* Responde a Imaz sobre el uso del dinero de Ahumada
* Informa Amador Campos que exigió a sus colaboradores ser más responsables en su quehacer “para no vernos inmiscuidos en asuntos como los que están pasando y allá ellos si caen en la tentación porque tendrán que dar cuentas”
Brenda Escobar, corresponsal, Zihuatanejo * El presidente municipal Amador Campos Aburto dijo que parte del dinero que utilizó en su campaña para ganar la alcaldía en octubre de 2002 fue enviado por el Comité Ejecutivo Nacional y que desconoce si el ahora delegado de Tlalpan, Carlos Imaz Gispert utilizó aquí recursos que recibió del empresario Carlos Ahumada Kurtz para las brigadas de cazamapaches.
Por su parte, el secretario particular del alcalde, Cristóbal Aburto Pineda aseguró que todos los anuncios espectaculares y demás propaganda proselitista fue financiada por el CEN, “nosotros no tuvimos conocimiento de que el dinero venía de otro lado”.
Ambos funcionarios fueron abordados por esta corresponsal luego de que Imaz, en una conferencia de prensa el pasado viernes en la ciudad de México, reconoció que recibió dinero del empresario Ahumada y que el mismo había sido utilizado para un programa de caza mapaches en las elecciones de Guerrero de octubre de 2002 y de Hidalgo un mes después, entre otras. Y porque efectivamente Imaz estuvo acá con esas funciones.
Campos Aburto opinó que la divulgación de videos en donde militantes del PRD cometen presuntos actos de corrupción “es una guerra sucia, porque son tiempos electorales, es un año político y entendemos que va a haber de todo”.
Consideró que el PRD va a seguir funcionando y lo hará bien porque los perredistas exhibidos no son todo el partido, los corruptos “tienen nombre y apellido y la dirigencia nacional sabrá sancionar a quien haya cometido algún delito”.
Luego reveló que “como están las cosas”, tuvo una reunión “muy seria” con sus directores de área y demás colaboradores a quienes les exigió ser más responsables en su quehacer como funcionarios públicos “y que hiciéramos las cosas bien, precisamente para no vernos inmiscuidos en asuntos como los que están pasando y allá ellos si caen en la tentación porque tendrán que dar cuentas”.
Más adelante, a pregunta sobre el apoyo que el CEN del PRD le dio a su campaña, que fue considerada como una de las más costosas en la historia del municipio, y en la que participó de forma personal el entonces responsable de Proyectos Especiales del CEN del PRD, Carlos Imaz Gispert, Campos Aburto puntualizó de entrada que “no lo conocía hasta que supe que llegaron varios a mi campaña”.
Campos Aburto abrió campaña de manera oficial el 19 de agosto de 2002, y en un mitin realizado en la parte alta de la colonia 12 de Marzo anunció la creación de brigadas cazamapaches en el municipio, “como parte de una estrategia para enfrentar una lucha desigual donde los priístas están valiéndose de la necesidad del pueblo para comprar conciencias”.
Pero fue el ex dirigente del PRD en el Distrito Federal, Carlos Imaz, quien el 27 de septiembre hizo aquí el anuncio de que organizaría y encabezaría esas brigadas, cuyo objetivo era encontrar en flagrancia a los que compraban las credenciales y votos. Recordó que había cumplido una función similar en las elecciones de Chiapas, Tabasco y la más reciente entonces de Michoacán.
Imaz Gispert, quien se definió entonces como “especialista en agarrar mapaches por la cola”, aseguró ese día que a los priístas “le vamos a dar recio en Guerrero y sobre todo aquí en Zihuatanejo”.
El alcalde indicó que el dinero que se utilizó en su campaña provino “de gente del partido, porque aquí estuvieron del partido, a mí nunca me dieron nada en efectivo o algún dinero para que yo lo manejara; todo lo manejaron ellos, pero yo creo que venía del partido”.
A pregunta expresa, Campos Aburto aseveró que ninguna persona cercana a la entonces presidenta nacional del PRD, Rosario Robles de las que participaron en su campaña como lo fue el secretario particular de ésta, Antonio Santos o alguien más le propuso siquiera que una vez que ganara la Presidencia Municipal tendría que contratar los servicios de alguna de las empresas de Carlos Ahumada Kurtz. “A ese señor ni lo conozco, ni antes ni después, no hubo ningún compromiso de nada”, resalta Campos Aburto.
“Yo entendía que lo que quería Rosario (Robles) era ganar para sacar ese 20 por ciento que se había comprometido; y bueno, vino cierto apoyo económico del (comité) nacional pero yo no sé ni de dónde ni cómo”, dijo luego el alcale pero ya en referencia a las elecciones para diputados federales de julio de 2003.
Reiteró que en el apoyo que recibió su campaña seis meses antes fue del Comité Ejecutivo Nacional, “pero nunca tuve ninguna explicación de dónde o por qué; nosotros con el que tuvimos el acercamiento realmente fue con Antonio Santos, él fue el que vino desde un principio y ya al último fue que llegaron algunas otras personas, como les dije, que yo no conocía y entre ellas vino Carlos Imaz”. Pero “con Carlos tampoco hubo una relación muy cercana, ellos venían a hacer su trabajo”, insistió.
Por su parte, el secretario particular Cristóbal Aburto Pineda, quien fue el coordinador de la campaña, confirmó la presencia de Imaz y de Santos en Zihuatanejo en la campaña. Los dos dirigentes del movimiento estudiantil de la UNAM en 1986 que formó el CEU “son amigos míos”, reivindicó Aburto. Luego precisó: “Todo el apoyo que se nos dio fue material, ningún apoyo económico; las brigadas cazamapaches las organizamos nosotros, no hubo ningún apoyo de dinero, sólo de (anuncios) espectaculares, playeras y demás propaganda”.
Aburto Pineda aseveró que en Zihuatanejo no hubo dinero en efectivo, “fue más apoyo de asesoría, en ningún momento hubo apoyo económico para las brigadas”.
De la presencia del ahora delegado de Tlalpan, recordó que “sólo estuvo aquí cinco días, vino a solidarizarse con nosotros, a apoyar nuestra campaña en cuestión de asesoría y nada más”.
Dijo que el apoyo de Rosario Robles a través del CEN “fue muy benéfico para Zihuatanejo como lo hizo en Acapulco y con todos los municipios en los que se compitió; el objetivo de Rosario (Robles) era ganar la mayoría de los municipios en el país y lo hizo muy bien independientemente de la forma que ella lo haya manejado arriba y que nosotros desconocemos realmente”.
Cristóbal Aburto señaló que todos los recursos económicos que se utilizaron para pagar a promotores del voto y brigadistas –algunos de los cuales vinieron de Michoacán y Oaxaca–; adquirir los teléfonos celulares para cada representante de casilla y observadores del Distrito Federal; la renta de un helicóptero en el que desde el aire Antonio Santos vigiló la jornada electoral; y el alquiler de los anuncios espectaculares “los manejó directamente el CEN, el oficial mayor José Ramón Zebadúa”.
