
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Vecinos de Matlalapa, municipio de Tixtla, expresaron ayer en conferencia de prensa su inconformidad por la ubicación en su pueblo del relleno sanitario para los municipios de Chilpancingo y Tixtla, pues consideran que impactará el medio ambiente contaminando los mantos acuíferos y afectará a la fauna y flora de la zona.
En su conferencia de prensa del lunes pasado, la presidenta municipal de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, anunció sin dar detalles que ya se habían iniciado los trabajos del relleno sanitario en Matlalapa, en acuerdo con el alcalde de Tixtla, Moisés Antonio González Cabañas.
Informó ese día que este será un proyecto intermunicipal con Tixtla y con el apoyo del gobierno del estado. Explicó que la obra será a futuro porque en su administración sólo va a iniciar la primera etapa y se requerirá una segunda etapa; “será el primer proyecto intermunicipal en todo el estado”, dijo.
Ayer, una comisión de vecinos, encabezados por Reyes Duarte, Antonio Colín Ramírez y Leonardo Abrajan Leyva, confirmó que la semana pasada llegó el material y el lunes pasado comenzaron a acondicionar el terreno.
Los inconformes reprocharon en un documento que había un acuerdo con el alcalde de Tixtla González Cabañas de que si los pobladores no aprobaban la obra, no se construiría ahí el relleno sanitario, lo cual incumplió.
Los integrantes de la comisión informaron que con anticipación entregaron un acta de asamblea del 30 de octubre del año pasado a las presidencias municipales de Tixtla y Chilpancingo así como a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren) y en la oficina de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
En el documento asentaron su rechazo al relleno sanitario.
Los inconformes también solicitaron una audiencia a los alcaldes de Tixtla, González Cabañas; de Chilpancingo Hernández Martínez y al titular de Semaren, Ángel Almazán, para argumentarles su oposición al proyecto pero nunca los recibieron.
Sin embargo, contaron que los alcaldes y el funcionario sí se reunieron con un “reducido” grupo de personas, la mayoría que no vive en esa comunidad, encabezados por Gustavo Labra Labra quienes dieron su anuencia para la obra.
En un documento que distribuyeron en la conferencia de prensa denunciaron que Labra Labra “es una persona negativa que nos ha dividido para su beneficio” y que igual ha tenido problemas en la colonia donde vive en Chilpancingo, “donde lo han acusado de priista, oportunista y corrupto y ahora se ha pegado al partido de Morena para seguir con sus corruptelas”.
Argumentaron que por esas razones, los acuerdos que tomaron los integrantes de ese grupo de vecinos con los alcaldes de Tixtla y Chilpancingo, así como con el titular de Semaren “no valen” y exigieron la destitución del funcionario estatal “porque nos está perjudicando y está engañando a la gobernadora”.
Denunciaron que de manera arbitraria rompieron los candados y el alambre de una cerca para meter material donde van a construir el relleno sanitario “con la complicidad de Labra y tres avecindados”.
Según los vecinos opositores al proyecto se va a provocar un daño ecológico en el área donde viven especies como venado y aves.
Aseguraron que también se van a afectar los veneros de agua del que se alimentan los pobladores de Zumpango.
En su escrito, destacaron que hace apenas un mes le dijeron al alcalde de Tixtla González Cabañas que los vecinos de Matlalapa, “queremos progreso para nuestra comunidad, no un daño ecológico irreversible”.
Uno de los integrantes de la comisión explicó que el alcalde les aseguró que no se haría nada si una sola persona de Matlalapa no estaba de acuerdo y que se haría lo que dijera la población.
Leonardo Abrajan Leyva informó que el relleno sanitario se va a construir en una extensión de aproximadamente 40 hectáreas, mismas que hace unos 18 años vendió su padre Pascual Abraján García al particular Juan Rojas quien le dijo que quería construir unas cabañitas.
Pero dijo que posteriormente se enteraron que el predio se lo vendió después al Ayuntamiento de Chilpancingo y ahora se pretende convertir en un “basurero”.
Denunció que para el proyecto se están invadiendo unas 20 hectáreas demás, propiedad de otro vecino de nombre Emigdio González.
Matlalapa se encuentra a unos 20 minutos al norte de Chilpancingo, en la carretera de cuota Chilpancingo-Tixtla.
En la administración del ex alcalde Marco Antonio Leyva Mena, también se intentó iniciar la obra ahí pero los vecinos de ese pueblo se opusieron.
