
Acapulco, Guerrero, a 27 de abril de 2026.- En el acto político en los Bienes Comunales de Cacahuatepec por el primer aniversario de la muerte del vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz, campesinos, activistas y familiares reivindicaron su defensa del territorio y del río, y llamaron a continuar su legado de lucha.
El sábado, un día después de la marcha en Chilpancingo para exigir justicia por el asesinato del líder comunitario, víctima de un atentado a balazos el 18 de abril de 2025 en la playa Icacos y muerto siete días después en un hospital privado, se llevó a cabo un acto político en el embarcadero El Fraile y una visita a su tumba en el panteón de Cacahuatepec para llevarle una ofrenda floral.
A mediodía y frente a decenas de campesinos y activistas, el director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, sostuvo que “al gobierno, en verdad, les estorban hombres que están claros en sus ideales, que saben que no se van a doblar, que no están por ganar un sueldo o un cargo”.
Dijo que el vocero del Cecop no dejó que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y los grandes capitalistas explotaran el agua del río Papagayo, “Marco se colocó del lado de los pueblos, del lado de los pobres”, dejando su carrera de arquitecto.
El defensor de derechos humanos reivindicó la participación de las mujeres dentro del Cecop, “¿en qué salón de clases enseñan cómo defender el territorio?, eso no se enseña, eso se mama, eso se hace, eso se pelea, es sacrificio, es agarrar las varas y los machetes y decir aquí nadie entra, eso es la escuela de Marco, ésa es la escuela de la resistencia, de la sabiduría comunitaria”.
Llamó al gobierno municipal a cumplir la proclama de la autollamada Cuarta Transformación de primero los pobres en la construcción de pozos de agua para las localidades, en el contexto de la obra de los pozos radiales de la federación para llevar agua a la zona urbana de Acapulco.
“Tengan sentido común, si primero los pobres, ¿por qué primero los ricos para el agua?, ¿por qué no hay ni siquiera drenaje, ni agua para tomar en las casas, ni siquiera vivienda digna, ni siquiera fosa séptica? Éste es el Acapulco, que se han sabido cuidar, es el Acapulco que han hecho invisible los gobiernos neoliberales y todos los partidos y todos los gobernantes”.
La viuda de Suástegui Muñoz, María de Jesús Pérez García, dijo afligida que el vocero del Cecop dio la vida por estas tierras y por el río, entonces “no dejemos por favor la lucha, a todas las comunidades les hacemos la invitación que se sigan aquí reuniendo todos los domingos”.
“Ésa es una manera de honrar su memoria, de no olvidarlo porque su alma está aquí y el río Papagayo, el río que tanto él amó y sus tierras, con su frase la tierra no se vende, se ama y se defiende”.
En el mismo tenor, campesinos de distintas localidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec como Salsipuedes, El Cantón y San Pedro Cacahuatepec, destacaron en sentidas intervenciones las enseñanzas que les dejó Suástegui Muñoz para continuar la lucha acudiendo a las asambleas dominicales, una de ellas reclamó que no hay justicia, “ahorita es un año y no tenemos absolutamente nada, a nadie encarcelado”.
Otra comunera adulta mayor recordó que en el 2003 el gobierno empezaba a intentar comprar terrenos para imponer el proyecto hidroeléctrico, y Suástegui Muñoz, familiar suyo, nunca se vendió, “él no se rajó, llegó, regresó a su pueblo”.
Ramón Gracida Gómez


