Brenda Escobar
Zihuatanejo
En la conferencia magistral La biología y el amor por la vida, presentada este miércoles en el inicio del séptimo coloquio nacional del Colegio de Biólogos, el ex secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales, (Semarnat), de la pasada administración federal, Víctor Manuel Toledo Manzur, aseveró que “hoy estamos viviendo la época de mayor desigualdad social y de mayor desequilibrio ecológico de toda la historia”.
Este miércoles, en el auditorio del Palacio Municipal de Zihuatanejo, Toledo Manzur disertó sobre lo maravillosa que es la naturaleza y cómo el ser humano, a través del tiempo, ha ido destruyéndola, al tiempo que compartió con los poco más de 80 asistentes, “una visión de lo que yo creo que es la biología y que nos va a remitir a varias dimensiones de la biología como tal”.
En su ponencia de casi 50 minutos, el especialista dijo que llamó a su presentación La biología y el amor por la vida “porque hay elementos que son únicos de lo que hacemos en biología, la dimensión del biólogo y la biología”, y aseveró que “hoy estamos viviendo la época de mayor desigualdad social y de mayor desequilibrio ecológico de toda la historia, estamos realmente viviendo un tiempo de crisis, incluso un tiempo de crisis de civilización.
“Esto es importante tenerlo en claro, y el tema ambiental, efectivamente, el cambio climático, hoy está marcando buena parte, aunque en los últimos días se nos ha combinado con los peligros de la guerra mundial, que es otro tema”.
Toledo Manzur señaló que el calentamiento global es el “pecado capital de la especie humana, porque es pecado capital, sobre todo después de que el Papa (Francisco) sacó su famosa encíclica, ¿sí saben ustedes ahora que la afectación al medio ambiente es un pecado para la Iglesia católica?”, cuestionó al tiempo que mostró una gráfica, “la ciencia ha avanzado tanto, pero hoy podemos tener la historia de la Tierra en los últimos 800 mil años”.
Indicó que a partir de 1950, “se rompe la especie humana, que no es la especie humana, sino que es una civilización, la civilización industrial, la que ha provocado el rompimiento de los ciclos climáticos que se están dando de manera, digamos, controlada, (pero) la cantidad de dióxido de carbono se dispara”.
Comentó que no podía dejar de hablar de ello, “y pues la crisis del clima significa inundaciones extraordinarias, huracanes, ciclones, tifones, temperaturas extremas, sequías, incendios forestales, derretimiento de los glaciares y afectaciones a la vida; los biólogos estamos preocupados por todos estos fenómenos que constituyen una amenaza”.
El también catedrático sostuvo que la naturaleza se puede defender con el conocimiento, “y eso es lo que hacemos los biólogos, que conocemos, sólo se ama lo que se conoce” y que sólo los pueblos indígenas de todo el mundo son los que se muestran más sensibles y considerados con la naturaleza, pues aseveran que “la naturaleza, toda, está viva, plantas, animales, hongos, montañas, manantiales, ríos, rocas y con los cuales se debe hablar y dialogar y negociar, esto es lo que se llama la ecología sagrada”.
“Pero vean ustedes, la defensa de la naturaleza y por eso hay tantas relaciones entre la biología y los pueblos indígenas, los pueblos campesinos, como los que están en estos momentos aquí y agradezco que les hayan hecho la invitación, dos mundos que se conectan desde diferentes ángulos, desde el conocimiento y la creencia”.
Más adelante, Toledo Manzur comentó que, “el 73 por ciento de la superficie agrícola y agropecuaria en el mundo es de agricultura y ganadería industrial, aquí justamente los biólogos nos damos cuenta de la gravedad de esta situación”.
Hizo un llamado a identificar a la naturaleza “como una criatura viviente, un ser vivo, una Madre Tierra, a ser venerada, a ser conservada, a ser respetada y respetar sus derechos, los derechos de la naturaleza”.