Vuelven a poner trabajadores de Vía Pública vallas frente al mercado de La Sabana

Argenis Salmerón

Otra vez, trabajadores de la Dirección de Vía Pública en compañía de policías municipales, colocaron vallas en la avenida Lázaro Cárdenas, frente al poblado La Sabana, para evitar que se produzca congestionamiento vial.
En declaraciones a reporteros, el director de Vía Pública, Raúl Ceballos Carbajal, informó que antes de la colocación, se desplegó un programa de vigilancia durante la madrugada de este jueves, para impedir que comerciantes invadieran parte de la vía.
Sostuvo que ya algunos vendedores inconformes intentaron retirar las vallas para poder colocarse.
Por otro lado, el presidente de la organización de comerciantes semifijos del mercado La Sabana, David Luvio Clemente, dijo que unos 100 vendedores se ven afectados por la colocación de estas estructuras.
Criticó que 10 policías municipales, algunos de ellos antimotines, resguardaron el lugar para evitar que las vallas se retiraran.
Explicó que la medida es resultado de una denuncia ciudadana de los pobladores de La Sabana y que por instrucciones de la alcaldesa se tomó la medida de colocar las vallas.
En la avenida Cárdenas, todos los días hay congestionamiento vial, debido a la invasión de la vía por parte de los comerciantes y por el gran número de clientes que caminan a orilla de la carretera, para comprar en el mercado.
En julio pasado, con vallas metálicas y policías municipales se impidió que vendedores se instalaran en la banqueta frente al mercado del poblado La Sabana y obstruyeran la avenida Cárdenas.
Los vecinos del poblado La Sabana han denunciado que los vendedores de la avenida Lázaro Cárdenas ocasionan el tráfico, junto con los choferes del transporte público.

 

Participé en el robo en la Sabana, pero no disparé, dice implicado

* Caso de las muertes de dos personas en un asalto

Jorge Nava * Jesús Abraham Vargas, acusado de participar en el robo y doble homicidio que cometieron dos encapuchados en el poblado La Sabana, la semana pasada, aceptó ayer que fue uno de los responsables, pero que nunca usó un arma como lo señala la declaración que rindió al Ministerio Público.

Al declarar en el juzgado Quinto Penal, luego de que la Policía Judicial del Estado (PJE), adscrita en Ciudad Renacimiento, lo consignó el lunes por la noche, señaló que a invitación de dos conocidos que apodan El Escarabajo y El Buda accedió participar en el robo porque le prometieron una televisión.

En la madrugada del martes 2, dos encapuchados allanaron el domicilio de la familia Salmerón Villanueva, en el poblado La Sabana, ubicado en la periferia de la ciudad, con la intención de robar, pero en su intentó mataron a la joven de 20 años, Jazmín Mendoza González, e hirieron a Aniceto Salmerón Cruz, quien murió en el hospital.

El procesado por esos delitos, Abraham Vargas, señaló que sus conocidos nunca le dijeron que iban a matar a alguien, o que fueran a usar armas.

Recordó que cuando se cometió el delito –el lunes 1 de marzo por la madrugada– observó que sus conocidos llevaban pistolas fajadas en el pantalón.

Dijo que al ver eso decidió por no entrar a la casa donde cometerían el robo.

Recordó que El Escarabajo y El Buda dispararon en dos ocasiones cuando se encontraban adentro del domicilio, momento que decidió correr al bulevar Lázaro Cárdenas, donde tomó un taxi que lo llevó a la unidad habitacional El Coloso, lugar donde vive.

Antes, el primer secretario de Acuerdos del juzgado, Vicente Guerrero Campos, le leyó a Abraham Vargas la declaración que rindió en el Ministerio Público sobre las muertes de la joven Jazmín Mendoza González y Aniceto Salmerón Cruz.

El procesado señaló que no vio cuando El Buda y El Escarabajo dispararon porque se encontraba afuera del domicilio vigilando que no subiera ninguna patrulla de la Policía Preventiva.

Según esa declaración, el detenido afirma que usó una pistola calibre .380, Súper.

Abraham Vargas negó que vio y que usó pistola, e insistió que sólo vigiló y al escuchar dos disparos corrió con dirección al bulevar Lázaro Cárdenas, para abordar un taxi.

En la diligencia el procesado negó los cargos, fue hasta que le hizo preguntas el agente del Ministerio Público adscrito a ese juzgado, Rubén Figueroa Rosas, cuando aceptó la participación en el robo y doble homicidio.