El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Petatlán, Baltazar Vázquez Novoa, manifestó que su principal actividad económica es el turismo religioso, que visita el santuario del Padre Jesús, por lo que no los impactará la suspensión de peregrinaciones y carreras, pero el cierre de la iglesia “nos va a afectar económicamente”.
La comerciante Jazmín Isela Cisneros Martínez, por separado, dijo que pese a que este año no habrá peregrinaciones, “la gente que tiene devoción a la Virgen de Guadalupe de cualquier manera va a adornar su imagen en sus casas”, aunque coincidió: “Donde sí nos llegaría a afectar es si cierran el santuario, entonces sí nos pasan a afectar a todos, porque no tendríamos turismo religioso”.
Desde el inicio de las restricciones por la pandemia, los comerciantes de Petatlán a través de la Canaco, se han distinguido del resto de los comerciantes en esta región, por buscar negociar con la autoridad municipal para que les permitiera seguir trabajando y de esa manera tener un ingreso económico. En junio pasado, el Ayuntamiento acordó con ellos y les permitió la reapertura, desde semanas antes de que se autorizara la reactivación de las actividades económicas no esenciales en el resto de la entidad.
Este lunes, luego de conocer el decreto emitido por el gobierno estatal, Vázquez Novoa comentó que en Petatlán hay dos ferias: en Semana Santa y el 6 de agosto, con motivo del santo patrono, “y a finales de octubre y principios de noviembre era la venta de las flores, que este año no hubo. Luego se pone lo que es la venta de diciembre”.
“Este año se están prohibiendo esas ventas navideñas, no va a haber. Al comercio establecido no creo que le afecte, pero sí a las que se ponían (en la calle) a hacer ese negocio, pero muchos tenían locales y rentaban en la calle para vender. Esa es una costumbre horrible en Petatlán”.
Baltazar Vázquez indicó que sólo si se cierra el Santuario del Padre Jesús sí les va a afectar, “porque viene la gente, deja su limosnita, compra oro, distribuye en las fondas y es bueno, porque derraman dinero y ese dinero nos llega a todos. Ahí sí, si cierran la iglesia sí nos puede afectar, porque Petatlán vive del turismo religioso y ahí sí nos puede afectar, porque con ese turismo hay dinero, hay derrama”.
Por su parte, la comerciante Jazmín Isela Cisneros coincidió en que la cancelación de las peregrinaciones guadalupanas no les va a afectar tanto como si se cerrara el Santuario. Indicó que “la gente que tiene devoción por la Virgen de Guadalupe como quiera va a hacer sus compras y la va a venerar en sus casas. La gente va a comprar en los negocios que vendan todo lo que se necesita como flores, veladoras y guías, pero va a estar complicado si cierran la iglesia”.
Dijo que afortunadamente los sacerdotes “están siendo muy estrictos y sólo permiten la entrada a la cantidad indicada de feligreses, con toma de temperatura, gel antibacterial y la sana distancia. Incluso si entran por un lado y salen por otro distinto”, por lo que confió en que aunque no haya peregrinaciones, sí haya festejos guadalupanos en los domicilios, “creo que el gobierno debería de implementar otra clase de restricciones y no éstas”.
Al tiempo que criticó que “así como ponen este tipo de medidas, deberían de apoyar al pueblo, como por ejemplo, en la Universidad Tecnológica de Costa Grande, a los alumnos les enviaron un mensaje en el que les dijeron que tenían que pagar el semestre, de lo contrario iban a perderlo, ¿qué clase de apoyo al pueblo es ese?”, cuestionó. (Brenda Escobar / Zihuatanejo).
