Al comenzar la tercera y última semana de las vacaciones de fin de año, la ocupación hotelera en Acapulco dejó atrás las fechas pico y descendió de 96.5 por ciento el lunes a 82 por ciento ayer.
Aunque todavía las playas acapulqueñas lucen pletóricas de turistas es posible apreciar que en las calles es más fluido el tránsito de vehículos y las ventas en los negocios turísticos ya comienzan a disminuir.
Aún así el indicativo más tangible es el de la ocupación hotelera, en el que se ha notado un decremento de 15 por ciento con respecto al fin de semana de Año Nuevo.
En la ocupación por zonas se tienen todavía cifras elevadas en lo que respecta a la zona Diamante y la Dorada, pues en ambas hay 87 por ciento.
Pero el descenso drástico se dio en la zona Tradicional o Náutica del puerto, donde se aloja el turismo de menor poder adquisitivo en hoteles de 3, 2 y hasta una Estrella, ya que de 96.5 que se registró el lunes ahora hay 58.1, lo que significa un decremento de más de 40 por ciento de un día para otro.
Esta tendencia a la baja se mantuvo en los otros dos vértices del llamado Triángulo del Sol, Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco, los que respectivamente captaron 86.3 por ciento y 34.7 por ciento de ocupación hotelera después de que el fin de semana habían estado sobre el 95 por ciento.
La ocupación en Zihuatanejo fue de 65.1 por ciento y en Ixtapa se logró 91.5 por ciento.
En cuanto a la ocupación general de los tres sitios del Triángulo del Sol, la Secretaría de Fomento Turístico registró un 80.2 por ciento.
En este informe se detalla que la oferta extrahotelera no está considerada, pero según un patrón de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en Guerrero se calcula que hay unas 35 mil habitaciones disponibles.
Por su parte, la Policía Federal Preventiva, división Caminos, informó que el aforo vehicular fue en todo el día de 9 vehículos de entrada por 13 de salida en la Autopista del Sol sin que se registraran accidentes graves.