
Karina Contreras
Los turistas que disfrutan las vacaciones de Semana Santa en Acapulco vivieron la experiencia de cruzar la bahía en el Marinabús y se mostraron emocionados en la cubierta desde donde se tomaban fotos y hacían videos.
El Marinabús fue puesto en marcha en agosto de 2025 por la presidenta Claudia Sheunbaum, obra que se realizó para relanzar Acapulco después de los daños que el huracán Otis causó a la infraestructura hotelera y urbana de la ciudad.
El Sur hizo el trayecto de Puerto Marqués al Zócalo, en el horario de las 2 de la tarde; se observó una larga fila para poder ingresar al malecón donde atraca la embarcación. Al ingresar se está como media hora, bajo los intensos rayos del sol, pues se tienen que esperar que bajen los pasajeros que vienen del Zócalo.
Para algunos turistas ese recorrido es más fácil que estar en el tráfico, pues cruzan la bahía mientras observan diferentes paisajes que no se ven desde la Escénica.
Los pasajeros se tomaron más fotos desde un punto donde se destacaba la zona hotelera de fondo.
Mientras se realizaba el trayecto de 40 minutos de Puerto Marqués al Zócalo, estudiantes de la facultad de Turismo de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), que van como guías de turistas como parte del servicio social, les decían a los pasajeros los lugares famosos del puerto que se pueden ver durante la travesía.
Entre ellos la Piedra de Elefante, la Cabeza de León, la casa de Mario Moreno, Cantinflas, la isla Roqueta y el hotel de lujo Banyan Tree, entre otros.
Para poder subir al Marinabús las personas tienen que comprar sus boletos con anticipación y están media hora antes de ingresar, pues solo hay capacidad para 90 pasajeros. Entre ellos iban las hermanas Rosa María y Juanita, de la Ciudad de México, quienes comentaron que el Marinabús era una buena experiencia para disfrutar en Acapulco.
Ambas de la tercera edad, comentaron que les gusta venir a Acapulco y que era la primera vez que se subían a la embarcación y que era una experiencia agradable. Se hospedan en la zona de Caleta y decidieron tomar el Marinabús para disfrutar un rato de la playa en Puerto Marqués. Ambas se tomaron fotos y hacían videos de la bahía mientras decían adiós a quienes disfrutaban de las bananas.
El Marinabús era ocupado en su mayoría por turistas y había muy pocos habitantes locales. Desde la cubierta admiraban los paisajes donde el tiempo fue generoso, porque la mayor parte de la travesía se nubló. Se pudieron tomar fotos y videos para el recuerdo arriba de la embarcación, la nueva atracción de Acapulco y bajo control de la Marina.
