Protestan 100 vecinos de Igualapa en el Ayuntamiento; piden que se reconecte el agua

Habitantes de la cabecera municipal de Igualapa protestaron ayer en el Ayuntamiento para exigir al alcalde panista, Eloy Carrasco Hesiquio, que arregle el conflicto con la comunidad de Llano Grande de los Hilarios, para que reconecten los tubos y llegue el agua que desde hace cuatro meses no tienen.
Desde las 10 de la mañana, alrededor de 100 vecinos llegaron a la presidencia municipal y reclamaron la falta de agua. Ahí, una comisión fue atendida por el secretario general del Ayuntamiento.
En declaraciones, el comisario de Bienes Comunales del municipio de Igualapa, Luis Castañeda Bautista informó que la falta de agua en la cabecera es por el conflicto que hay con vecinos de la comunidad de Llano Grande de los Hilarios, que cerraron el bombeo de agua y quitaron parte de la tubería de la red que abastece a la cabecera.
El comisario dijo que una de las causas de la falta de agua es la sequia que está afectando a las comunidades río arriba. Recordó que la iglesia del municipio en esta temporada es abarrotada por visitantes y turistas que llegan a ver al Señor del Perdón, y es preocupante la falta de agua.
Para las 11 de la mañana, los inconformes se retiraron del lugar no sin antes recriminar que, a pesar de que el problema tiene cuatro meses, el alcalde no ha hecho nada para solucionar el problema; advirtieron que, de seguir así tomarán el Ayuntamiento, y urgieron la intervención del gobierno del estado.

Rinden culto en Zumpango del Río al Señor del Perdón

*  Es parte de la Cuaresma: Culturas Populares

 Xavier Rosado * Con el advenimiento de la época de cuaresma, que comenzó hace una semana con el Miércoles de Ceniza, según el ritual de la religión católica, se marca el inicio de las abstinencias de los feligreses que termina con la Pascua o la celebración de la resurrección de Cristo, a mediados del mes de abril.

Según el promotor de Culturas Populares del estado, Gabriel Lagunas Anzures, a partir del Miércoles de Ceniza, en diferentes lugares de Guerrero se festejan los seis viernes siguientes, uno de ellos el tercer viernes de Cuaresma en Zumpango del Río, en el cual se rinde culto al Santo Entierro o El Señor del Perdón.

Estas celebraciones se practican también en los poblados de Xalpatláhuac, en la Montaña, en Zumpango del Río, región Centro y en Igualapa, en la Costa Chica, lugares donde se concentra gran parte de la población de católicos de cada región.

En Zumpango del Río, población localizada a 15 kilómetros al norte de la capital del estado, la población católica celebra el tercer viernes de Cuaresma, dedicado al Señor de Xalpa, una efigie que fue elaborada por el santero Francisco Osorio –según narró Gabriel Lagunas– por encargo de Manuel Jiménez en representación de todo el poblado.

“La responsabilidad de los mayordomos, la hermandad y padrinos de la población son los encargados de la organización de la fiesta, quienes por promesa o por encargos que les fueron heredados por sus padres. Cada grupo cuenta con una responsabilidad y están estructurados como una sociedad civil con un presidente, secretario, tesorero y dos vocales”, explicó Gabriel Lagunas.

Agregó que con recursos que juntan en la población por cooperación, adornan la entrada de la capilla del lugar con flores y plantas regionales. Por su parte los padrinos hacen los arreglos dentro de la capilla, con boas de ocote y con tendidos de papel picado.

La hermandad tiene como comisión arreglar el atrio y limpiar el camino que habrá de recorrer la peregrinación proveniente de Chilpancingo.

“Este año las celebraciones comenzaron con el tradicional encuentro de los tres grupos, en el lugar conocido como El puente blanco, donde los mayordomos de Zumpango reciben a la Hermandad del Santo Entierro, originaria de Chilpancingo y a los demás peregrinos que son recibidos más tarde en la capilla con alimentos, para después hacer intercambio de reliquias y entonar cantos y rezos durante toda la noche”, dijo el promotor cultural.

En esta celebración, la Hermandad hace entrega al día siguiente de la custodia del santo a los Mayordomos y son despedidos con una misa por el cura del lugar y regresan a su lugar de origen.

Los que se quedan hacen a su vez, entrega de la custodia del santo a la comunidad, quienes lo velan por toda la noche y al día siguiente lo entregan en la parroquia.

Para la culminación de las celebraciones, la población hace una procesión de Santo Entierro, que comienza en la capilla y recorre las principales calles y retorna nuevamente a la capilla y el santo nuevamente es colocado en su altar.

“Estas son las tradiciones populares que todos como guerrerenses debemos conservar, ya que son parte de nuestros orígenes y de nuestra cultura, por lo que albergan en sí, un valor incalculable como parte de nuestra identidad”, indicó Gabriel Lagunas.