Familiares de los dos jóvenes que fueron levantados por cuatro hombres encapuchados la tarde del lunes en esta cabecera municipal, llamaron a sus captores para que les respeten la vida y los dejen en libertad.
De acuerdo a fuentes policiacas, los hermanos Juan Carlos y Domingo Valdovinos Rodríguez, fueron interceptados frente al hospital integral de esta ciudad y llevados con rumbo desconocido a bordo de un vehículo color verde.
Ayer martes, la señora María Bañuelos Aguilera, esposa de Juan Carlos, de 31 años de edad, acudió a la agencia auxiliar del Ministerio Público del fuero común para levantar una denuncia de desaparición de personas.
Ahí dijo a los reporteros que su esposo y su hermano Domingo Valdovinos, quien tiene 26 años, son orfebres y tienen un taller de confección y reparación de prendas de oro y que tienen su domicilio en la colonia La Pintada, cerca de la colonia El Cayuco de esta ciudad.
Agregó que ese día su esposo y su cuñado cerraron el taller porque ya era la hora de la comida y pasaron a comprar las tortillas para ir a comer a su casa, pero fueron levantados y ya no llegaron.
María añadió que una persona fue testigo del hecho y que de inmediato avisó a la policía preventiva, pero que los uniformados no actuaron.
Y lamentó la insensibilidad del gobierno municipal para atacar a la delincuencia y prevenir los delitos, “si la policía hubiera puesto retenes en las entradas y salidas de Petatlán, los hubieran rescatado”.
A pregunta expresa, María dijo que personas “malintencionadas” señalaron a su esposo de haberle prestado su camioneta a Edgar Valdovinos Lázaro, presunto homicida del comerciante de muebles, Rafael Montiel, quien fuera asesinado el 19 de mayo en su negocio.
Sostuvo que aunque los apellidos del supuesto asesino coinciden con el de su esposo y el de su cuñado, “ellos no tuvieron nada que ver, quienes lo tienen pueden preguntar a la gente de Petatlán que ellos son gente trabajadora y honesta; mi esposo y yo tenemos cuatro hijos y lo estamos esperando, por eso pido que por favor les respeten su vida”.
La ama de casa informó que hasta ayer no habían recibido ningún tipo de llamada que indique que a su esposo y a su cuñado los hayan secuestrado, y reiteró que quizá la desaparición es porque los familiares del empresario de muebles tienen la idea de que los dos jóvenes tuvieron que ver en ese crimen, “tenemos testigos de que ese día la camioneta estaba en el taller, no pudo habérsela prestado (al sicario) porque ni siquiera son familiares”.
“Yo pido que por favor no los relacionen y que aparezcan con vida, el hecho de llevar el mismo apellido no quiere decir que también son culpables; si les llegan a hacer algo, van a pagar inocentes por gente que en realidad es culpable”, consideró.
