Retira el Ayuntamiento de Tlapa a vendedores indígenas del primer cuadro de la ciudad




foto El Ayuntamiento de este municipio inició ayer una acción para quitar a los vendedores ambulantes del primer cuadro de la esta ciudad ante el incremento en las calles y el riesgo de que se apropien de ellas. Los vendedores en su mayoría son indígenas y venden sus productos en carretillas.
Consultado al respecto el director de Reglamentos, Julio Ríos Hernández informó que él sólo cumplía la orden del presidente municipal Martimiano Benítez Flores, de quitar a los ambulantes del primer y segundo cuadro de la ciudad que “es zona restringida”.
Ríos Hernández mencionó que el ambulantaje es un tema complejo porque hay muchos comerciantes que teniendo sus locales en el mercado central Margarita Maza de Juárez y en el Nuevo Horizonte para Guerrero mandan a sus empleados o familiares a las calles para expender sus productos ocasionando las invasiones.
Reconoció que el aumento del ambulantaje es un reflejo de la marginación y olvido del municipio donde se carece de infraestructura para emplear a la gente que migra a este lugar para mejorar su nivel de vida, provenientes de Chilapa, Tlaxcala, Puebla o Toluca.
La mayoría de los ambulantes detenidos este día vendían en carretillas mandarinas, fresas y comida. Fueron llevados al mercado Nuevo Horizonte para que allá ofertaran sus productos y con la amenaza de que si volvían les recogerían sus productos y tendrían que pagar la multa.
Ante eso Ríos Hernández comentó que la multa que se les cobra es proporcional a los productos que venden “porque la mayoría es humilde, además lo que venden no da para pagar la multa que fijó el Cabildo. Aunque sí los asusta y muchas veces no vienen por su mercancía, como el cilantro”, expresó.
La multa fijada por el Cabildo de Tlapa fue de 30 días de salario mínimo vigente lo que equivale a mil 364 pesos por vender en las calles.
El funcionario municipal reiteró que hasta el momento no se ha aplicado porque los comerciantes ambulantes venden hortalizas y van de los 60 a 80 personas que expenden sus productos en las calles y aumentan a 100 los sábados y domingos sobre todo de indígenas que bajan a ofrecer los productos que cultivan.
Leticia Felipe, una vendedora de cilantro y jitomates, que pone su puesto en la calle Guerrero y contemplada como espacio vedado para los ambulantes denunció que cuando le levantaron su puesto se llevaron 700 pesos que no pudo recuperar.
La mujer indígena, consultada en el zócalo después de que acudió a la Dirección de Reglamentos por su producto y su dinero de la venta del día.
Leticia Felipe comentó que proviene de la comunidad de Villa de Guadalupe del municipio de Tlapa y que hace unos meses empezó a vender en las calles porque “no tengo otra forma de vivir”, dijo.