Claudio Viveros Hernández
Taxco de Alarcón
Derivado del sismo y las constantes lluvias en la localidad de Plaza de Gallos sobre la carretera Taxco-Ixcateopan, un tramo carretero de más de 20 metros de longitud quedó totalmente colapsado debido a que la barda de contención se fue abajo y afectó la carpeta asfáltica que desde 2013 resultó dañada por el huracán Ingrid y Manuel, la cual además no fue reparada, lo que da cuenta de la negligencia de las autoridades correspondientes.
Desde el pasado sismo quienes transitan por ahí lo hacen por una pequeña brecha que permite apenas el paso de un vehículo, ahí fue colocada una cinta de prevención amarilla, ramas de árboles y piedras en el borde, sin que hasta ahora haya una intervención para reparar el daño y proteger a los automovilistas.
En un recorrido por la zona se observaron derrumbes de tierra y rocas de gran tamaño en el tramo de La Cascada, en la parte alta de la comunidad de Cacalotenango y Plaza de Gallos, éstos representan un alto riesgo para la ciudadanía que viaja entre ambos municipios y alrededor de unas 10 comunidades vecinas.
Unos metros adelante de La Cascada, que tiene una intensa caída de agua, soldados del Ejército hicieron una inspección y más arriba en las comunidades cercanas hay por lo menos unos 15 derrumbes en los que los habitantes de esos puntos sólo han podido retirar algunas rocas de menor tamaño o deslizamientos de tierra.
En uno de esos lugares un par de niños sin camisa hacían faenas para retirar tierra como ayuda ante la contingencia para liberar el paso y en busca de una recompensa económica de los automovilistas y choferes del transporte rural que viajan diariamente con estudiantes, amas de casa, campesinos, empresas de servicios y productos.
La entereza de los niños y el riesgo al que se enfrentan mostró una de las postales ante los estragos causados por los fenómenos naturales, donde a pesar de su edad tomaron la decisión de extender su mano sin petición de por medio y el ánimo solidario a pesar de la lluvia encima.
Durante el recorrido fue notoria la indiferencia de las autoridades frente a los derrumbes, sin que exista algún señalamiento preventivo más que algunos trapos o ramas que la gente ha puesto en la zona y con las lluvias que han arreciado durante los últimos días.
