
La Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de Chilpancingo tiene el reporte de 16 secuestros en lo que va del año, además de seis asesinatos contra empresarios capitalinos desde mediados del año pasado, informó su dirigente Pioquinto Damián Huato.
Aseguró que en el organismo hay desconfianza con los asesores en crisis y negociación de la Fiscalía General del Estado (FGE), pues los familiares de las victimas sí pagaron el rescate para liberar a los secuestrados pero éstos fueron asesinados.
Sin embargo, precisó que los empresarios de la Canaco no han solicitado portar armas para su protección personal y de los establecimientos donde laboran, y que es a las instituciones en materia de seguridad de los tres niveles de gobierno a las que les corresponde entregar buenos resultados, “porque es su obligación y porque anualmente se invierten millones y millones en materia de seguridad en Guerrero”.
Consultado en sus oficinas, a un costado del Zócalo capitalino, Damián Huato aseguró que la violencia repuntó considerablemente contra los empresarios aglomerados en la Canaco, pues en lo que va del año fueron constatados 16 secuestros, además de seis asesinatos de mediados del año pasado a la fecha.
Precisó que los secuestrados han sido empresarios dedicados a microempresas cómo dueños de talleres mecánicos, negocios de entretenimiento y propietarios de taxis locales, quienes recién comenzaban a posicionarse.
El empresario detalló que el último secuestro se registró hace dos semanas y que se pagaron cerca de 200 mil pesos para liberar a la víctima, “vendieron sus cosas más personales y (ahora) viven en Chilpancingo sin dinero y con bastante temor”, precisó
Asimismo Pioquinto Damián indicó que hubo seis empresarios que fueron plagiados, de quienes sus familiares pagaron el rescate, sin embargo, fueron asesinados.
Reconoció que ante estos hechos el organismo empresarial sospecha del departamento de crisis y negociación de la Fiscalía estatal, pues los asesores de esa dependencia actuaron cómo intermediarios entre los delincuentes y las familias de las víctimas, “yo no quiero ser mal pensado, pero respecto a los seis compañeros muertos las familias pagaron rescate y me da la impresión de que el dinero (del rescate) no llegó a los secuestradores, y pudo haber quedado en manos de policías corruptos”, expresó.
Justificó las sospechas al explicar que los trabajadores de la dependencia mostraron una verdadera “devoción” para negociar con los delincuentes, “llegaban a las 9 de la mañana y se retiraban a las 11 de la noche; prácticamente les solicitábamos que se retiraran porque las familias de las víctimas tenían que descansar, presiento que hay un grupo de policías corruptos que actúan así o por lo menos fue la interpretación que le dimos nosotros y las familias”, expuso.
El empresario comentó que probablemente se reunirán en Chilpancingo el próximo viernes con representantes de la Comisión Nacional de Seguridad, a quienes exigirán que se actúe contra las bandas criminales.
Consultado sobre la posibilidad de que los empresarios de la Canaco y sus trabajadores porten armas, Damián Huato aseguró que no tienen ninguna solicitud, pues confían en las instituciones de seguridad de los tres niveles de gobierno, “pese a los errores que podría haber dentro de su funcionamiento”.
Aclaró que en la organización empresarial consideran que las instituciones de seguridad del Estado deben funcionar para proteger a todos los ciudadanos, y recalcó que esperarán a que haya mejores resultados.
Precisó que en su opinión, como dirigente de la Canaco no comparte la idea de portar armas, porque anualmente se destina una cantidad considerable de dinero para la seguridad pública en el estado, demás de los impuesto que pagan los empresarios , “se gasta bastante dinero para que las instituciones no cumplan con sus funciones, especialmente las de seguridad; su obligación principal es cumplirle a los ciudadanos”, señaló.
Aseguró que por el momento los miembros de la Canaco no acudirán a la Sedena para solicitar permiso para portar armas, “si no lo hicimos en la etapa oscura en Chilpancingo con el narcogobierno del presidente municipal y miembro distinguido del crimen organizado Mario Moreno Arcos y su hermano Ricardo Moreno Arcos, menos lo haremos ahora”, aseveró.
-¿Entonces qué es lo que prosigue para la Canaco, sí denuncian y confían en las dependencias, pero la estrategia de seguridad ha fallado y no entrega buenos resultados?, se le preguntó.
-Prosigue que las instituciones despidan a los corruptos, a los ineficaces y a partir de esto empiecen a dar resultado a los ciudadanos”.
Reconoció que en la Canaco los empresarios sí realizan las denuncias cuando son víctimas de alguna extorsión o daños a su integridad física, aunque reconoció que cuando no denuncian es una decisión justificable pues las instituciones se han ganado la desconfianza de los ciudadanos.
