Rinde el sindicato de música homenaje a Ramiro Reina Aguirre

* Martes de jazz en la casa de la cultura

 Xavier Rosado * El martes de jazz de la casa de la cultura fue dedicado a la memoria del promotor y empresario turístico, Ramiro Reina Aguirre, fallecido hace apenas unos días, con la actuación de músicos del Sindicato Unico de Trabajadores de la Música y un programa que incluyó clásicos del jazz.

Monstruos del jazz como Thelonius Monk, Dizzie Gillespie, Duke Ellington, Miles Davis y Horace Silver estuvieron presentes en el auditorio Juan García Jiménez por medio de las partituras interpretadas con maestría por el grupo integrado por Guillermo Abarca en la trompeta, Fausto Cruz González en el teclado y Fidel Madrid en el bajo y guitarra.

Aunque se extrañó la presencia de Fernando Sosadiego en la batería, el trío restante demostró la versatilidad de este género musical en el que se pueden alcanzar complejos acordes y armonías con los instrumentos básicos.

La balada Peace del compositor Horace Silver, fue dedicada a la memoria del empresario y promotor turístico Ramiro Reina Aguirre, quien falleció el domingo 14 de marzo en la ciudad de México a causa de un paro respiratorio.

Ante unas 20 personas se escuchó en el auditorio la trompeta de Guillermo Abarca en sus evoluciones y ciclos tonales, actuación que fue recibida con un aplauso que evidenció la falta de público que tienen estos eventos.

Además interpretaron canciones como Grooving high de Dizzie Gillespie y So what de Miles Davis, esta última con un solo de bajo y piano que mostró la complejidad de la composición.

Una vez más la trompeta de Memo Abarca brilló con la interpretación de la sutil pero enérgica I don’t mean a thing del legendario Duke Ellington. Siguió Played twice de Thelonious Monk.

El concierto cerró con dos canciones consideradas por el grupo como “de los mejores números standard” del jazz contemporáneo: Saint Thomas de Sonny Rollings y Hey there de Adler y Ress.

Todos los martes a las 20 horas, se presenta en la casa de la cultura un concierto de jazz con diferentes músicos de la localidad e invitados foráneos. Se cobra una entrada de 20 pesos.

Hoteleros, políticos y autoridades en sentida despedida a Ramiro Reyna

* Fue un impulsor de la actividad turística: López Rosas

 Hoteleros, políticos y autoridades municipales acudieron ayer al velorio del empresario turístico, Ramiro Reina Aguirre, originario de Ometepec, quien falleció, a los 58 años de edad, de un paro respiratorio la tarde del domingo, en la ciudad de México.

Dos horas antes de que los familiares y amigos del empresario emprendieran la marcha para dar el último adiós a Reina Aguirre, llegó a la funeraria el alcalde de Acapulco, Alberto López Rosas, acompañado de su esposa, y en declaraciones lamentó la perdida de quien calificó como “impulsor” de la actividad turística del puerto. “Murió en una edad en la que todavía tenia mucho que dar”, comentó.

Durante la mañana de ayer fueron llegando las coronas de flores para el empresario, entre ellas una del gobernador del estado, René Juárez Cisneros. Así como las coronas del presidente estatal de Convergencia, Luis Walton Aburto; una del hotel las Brisas                 y otra del restaurante El Zorrito.

Ahí los amigos del empresario turístico le rindieron homenaje y alzaron la voz para echar una porra, a quien en vida se preocupo por la proyección de Acapulco.

Acompañando a la familia estuvieron el ex diputado federal por el PRI, Manuel Añorve Baños y la diputada local por el PRD, Gloria Sierra López.

El director general del hotel Aca Bay, Israel Nogueda Otero; el director de la Promotora y Administradora de Playa, Julio Cesar Bernal Resendiz; el gerente del hotel Playa Suites, Sergio Salmeron; el director general del hotel                 El Tropicano, Rafael Sareñana; la presidenta de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco, Mary Bertha Medina Cortés; la directora general de Servicios Turísticos de la Secretaría de Fomento Turístico, Artemisa Alarcón y el subdirector de Turismo Municipal, Miguel Aguirre Pérez (Mónica Martínez García).

A los 16 años, Ramiro Reyna ingresó a trabajar al hotel Papagayo

 El empresario turístico, Ramiro Reina Aguirre, nació en Ometepec y falleció a los 58 años, en la ciudad de México, a consecuencia de un paro respiratorio. Estudió en la primaria, Ignacio Manuel Altamirano y fue de la generación fundadora de la desaparecida Secundaria del mismo nombre.

Desde los 12 años se dedicó a ayudar a su papá en el negocio familiar y a la vez acudía a la plaza de toros a rentar cojines para ayudar con los gastos de la familia.

A los 16 años se incorporó a trabajar en la industria hotelera al ingresar al Hotel Papagayo. Empresa en la cual ocupó diferentes cargos, desde botones hasta llegar a ser el director general.

Fue trabajador en los hoteles Acapulco Imperial, Las Hamacas, Malibú, Las Brisas y su último cargo, en la industria hotelera, fue como gerente general del hotel Elcano, puesto que abandonó porque su estado de salud ya empezaba a ser delicado.

Antes que Rafael García Pimentel y que Carlos Arellano, Ramiro Reyna fue presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA).

Era primo del diputado federal priísta, Ángel Aguirre Rivero, pero en las últimas elecciones para gobernador del estado, en 1999, Reina Aguirre apareció en eventos proselitistas con Felix Salgado. Al grado de que se rumoró su incorporación al PRD, pero en eventos posteriores el turistero acompañaba a René Juárez Cisneros, actual gobernador del estado.

En el trienio de Zeferino Torreblanca, Reina Aguirre fue miembro del consejo de administración de CAPAMA y en 2000 fue consejero de la Oficina de Convenciones y Visitantes de Acapulco (OCVA).

Siempre fue participe de la actividad turística del puerto. Se preocupo siempre por conservar la presencia internacional de Acapulco. Se asoció con el presidente del partido Convergencia, Luis Walton Aburto, para abrir el negocio  Corral Campestre. Hace año y medio abrió el negocio de mariscos “Fruti Mar” ubicado en la calle Niños Héroes y Sonora.

Le sobreviven su esposa, Jacqueline Díaz Aranda y sus hijos Alma Cristina, Katia Samanta, Edgar Ramiro y Juan Ramiro Reina Díaz, este último de 7 años de edad. Así como su madre Guadalupe Aguirre López de 82 años. (Mónica Martínez García).