
Acapulco, Guerrero, a 21 de julio de 2026.- El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado, Roberto Arroyo Matus, afirmó que los daños en Boca del Río, Cruz Grande, se deben al mar de fondo que cada vez es más agresivo probablemente por el cambio climático, pero principalmente porque se construyó en la franja catalogada como zona federal.
También informó que la semana pasada hubo afectaciones en un restaurante que perdió parte del piso en un área de alberca y en un campamento tortuguero en la playa Bonfil de Acapulco, y que se ha detectado que otra de las zonas más afectadas por el fenómeno es La Bocana, en Marquelia.
Ayer El Sur informó que la comunidad de Costa Chica ha perdido unos 200 metros de playa, unas 40 casas se han colapsado al ser socavadas y semienterradas por el mar, así como el santuario del Niño Manuelito, y la afectación está comenzando a afectar la avenida principal.
En declaraciones telefónicas, explicó que es un fenómeno recurrente que se presenta todos los años y desafortunadamente cada vez es más agresivo, que se origina por tormentas invernales y sistemas de baja presión en Sudamérica e inclusive cerca de la Antártida, que crean un oleaje bastante fuerte que llega hasta las costas del país con ondas muy profundas, periodos de recurrencia de 11 a 14 segundos “mucho muy largos” y unos dos metros de amplitud, que ocasionan la erosión.
“Principalmente se debe también a que muchas de las personas desafortunadamente construyen en zona federal, todas las afectaciones están ocurriendo precisamente dentro de la franja de zona federal, no hay otro tipo de situación, eh, toda esta construcción son enramadas o construcciones de tipo religioso”, dijo, y negó que tenga que ver con la modificación del cauce del río Nexpa.
Indicó que oficialmente la dependencia tiene tres reportes en Boca del Río, principalmente de restaurantes, enramadas que perdieron horcones que sostenían el techo, y al preguntarle de las 40 casas y el santuario, sostuvo que no se pueden considerar como una afectación “porque se está incursionando pues en una zona que no es apta para construcción”.
A pregunta expresa, el secretario advirtió que es muy probable que el mar de fondo se siga incrementando y amplificándose en los próximos años e invitó a las personas a no construir en la franja de playa porque las afectaciones van a ser recurrentes y lo que se invierta muy probablemente se pierda por el intenso oleaje.
También informó que en los últimos años las playas que han tenido mayores afectaciones por el fenómeno han sido Boca del Río, La Bocana y Bonfil por estar muy expuestas, y sobre Revolcadero consideró que ha sido menor que en las otras.
Yee Trujillo / Foto: Carlos Carbajal


