
Vecinos del fraccionamiento El Mirador denunciaron que la lideresa de los “invasores” de sus casas, Cándida Vázquez Niño regresó al predio para reunirse con habitantes de la manzana 4-B, pese a que el domingo fue aprehendida y trasladada a la Procuraduría General de la República (PGR).
Los vecinos manifestaron su preocupación, ya que Vázquez Niño fue una de las principales precursoras de la ocupación irregular de casas en el predio, además de que amenazó y hostigó a los beneficiarios cuando pretendían ocupar sus viviendas.
Consultada vía telefónica, una de las vecinas beneficiarias, Karen Hernández Pérez relató que el jueves a las 5:30 de la tarde, Vázquez Niño acudió al fraccionamiento para reunirse con al menos 15 personas, “algunos quienes la apoyaron en todo momento” , sin conocer la razón específica del encuentro.
Expresó que la reunión preocupó a los colonos, ya que durante el desalojo, Cándida Vázquez los agredió física y verbalmente, lo que quedó documentado en videos grabados en celulares.
Durante una visita al fraccionamiento, el mediodía de ayer, al menos tres vecinas de la manzana 5-A, que prefirieron omitir sus nombres, reconocieron la preocupación, ya que podrían suscitarse nuevos problemas con las familias irregulares que anteriormente habitaban las viviendas.
Subrayaron que este hecho se agrava aún más porque el fraccionamiento sigue sin energía eléctrica ni vigilancia, ya que hay únicamente tres policías estatales en una patrulla para más de 300 familias que habitan el predio.
Indicaron que para alejar a desconocidos durante las noches encienden algunas fogatas, y analizan colocar una valla en el acceso de la manzana 5-A que proteja a los vecinos recientemente reubicados.
Una vecina que dijo llamarse Carmen, detalló que observó cuando Cándida Vázquez llegó al fraccionamiento para reunirse con habitantes, “regulares e irregulares que siguen habitando las casas”.
Detalló que junto a una vecina pasaron cerca del lugar donde se reunía Cándida con los colonos, “y en ese momento ella (Cándida Vázquez) se empezó a reír de nosotras, diciendo que las autoridades le hacían los mandados (…) nosotros nos retiramos al ver que era ella, para evitar que nos fuera a dar un golpe o algo parecido”, indicó.
Sostuvo que algunos vecinos de las manzanas 3-A y 5-A se reunieron para discutir el asunto, “muchos expusieron que pudiera tener influencias (para que la dejaran salir), otros más comentaron que incluso salió bajo fianza junto con su esposo (Carlos Mercado) tras el pago de 350 mil pesos. Lo cierto es que a todos nos inquieta el hecho de que haya regresado al fraccionamiento, como si nada hubiera pasado”, dijo.
