Integrantes de colectivos gay protestaron en el consulado de Estados Unidos en Acapulco, mostraron su rechazo a la homofobia y reprobaron el asesinato de 49 personas en un antro gay en la ciudad de Orlando en el estado de Florida, en Estados Unidos.
Los manifestantes responsabilizaron a la Iglesia católica de las agresiones y mencionaron la marcha del domingo en Chilpancingo, que dijeron incita al odio y a actos homofóbicos.
Afuera del consulado estadunidense fueron colocadas flores blancas y banderas de arcoíris, colores con los que se identifica la comunidad lésbico-gay. Los manifestantes portaron pancartas donde se leía, “Alto a la homofobia”, “Alto a la discriminación”, “Amor sí, odio no”.
A la 1:30 de la tarde diez miembros de la comunidad lésbico-gay llegaron afuera de la embajada para mostrar su solidaridad a los familiares de las víctimas del ataque de la madrugada del domingo cometido por el estadunidense nacido en Nueva York y de origen afgano, Omar Mir Seddique Mateen de 29 años.
A nombre del colectivo gay, Alberto Mogollón expresó su solidaridad a las familias de la víctimas y de las 53 personas que resultaron heridas en el atentado.
El dirigente recriminó la discriminación de la Iglesia Católica que convoca a marchas contra la iniciativa del matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo.
“Somos parte de una familia nuclear tradicional que venimos de padre y madres católicos y que no es posible también que la Iglesia Católica nos esté discriminando, y esté diciendo que nosotros no pertenecemos a un núcleo familiar”.
El activista responsabilizó a la Iglesia de las agresiones verbales y físicas tras la marcha que se hizo en Chilpancingo donde participaron al menos 500 personas contra las bodas gay, “no puede ser que nosotros sigamos estando en un estado laico y que no se respete la ley”.
“Están incitando los dirigentes religiosos de la iglesia católica al odio, a la homofobia y a la discriminación con esta marcha”, acusó.
