En 2004 mejoró la sanidad de playas en comparación al 2000, confirman

Raquel Santiago Maganda

La directora del Laboratorio Estatal de la Secretaría de Salud, Anabel Benítez Zamora, informó que en comparación a los análisis bacteriológicos aplicados hace cuatro años, este año los resultados reflejan mejores condiciones sanitarias de la playas acapulqueñas.

Negó que haya manera de manipular los análisis porque el trabajo lo efectúa un sistema tecnológico, especial para detectar la bacteria de enterococos.

Consultada en su oficina del laboratorio estatal Galo Soberón y Parra, la química explicó que para detectar la bacteria de enterococos se utiliza el sistema Enterolert. Esta bacteria –mencionó– pueden causar a los bañistas enfermedades como infecciones en la piel y los ojos.

Mencionó que el proceso de análisis bacteriológico, que en esta temporada se aplica tres veces por semana, empieza cuando la muestra de agua es depositada en envases de vidrio que son sellados, y se incuba durante 24 horas a una temperatura de 35 grados centígrados para después hacer una lectura de la detección de los enterococos, que tienen un color fluorescente al ser sometidos a rayos ultravioletas.

Anabel Benítez aseguró que no hay manipulación en los resultados porque “los primeros en engañarnos seríamos nosotros (las autoridades)”, pero sí reconoció que los monitoreos a las aguas del balneario se comenzaron a hacer después del huracán Paulina, en 1997.

La química también reconoció que los análisis bacteriológicos hasta el 2000 revelaban problemas más severos de contaminación de las aguas, y actualmente “ha disminuido notoriamente” al grado que ahora “existen playas limpias”. Aseguró que la contaminación se origina por las descargas de aguas contaminadas a la bahía.

Benítez Zamora recordó que los monitoreos se hicieron públicos apenas el año pasado, como parte del Sistema Nacional de Información, y que el descubrimiento de tres playas contaminadas en Acapulco provocó inconformidad entre autoridades y prestadores de servicios turísticos.

Mencionó que los gastos de los monitoreos son absorbidos por el gobierno federal y la compra de reactivos por el gobierno estatal, y los análisis bacteriológicos son entregados al subsecretario de Regulación Sanitaria de la SSA, Gonzalo Alonso Colmenares, que los presenta al Comité Técnico de Saneamiento Integral de la Bahía.