
Florenciano López asegura que a 10 días de la hospitalización de su familiar, que es agente auxiliar del Ministerio Público de Iguala, ni siquiera información profesional había recibido para evitar el contagio entre el resto de sus familiares
Chilpancingo, Guerrero, 20 de mayo de 2020. Con su hermano internado en el hospital de Iguala por contagio de Covid-19, Florenciano López Ayala, comprobó que el gobierno miente, que lo común en los hospitales es la falta de medicamentos y la negligencia y que la atención a los pacientes es inhumana e ineficaz.
Aseguró que a 10 días de la hospitalización de su hermano, un agente auxiliar del Ministerio Público de esa ciudad, ni siquiera información profesional había recibido para evitar el contagio entre el resto de sus familiares; una de ellas, su madre de avanzada edad, y sus hermanos que tienen padecimientos crónico degenerativos.
Consultado por teléfono, denunció que le notificaron que darían de alta a su hermano, con un tanque de oxigeno que él mismo tendría que comprar, cuando ni siquiera le habían tomado una tomografía para verificar cómo se encuentran sus pulmones.
El hermano de Florenciano tiene 44 años de edad, es deportista, va al gimnasio y corre casi a diario, por lo tanto no es obeso, ni padece algún tipo de enfermedad degenerativa. Sin embargo, hace aproximadamente 15 días comenzó a sentirse mal y acudió a la clínica del ISSSTE de Iguala, debido a que como agente auxiliar del Ministerio Público cuenta con seguridad social de esa institución.
Florenciano López contó que en el ISSSTE le dieron un tratamiento y lo mandaron de regreso a su casa, sin ninguna otra recomendación, y a los tres días comenzó a sentirse peor, “nos dijo que le faltaba la respiración”.
El 9 de mayo volvió a ir al ISSSTE, pero le dijeron que no lo podían atender, porque iban a desinfectar la clínica y que se iban a tardar de 6 a 8 horas.
López Ayala, quien acompañaba a su hermano, dijo que afuera del hospital se enteraron de que habían muerto dos pacientes, “y eso sí fue cierto”, aseguró. Incluso dijo que él mismo vio morir a un tercer enfermo, mientras esperaba ser atendido adentro de su carro, cerca del hospital.
Entonces él se asustó y le dijo a su hermano: “¿Sabes qué? Mejor vámonos al hospital. Yo te veo mal”, y se lo llevó al hospital general de Iguala, ese 9 de mayo.
En las primeras horas, le confirmaron que tenía Covid-19 y el lunes pasado, después de nueve días, le informaron que el paciente estaba estable, pero que no habían visto evolución.
“Lo bueno es que no está intubado, está con el puro oxígeno, tenemos la esperanza de que mejore en unos días. Le acaba de informar un médico a otra persona que me está apoyando, que le dan 14 días para que mejore, pero que dependiendo el caso a lo mejor son más días para que tenga una evolución”, dijo.
Se quejó de que todos esos días le estuvieron recetando medicamentos que tuvo que comprar de su bolsillo, porque le dijeron que de esos no hay en el hospital.
“Ahora me doy cuenta que es mentira lo que ha informado el subsecretario López-Gatell. Él ha mencionado que hay medicamento suficientes en todos los hospitales y para todos los pacientes. Lo mismo dijo el presidente de la República. Entonces, no entiendo porqué no llega a los estados o porqué no tienen en los hospitales y a los familiares nos traigan corriendo para comprarlos”.
Contó que afortunadamente los compañeros de trabajo de su hermano lo están apoyando con algún dinero, y admitió que también ha recibido apoyo de la Fiscalía General del Estado (FGE) y de la Fiscalía Regional de Iguala. Agregó que con eso ha comprado la medicina y alguna otras cosas que les han pedido en el hospital.
Pero dijo que los compañeros de trabajo de su hermano le contaron que están trabajando sin equipo para protegerse, porque no hay o no les dan, “dicen que por eso muchos han fallecido en Acapulco. Por ejemplo, no les dieron caretas o cubrebocas. Se exponen bastante, porque atienden a todo tipo de gente”.
Aun cuando la mañana del lunes le dijeron que su hermano esperaría unos 14 días, para ver cómo evolucionaba, por la tarde le informaron que en tres días le resolverían si se pondría bien.
Agregó que al principio creyó que la mejoría se debió a que su hermano practica deporte. Dijo que hace caminata de montaña, corre casi diario y va al gimnasio.
Sin embargo, este martes le dijeron que lo van a dar de alta, pero con oxígeno, con un tanque que él mismo debe comprar.
“De pronto, me dijeron que ya me lo puedo llevar, pero que tiene que salir con su tanque de oxigeno”, explicó y que él les preguntó la razón, a lo que le respondieron que como se trata de una enfermedad nueva, no saben cuáles serán las secuelas.
Agregó que algunos médicos externos le han aconsejado que no lo reciba así, que lo tienen que dar de alta “normal”.
Añadió que también pidió que le hicieran una tomografía y le respondieron que no es necesario, “pero les dije que cómo de que no, si necesitan ver cómo están los pulmones. Si todavía están manchados es porque los coágulos que se forman todavía están allí y si está limpio, quiere decir que ya está bien, pero si no, que siga internado”, explicó.
Informó que ha gastado más de 10 mil pesos durante el tiempo que lleva su hermano internado y que ahora, si se lo dan de alta, tiene que gastar en el tanque de oxígeno y que le han dicho que es muy caro.
Añadió que el médico que se lo quiere entregar, tampoco le ha dicho cuánto tiempo más tiene que estar con oxígeno y que cuando le preguntó que cuales son las medidas de precaución que tienen que tomar en la familia, que le respondió que “eso ya no les corresponde a ellos”, sólo le dijo que tiene que estar aislado y que si tiene un solo baño, desinfectarlo, y si tienen dos, uno solo para él y otro para el resto de la familia.
Informó que desde el principio, cuando supieron que su hermano estaba contagiado de Covid-19, en su familia, por su cuenta tomaron las medidas básicas de prevención, como marcar la distancia y usar cubrebocas; pero aseguró que ninguna autoridad sanitaria fue a visitarlos, para dar seguimiento al caso y evitar la expansión de la enfermedad en familiares o contactos de su hermano.
Dijo que su hermano vive con su madre que ya es de avanzada edad y con el resto de sus hermanos, que padecen enfermedades degenerativas, “espero que no haya contagios en los demás familiares”, expresó y agregó que por eso él es el único que ha estado al pendiente del paciente en el hospital, “es mi hermano, y ni modo que lo deje solo”.
Florenciano López lamentó la mala atención que recibió su hermano desde el principio en el ISSSTE, “me han dicho que si lo hubieran ingresado luego, no hubiera estado tanto tiempo internado y estuviera en estas condiciones”.
Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Alejandro Guerrero-Archivo


