El gobernador Héctor Astudillo Flores reiteró que entre los 60 policías retenidos en Zihuatanejo tres eran infiltrados. Uno de ellos fue quien tomó el mando de la policía de Zihuatanejo. Reconoció que lo ocurrido representa la debilidad en las instituciones. En el noticiario de Milenio Televisión, respondió que hay debilidad en las policías pero que no es un problema exclusivo de Guerrero.
En el espacio de noticias de Samuel Cuervo De 9 a 11 am, en entrevista telefónica, Astudillo Flores dijo que en Zihuatanejo “desde hace algunos unos días se tenía conocimiento, de acuerdo con información que nos llegó de diversas maneras y por supuesto, es lo delicado que se empezó a presentar en una serie de circunstancias de seguridad en el municipio y nos llegó la información y comunicación de que quien estaba realmente mandando en la policía de Zihuatanejo era un delincuente y estaba adentro de las instalaciones, con otras dos personas estaban haciendo operaciones, infundiéndole miedo a los demás policías y por supuesto metiendo a más policías que no tenían la acreditación correspondiente.
–¿Gobernador, este caso en particular llama la atención por la anuencia, permiso o consentimiento de quién hacían esto. Hablamos de narcopolicías los que estaban trabajando en Zihuatanejo? ¿El alcalde o el director de Seguridad Pública, alguien sabía de esta operación y estaba consintiendo que así se diera o era algo que acababa de ocurrir apenas?.
–Yo creo que fue un asunto que se fue presentando de manera paulatina, se fue detectando. Había amenazas para todo el mundo alrededor y entonces fuimos midiendo el momento de actuar ¿Quién nos lo dijo? Pues las gentes locales, incluida las autoridades municipales, por supuesto.
Agregó que se harán las investigaciones a los policías detenidos, mientras el Ejército y la policía del estado cumplirán las funciones de los policías retenidos. A quienes estén acreditados se les mantendrá su puesto, mientras que quienes no estén certificados serán retirados y los que se tengan que procesar se someterán a un juicio legal.
El entrevistador le preguntó si ese caso podría ser ilustrativo de otras policías municipales que estén infiltradas por el crimen organizado. Astudillo Flores reconoció que hay “una notable debilidad en las instituciones, aunque no solamente en Guerrero sino en todo el país. Es parte de un problema general que se presenta en México”.
En el tema de Tierra Caliente, Héctor Astudillo indicó que la inseguridad es un tema “muy complejo” siendo la última semana una jornada intensa y fuerte que inició en San Miguel Totolapan para “colocar orden en una población donde se han presentado confrontaciones entre dos grupos delincuenciales”. De los 14 bloqueos en carreteras en la zona de Tierra Caliente, precisó que fue una reacción de grupos delincuenciales ante la acción conjunta de los gobiernos.
Aseguró que Tierra Caliente ya está volviendo a la normalidad y las carreteras hay tránsito. En tanto, se mantiene el objetivo de capturar a dos cabezas delincuenciales que han ocasionado un estado de guerra interna.
El gobernador reconoció que podría haber errores en las operaciones de seguridad en la zona, “decirte que los operativos van a ser perfectos, pues sería un asunto así que soy experto en estrategias militares y no lo soy. Soy abogado y gobernador pero te puedo decir que estaré muy pendiente de que el respeto a los derechos humanos de todos los ciudadanos guerrerenses se dé. Yo creo que no es un pleito éste contra la sociedad y el pueblo. No, de ninguna manera”.
Con relación a la agresión por parte de un grupo de hombres armados a siete periodistas asaltados y amenazados en Tierra Caliente, Astudillo Flores reiteró que es la PGR quien lleva el caso y que él estableció una comunicación “elemental” con los reporteros.