Madres de familia denunciaron que la directora de la primaria Luis Donaldo Colosio, Mónica Patricia Ríos Fonseca, desvió recursos del Programa Escuelas de Tiempo Completo en contubernio con el supervisor escolar, Víctor Manuel Meza Aguilera.
Durante una reunión en la cancha de la primaria, en la colonia Amate, al norte de la capital, la presidenta del Consejo Escolar de Participación Social (CEPS), Guadalupe Villegas Pastor, y la presidenta de la Asociación de Padres de Familia, María del Carmen Mejía Julián, señalaron que Ríos Fonseca tiene antecedentes de otras escuelas por su mala administración.
Villegas Pastor dijo que el plantel es beneficiario del Programa de Escuelas de Tiempo Completo, mediante el cual recibía despensas para la alimentación de los alumnos; sin embargo, Ríos Fonseca pidió el apoyo de los padres de familia para que se cambiara la modalidad de la escuela a Jornada Ampliada, y con esto se obtuvieron 90 mil pesos que debían ser administrados por el CEPS, pero Meza Aguilera puso a la directora como responsable.
Aseguró que los recursos no fueron invertidos de manera total en la escuela y que Ríos Fonseca alteraba facturas; por su parte, Mejía Julián dijo que los padres solicitaron a las autoridades una auditoría a la directora, quien “no sirve como cabeza porque no tiene la ética para dirigir una escuela”.
El 14 de agosto pasado Villegas Pastor, Mejía Julián y la tesorera del comité, Gloria Soriano Soto, enviaron un oficio al contralor interno de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), Ramón Apreza Patrón, en el que detallaron que durante la administración de Ríos Fonseca en ciclos escolares pasados desaparecieron despensas, mobiliario, material de construcción, de cómputo y otros para el uso de los alumnos.
El oficio lo firmó de recibido la Contraloría Interna el 20 de agosto, y para dar solución a los conflictos de la escuela se citó a los padres y madres a la reunión que se llevó a cabo ayer.
Entre las quejas resaltó el caso de Silvia Sandoval Torres, integrante del Colectivo de Familiares de Desaparecidos y Asesinados de Chilpancingo, quien dijo que solicitó a la dirección constancias de estudios de sus nietas, alumnas de la primaria, para que pudieran acceder a una beca, pero los trabajadores administrativos le exigieron una cooperación y durante varios días tuvo que asistir al plantel para obtener los oficios. Además, contó que desde hace más de un año le solicitó a Ríos Fonseca la inscripción de un sobrino, pero la directora se negó, argumentando que los salones de clases estaban saturados.
Inmediatamente, Ríos Fonseca aseguró que nunca hubo maltrato hacia Sandoval Torres, mientras que un trabajador administrativo dijo que la cooperación que se solicitó es “voluntaria” y se destina a la compra de tintas para la impresora de la escuela. Otros padres de familia también se quejaron de que hay una larga lista de espera para ingresar a la escuela, aunque sí podrían aceptar a los menores.
A pesar de las quejas de las madres de familia en cuanto a la actitud de la directora y el mal manejo de los recursos que recibió la escuela, se optó por cambiar a las representantes del CEPS y de la Asociación de Padres de Familia; en la reunión también estuvo Meza Aguilera, quien se comprometió a dar seguimiento a las denuncias para transparentar los movimientos que hizo Ríos Fonseca.
