Van 80 feligreses al cerro El Encinal, a ver al Cristo de la Paz y a orar por Acapulco

Unos 80 feligreses subieron ayer al cerro de El Encinal, en el poblado El Carabalí, para ver al Cristo de la Paz y orar por la paz y la Semana Santa.
Desde la tormenta tropical Manuel, el camino para llegar al centro de oración en el cerro del Encinal está deshecho, y en los dos kilómetros de camino pavimentado y en los últimos 500 metros de terracería hay piedras y deslaves que ponen en riesgo a los visitantes.
Allí se llevó a cabo una misa oficiada por el párroco Lorenzo Guzmán, quien hizo una reflexión sobre Dios, la Cuaresma y la Semana Santa.
El párroco del barrio de Tambuco, Juan Carlos Flores Rivas, uno de los sacerdotes que continuó con la tradición iniciada hace 30 años, al finalizar la misa manifestó que se necesita que se rehabilite la carretera.
“Por devoción al Señor de la Misericordia, Cristo Rey, venimos”, expuso Juan Carlos Díaz, vecino del fraccionamiento Mozimba, quien desde 2009 ha subido al cerro acompañado de su familia.
Ayer con su esposa y niño de 6 meses de edad, Juan Carlos Díaz contó que los 500 metros de la vereda son una nimiedad porque en 2009 “era más duro el camino, desde allá abajo casi una hora caminando desde Carabalí”.
Reclamó que las autoridades han desatendido la zona, “sí se puede porque se hacen las gestiones para que el gobierno municipal apoye aquí, que arregle la carretera, pero no lo han hecho”.
La señora Julia Granados, quien subió por primera vez acompañada de su hijo de 15 años, dijo que amigos le indicaron que el cerro de El Encinal era un lugar poco conocido, done está la estatua de Cristo Rey de cinco metros, sobre una piedra de cuatro metros, que forma parte de los atractivos turísticos de Acapulco.
El camino al cerro se fractura cuando se rodea en los primeros seis metros. Camionetas y automóviles compactos tienen que rodear la demolida vía en un vado. Metros más adelante también se repiten los daños que dejaron las lluvias de 2013.