Abandonan Ciudad Altamirano más de 80 agentes de la PF para resguardar la visita del Papa a México

 

Este martes más de 80 agentes de la Policía Federal (PF) que forman parte del operativo Tierra Caliente y que estaban distribuidos en diferentes sitios de Altamirano, partieron a la Ciudad de México para reforzar la seguridad para la visita del Papa.
En una caravana de más de 10 patrullas, los agentes policíacos salieron desde Altamirano con dirección a la ruta que cruza Michoacán hacia el estado de México.
La mayoría son elementos estaban en Altamirano por el operativo Tierra Caliente, en el lugar se notó más la ausencia de elementos en las calles. Además la PF división Gendarmería operó sólo con tres patrullas que se unieron para realizar recorridos.
Según una fuente de la PF, los agentes fueron enviados a reforzar las actividades de seguridad por la visita del Papa, y para contener posibles protestas sociales.
Los policías salieron de Altamirano cerca de la 1 de la tarde, en unas patrullas viajaban los agentes y en las otras llevaban maletas y escudos antimotines. La caravana pasó por toda la avenida principal Lázaro Cárdenas para salir sobre la carrertera federal 134 que continúa en dirección a Toluca.
Desde el 5 de diciembre, el gobierno federal y el gobierno estatal relanzaron el operativo Tierra Caliente que incluyó más de 500 efectivos federales y de la Gendarmería que operarían en la mayor parte de la región.
Sin embargo, desde esa fecha, los registros de violencia aumentaron en diferentes lugares con acontecimientos que han puesto en cuestionamiento las estrategias de seguridad, como el secuestro de 21 personas en Arcelia y 8 ejecutados en enero. Además en Ajuchitlán fueron secuestrados cinco maestros, uno de ellos fue asesinado y los otros cuatro los liberaron después de que sus familiares pagaran un rescate. En San Miguel Totolapan han reportado la ejecución varias personas donde reportan la presencia de hombres armados en grupos grandes.
En Coyuca de Catalán durante una fiesta hubo una balacera que dejó 9 muertos, y minutos después una turista fue asesinada en una emboscada al ser confundida.
En Altamirano también secuestraron al esposo de la síndica Rosalba Rendón Andrade, y a la fecha todavía sigue sin ser liberado.