22 noviembre,2017 4:44 am

Recuerdan a la cadete acapulqueña que desapareció en altamar en la llegada del buque Cuauhtémoc

▼ Destacan el “coraje y la entrega” de Eva Lidia

▼ “No tengo información”, la respuesta de sus compañeros sobre el episodio

Aunque en años pasados se permitía entrevistar a las familias de los tripulantes del buque escuela Cuauhtémoc, en esta ocasión no fue así y los reporteros sólo se limitaron a tomar fotos de éstas y grabar discursos de autoridades

Nota: Karla Galarce Sosa
Foto:Carlos Alberto Carbajal

Acapulco, Guerrero.- Luego de la ceremonia oficial que dio por concluido el cuarto viaje de circunnavegación del buque escuela Cuauhtémoc, denominado Centenario de la Constitución, y ante una clara consigna de no hablar respecto al accidente de la cadete acapulqueña Eva Lidia, quienes fueron presentadas a los reporteros para las entrevistas coincidieron en la misma respuesta a la pregunta de cómo habían recuperado la confianza después: “no tengo la información”.

Tampoco se permitió entrevistar a los familiares ni invitados que esperaban a que los recién llegados tripulantes tocaran tierra, por lo que el trabajo de los reporteros se limitó a tomar fotografías de las entusiasmadas familias que esperaron a que sus parientes descendieran de la embarcación y a grabar los discursos tanto el secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz, y como el director del velero, Rafael Lagunes Arteaga.

Tradicionalmente, la Secretaría de Marina (Semar) permite que los reporteros se acerquen a las familias para entrevistarlas, pues las ansias y añoranzas luego de nueve meses sin ver a sus seres queridos desbordan emociones encontradas y gustan compartir sus historias y anécdotas.

Sin embargo en esta ocasión no se permitió que los reporteros entrevistaran a las familias que esperaban a sus marinos, pues sólo se obtuvieron gráficas de las pancartas, las lonas, los globos y recuerdos que llevaban consigo para entregarlos.

La cadete originaria de Guanajuato, Paulina Gutiérrez Arreguín, dijo que “fue una experiencia muy gratificante. Todo aquí te marca, desde que llegas a sumarte a las maniobras. El arribo a puertos extranjeros, el trato con la tripulación, todo te marca”.

Cuando se le preguntó de qué manera logró superar la pérdida de una compañera respondió: “a todos nos marca. Pero yo en este momento no tengo información. Si quiere la podría llevar con el personal de únicos, ellos son los que le podrían explicar todo este proceso”.

Se le insistió cómo logró sobrellevar la pérdida y dijo: “a todos nos marca, pero el personal de únicos son los que le podrían explicar realmente todo”.

Por separado, otra cadete originaria del Estado de México, Sandra Hernández Arellano, comentó que en lo profesional la experiencia le ayudó a fortalecer sus valores.

“Aprendimos historia, demasiada cultura, aprendí cómo llevar a cabo el liderazgo, aprendimos el compañerismo, la disciplina, la tolerancia y respeto que se tiene que tener a bordo por estar tantos en un espacio tan pequeño. Éste es el primer viaje que hacemos las mujeres en un viaje de circunnavegación, es un orgullo representar a las mujeres en otros países (…) nos decían que nos admiraban por las maniobras que realizábamos a bordo. Lo mismo que hacen los hombres”, contó la joven.

–¿Cómo han reconstruido ustedes éste proceso luego del acontecimiento?– se le preguntó a la cadete respecto a la caída de la acapulqueña Eva Lidia, pero el capitán, identificado con el apellido Lira en su gafete, interrumpió a la joven para saber qué se le había preguntado y ella respondió: “de mi experiencia aquí”.

No obstante Hernández Arellano agregó: “esa información no se la puedo dar, si quiere la puedo acompañar con el personal de únicos y como le decía que mi experiencia a bordo del buque escuela Cuauhtémoc ha sido inolvidable por todo lo que aprendimos profesional y personalmente”.

Antes, el mismo capitán presionó a los reporteros que recién habían subido a bordo del Cuauhtémoc para concluir sus entrevistas sin tomar en cuenta que algunos habían descendido del buque Sierra, anclado del otro lado del muelle a donde ancló el velero de instrucción.

(En la imagen, mujeres cadetes del buque escuela Cuauhtémoc, que realizaron una travesía de nueve meses por 12 países, a la espera de descender de la embarcación para reunirse con sus familiares).

Periódico impreso: página 18