
Jacob Morales Antonio
La calidez de los acapulqueños, y su clima, enamoró a Lynn Russo, una mujer canadiense que desde hace seis años, viene con su familia y un grupo de amigos a la ciudad, escapando de las gélidas temperaturas de Quebec, Canadá.
A primera hora de la mañana, el grupo de 14 integrantes llegó a pasar el día en la isla Roqueta. En la charla comentaron que se han sentido muy seguros en la ciudad, y por eso compraron un predio dentro del Trailer Park de Diamante, a donde llegan cada año.
Lynn Russo, contó que vienen todos los años a Acapulco, y usualmente el grupo se anticipa a las bajas temperaturas de Canadá, y lo hace desde octubre, y se van entre marzo y abril.
Dijo que lo que más le encanta de Acapulco es su gente, que son muy cálidos, el clima porque todo tiempo hay sol, las playas que son únicas y no las hay igual en otras partes de México, además de que una gran comunidad de canadienses llega cada año.
La mujer dijo que la gente necesita saber que Acapulco es un lugar muy caluroso, y con gente muy amigable, además de una rica gastronomía. Otro de los canadienses, expresó “amamos perdernos de Estados Unidos, y venimos a México, porque la gente es más agradable, para hablar y convivir”.
Cerró diciendo “sabemos que –los acapulqueños– aman al canadiense, y el canadiense ama al mexicano”.
El grupo de extranjeros, esperó unos 40 minutos en la playa, mientras terminaba la jornada de limpieza de los prestadores de servicios turísticos, para poder rentar una sombrilla, mesas y sillas. En grandes bolsas que llegaron cargando llevaban bebidas y botanas.
