de certificación, por lo que las muestras se envían, por el momento, a la federación.
Aclaró que los análisis para detectar chikungunya en laboratorios privados no son del todo confiables porque pueden dar falsos positivos o falsos negativos, además de no contar con el certificado del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (Indre).
Explicó que el laboratorio tiene el aval del Indre para dar resultados oficiales de dengue y desde el año pasado para chikungunya, ”ellos nos liberaron el diagnóstico del chikungunya desde en enero del año pasado, o sea que el diagnóstico que damos nosotros ya es oficial”.
Abundó que esa aprobación se da después que especialistas monitorean de forma remota y a través de gráficos que el laboratorio estatal les envía, que se cumplan con los lineamientos. Además de visitas aleatorias de seguimiento, para supervisar la continuidad de su trabajo.
En tanto, que del virus del zika el laboratorio estatal todavía no tiene la certificación porque no les han llegado muestras de casos sospechosos para iniciar el proceso.
Expuso que por día, el laboratorio tiene la capacidad de hacer hasta 360 análisis. Que hay cuatro turnos, en caso de una emergencia epidemiológica.
Godoy Galeana dijo que tan sólo por los gastos de reactivos, la prueba para detectar dengue, chikungunya o zika tendría un costo de 300 pesos, “porque aparte son los gastos de operación como salario del clínico, la luz y el equipo y saldrían en 700 pesos”.
Reiteró que el laboratorio no cobra los estudios, pero que todas las muestran que llegan son enviadas por las instituciones públicas.
Enfatizó que para la toma de muestras debe ir la persona que sospeche estar enferma de alguno de esos tres virus, que en los primeros cinco días que presentan algún síntoma, como fiebre o dolor de articulaciones, “ya después de los cinco días es extemporánea”.
A pregunta de que si son confiables los estudios en laboratorios privados, respondió que el año pasado, cuando los casos de chikungunya eran altos, esos negocios ofrecían pruebas rápidas que no estaban certificadas por el Indre, “esos laboratorios empezaron a hacer pruebas rápidas, que arrojaban falsos negativos o falsos positivos, no sé en qué porcentaje”.
“La capacitación del zika, nos la dieron desde que empezó a circular el virus en Brasil, desde julio del año pasado”, afirmó la directora; además de capacitaciones a través de video conferencias, que se dieron a lo largo del año.