Los comicios podrían definirse por un voto, dice Abascal y llama a respetar el resultado



El secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza aseguró aquí que en estos tiempos es “imposible” que en México ocurra una elección de Estado, sugirió que los comicios para elegir presidente el próximo 2 de julio podrían definirse hasta por un voto de diferencia y llamó a respetar el resultado.
Abascal Carranza estuvo ayer de rápida visita en el puerto, sólo para inaugurar el Primer Encuentro Nacional sobre Prerrogativas, Financiamiento y Fiscalización a Partidos Políticos, organizado por el Consejo Estatal Electoral (CEE) de Guerrero.
En su discurso en el salón Cabaret del hotel Hyatt Regency, el titular de la Segob dijo que “estrictamente hablando las elecciones de Estado sólo son posibles ahí en donde hay un solo partido político y un control total, por tanto, central del gobierno en turno para elegir como Estado, sociedad y gobierno, a los nuevos gobernantes”.
Agregó que “sin embargo, admitiendo una interpretación analógica del término, si lo que se quiere decir es si es posible en México una elección de gobierno, entonces hay que dejar bien en claro que por fortuna, después de muchas luchas, después de muchas mexicanas y mexicanos, por decenios, a favor de la democracia, hoy eso en México simplemente es imposible”.
Consideró que actualmente existe una extrema vigilancia en el uso de los recursos públicos, y que se trata de “una amplísima vigilancia incluso internacional en la aplicación de los programas sociales”, en referencia al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo que, dijo, “está haciendo esta supervisión”.
Para abonar a su argumentación, expresó que en estos tiempos los medios de comunicación “son totalmente libres, no responden a la voluntad del gobernante”, además de que existen “observadores internacionales y nacionales que se involucran en los procesos electorales y los vuelven totalmente transparentes”.
“Hoy hay una ciudadanía amplia, no corporativizada, porque en el moderno Estado de derecho que vivimos no hay compromisos ni de los sindicatos, ni de las organizaciones campesinas u obreras, populares, con el gobierno en turno”, sostuvo el funcionario federal.
Insistió en que no es posible que haya una elección de Estado porque también hay instituciones que “garantizan la transparencia de este proceso”, entre las que citó a la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales de la PGR, y hasta el Instituto Federal de Acceso a la Información y a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, “que aseguran que cualquier denuncia fundada habrá de ser procesada para evitar, en efecto, el uso o el abuso del poder en beneficio de un candidato o un partido determinado”.
El IFE y organismos electorales garantizan la transparencia en los comicios, dice
Asimismo, reconoció en el IFE y los organismos electorales de los estados a instituciones “con una fuerza, con una capacidad institucional, verdaderamente suficientes para garantizar la equidad, la transparencia, la confiabilidad de los procesos”.
Antes, consideró que “el primer principio fundamental a observar en un proceso electoral es el de la legalidad, el apego a la norma y en su caso a los criterios de los institutos electorales”, y se manifestó por el “respeto al árbitro” que, dijo, “no puede condicionarse a porcentajes de más o de menos en el resultado”.
El resultado, añadió, “no puede condicionarse a que los consejeros ciudadanos respondan o no a criterios partidistas; no puede condicionarse a que las decisiones que tomen los institutos electorales estatales o el federal, correspondan a mis expectativas; el respeto al árbitro tiene que se incondicional porque sólo así se garantiza que esta institución de Estado cumpla cabalmente con su cometido, obviamente siempre en el marco de la ley”.
Fue entonces cuando advirtió que “en democracia los resultados se definen por un voto de diferencia, porque en ese voto de diferencia está impregnada la inmensa dignidad de una voluntad humana que expresó su deseo de que alguien fuera, y no el otro, el elegido por la mayoría de la población”.
Insistió en que el compromiso “indeclinable del respeto al resultado, aunque sea por una diferencia mínima, es una regla inalterable en la democracia”. Abascal señaló que “nunca se puede decir que un voto sea una diferencia mínima, en todo caso es una diferencia máxima, porque en ese voto está incorporada la dignidad del votante que hizo la diferencia, y esa dignidad es inmensa e infinita, y por eso es una diferencia máxima”.
En declaraciones posteriores, Abascal negó que su proyección implicara que habría una contienda muy cerrada con una diferencia mínima en el resultado, pues dijo que sólo estaba “enunciando un principio democrático universalmente aceptado”.
–¿El gobierno federal tiene mediciones en ese sentido, de que ya habría una diferencia mínima?
–No hay en este momento ninguna medición que sea pronóstico, en este momento todas las mediciones que hay son solamente encuestas del momento. Los pronósticos podrían hacerse unos cuantos días antes pero hoy no es serio hacer pronósticos.
Dijo que el principal reto de la actual contienda electoral es que se trata de la “más reñida de la historia de este país, y es la primera vez que cualquiera de tres candidatos pueden llegar a la presidencia de la República”.
Al comenzar su discurso, Abascal mostró su amistad con el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, ambos con origen en la Coparmex, de la que fueron dirigentes cada uno en su ámbito. “Me da muchísimo gusto estar aquí y agradecer al contador público, a mi amigo, al demócrata, al hombre con el que transitamos buena parte de nuestra de participación ciudadana, hoy gobernador”, expresó y le ofreció llevarle al presidente de la República los saludos que le pidió en su discurso.
Antes, Torreblanca Galindo se presentó como demócrata, y destacó que él estuvo en las filas de los que, durante años “insistimos en que la organización de los proceso electorales no recayeran sobre los mismos gobiernos”.
Consideró que aunque ha habido avances “también tenemos que reconocer que tenemos asignaturas pendientes”. Por ello recomendó “preguntarnos si los partidos políticos en el país y en el estado son lo suficientemente fuertes para obtener el reconocimiento y la credibilidad de la sociedad”.
Señaló que del financiamiento público que se entrega a los partidos “lo que la sociedad esperaría es mayor productividad”.
En el encuentro –en el que dio la bienvenida como anfitrión el presidente del CEE, Emiliano Lozano Cruz– habrá ponencias hasta el próximo sábado y a la inauguración asistió también la fiscal especial para Delitos Electorales de la PGR, María de los Ángeles Fromow Rangel; su similar en el estado Violeta Parra; la magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Estado, Olimpia Azucena Godínez; el alcalde Félix Salgado Macedonio; el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Edmundo Román Pinzón; el vocal ejecutivo de la Junta Local del IFE, Luis Zamora Cobián, entre otros.