Juan Luis Altamirano
Ciudad de México
Los representantes de Guerrero en el Senado y de la bancada de Morena, Beatriz Mojica Morga y Félix Salgado Macedonio, defendieron la iniciativa por la que se expidió y se aprobó la Ley General de Aguas.
Desde la tribuna del Senado, Mojica Morga afirmó que en anteriores administraciones se buscaba el beneficio económico para algunos y que la iniciativa tiene como objetivo terminar con lagunas legales y omisiones, así como ser un punto de inflexión en defensa del derecho del consumo de agua.
“Por ejemplo, al final del siglo XX para dotar de agua al próspero desarrollo inmobiliario de Acapulco Diamante, se instalaron kilómetros de tuberías que sacaban el agua de uno de los ríos de comunidades afromexicanas de Acapulco, Lomas de Chapultepec”.
Añadió que en ese momento esas tuberías no estaban destinadas a llevar agua a los pobladores de la zona: Barra Vieja, Bonfil o El Podrido, sino que era un servicio selectivo.
“Llevaban el agua a los campos de golf, a las albercas, a los condominios, a los hoteles. Y está ahí de testigo el pueblo de Guerrero y el pueblo de Acapulco que sigue padeciendo de agua, así eran las prioridades”.
La senadora afirmó que con la Ley en cuestión se garantiza el derecho al agua para los productores agrícolas y que con la iniciativa se seguirá “haciendo historia”, además que son visibles los resultados, . Agradeció la inversión programada por la presidenta Claudia Sheinbaum de ocho mil millones de pesos en el plan hídrico de Acapulco.
También en la tribuna, Félix Salgado afirmó que en Guerrero, en Cutzamala, en la región de Tierra Caliente, existe la presa El Gallo, la cual cuando los representantes de la ahora oposición estaban en la administración la concesionaron por 40 años.
“Esa presa la concesionaria en el año 1999. El presidente era Ernesto Zedillo y se le concesionaron a Enerit Green Power, una empresa alemana que es una termoeléctrica que vende energía a Guerrero, Ciudad de México, Estado de México y es una empresa alemana que compró esa concesión por 40 años”.
Salgado afirmó que los representantes de oposición convirtieron las presas construidas en la administración de Lázaro Cárdenas en un negocio, ya que originalmente era para dotar de agua tanto a los campesinos como a los agricultores.
“No es que ustedes sean los redentores, los defensores del agua y de la tierra, no. Son unos verdaderos bribones que se están trepando en este asunto, ustedes han sido los que han medrado con el agua y con la tierra y que han puesto de rodillas al campo mexicano”.
