Se mejoran las medidas de seguridad
Mónica Martínez García
La temporada de cruceros 2004-2005, que empieza en septiembre, tendrá un notable incremento, pues a la fecha ya está confirmado el arribo de 130 de ellos, en comparación con los 95 barcos con que se espera termine la actual en mayo. Esto representa un incremento de 35 cruceros más, así como la incorporación de dos nuevas líneas proveedoras de estas embarcaciones, informó el gerente general de la Administración Portuaria Integral en Acapulco (API), Octavio González Flores.
Entrevistado en su oficina, el gerente general de la API indicó que este aumento de naves en el puerto, significa un “regreso a los números de Acapulco de toda la vida”, en el sector de cruceros. Señalando que Acapulco está teniendo una segunda oportunidad en este sector “y yo creo que la va a empezar a tener en todos los sectores”.
Explicó que las 35 naves adicionales que llegarán, se lograron gracias a una negociación tarifaría con las líneas de cruceros que aseguran un volumen determinado de frecuencias de éstos al año, dándoles tarifas “atractivas y preferenciales”. Además de la inclusión de dos nuevas líneas que son la Noruegin Crussline –que ya confirmó 28 cruceros en la temporada con un barco semanal– y la Carnival Crussline con 22 arribos. Por lo que calculó González Flores que, durante la temporada septiembre-mayo, se contará con mínimo dos barcos cada semana.
En otro tema, señaló que la API Acapulco se encuentra lista para la primera visita de los inspectores del Fideicomiso de Formación y Capacitación para Personal de la Marina Mercante Nacional (Fidena)–organismo dependiente de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) para determinar la certificación–, quienes en este mes de abril realizaran una revisión y evaluaran las medidas de seguridad de la API, con el fin de que, desde el primer día de julio, cuente con la certificación internacional, en materia de seguridad ante la Coordinación General de Puertos y Marina Mercante de la SCT.
La certificación responde al cumplimiento del Convenio Internacional de Seguridad de la Vida Humana en el Mar, el cual obliga a los países firmantes a tomar medidas en contra del terrorismo. Este fue firmado y aceptado por el gobierno mexicano en 1974 y ratificado en 1980.
Las 16 APIS de la republica mexicana, dos puertos del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, el API privada en Acapulco, cinco puertos estatales y los buques tiene la obligación de certificarse en materia de seguridad antes del primero de julio.
Los buques tendrán que certificarse para que puedan anclarse, en cualquier puerto del mundo.
En este sentido, González Flores indicó que la API se encuentra en el procesamiento de mejorar su sistema de circuito cerrado, el sistema de control de accesos, contar con protocolos más estrictos de revisión y mejoramiento del sistema de credencializacion con lectores de barras para identificar a las personas que ingresen a las instalaciones de la API
El funcionario aseguró que las medidas de seguridad, desde el suceso terrorista del 11 de septiembre de 2001, en Nueva York, se incrementaron en los aeropuertos, pero también en las terminales marítimas aun cuando ello casi no se percibió. Sin embargo, aseguró que desde el año pasado, se ha trabajado conjuntamente con la Armada de México y la Dirección de Aduanas.
Inclusive comentó que desde el año pasado, la Armada comenzó a trabajar con inspecciones submarinas del muelle previo a la llegada de algún crucero para verificar que no haya objetos extraños y garantizar con ello la seguridad.
Señaló que los inspectores de Fidena sugerirán que otras medidas de seguridad podrían aplicarse, las cuales tendrán que haerse conjuntamente con las iniciativas de la administración, una vez que los representantes de Fidena regresen para la revisión final, se emitirá el reporte a la Coordinación General de Cruceros, quienes emitirán la certificación.
González Flores también habló sobre la delimitación de un pequeño muelle privado, cerca de donde se ubican las embarcaciones pesqueras, el cual dijo se hizo con el objetivo de diversificar las actividades de la API, en el puerto. Asegurando que con esto no se viola ninguna ley, pues la concesión que tiene la API le permite rentar estos espacios con fines turísticos. Además de que también con ellos, dijo, se pretende renovar las actividades del puerto “hacia su vocación turística”.