
El director y el guionista hablan en entrevista de la tercera película de zombis Exterminio: La evolución, que se estrena este jueves en México
Ciudad de México, 18 de junio de 2025. Quizás Danny Boyle y Alex Garland también fueron mordidos por esos infectados que inventaron en la película Exterminio no han querido dejar ese mundo atrás.
El director y el guionista, quienes revolucionaron el género de terror con aquella película de 2002 donde los muertos vivos podían correr, regresan a ese opresivo universo este jueves con Exterminio: La evolución.
Aunque ellos son 23 años más viejos –y prestigiosos–, afirman que con esta, la tercera entrega de la saga postapocalíptica, retomaron todo el espíritu punk de la inicial.
Les satisface, eso sí, el legado de su creación, que hizo espacio y propagó interés, por ejemplo, para sagas como The walking dead y The last of us.
“Hicimos la primera película con muy poco dinero”, recuerda Boyle en entrevista. “Era una oportunidad de disfrutar haciendo una película de terror. Y su impacto fue asombroso, para ser honestos, increíble. La hicimos asumiendo un gran riesgo en cuanto a la historia y la forma de filmarla.
“Debo reconocer que nuestra obligación esta vez era hacer algo tan original como la primera: que sorprendiera a la gente, y ese elemento de sorprendernos a nosotros mismos y al público es algo que se puede apreciar”.

Los acontecimientos de La Evolución transcurren 28 años después que el virus “de la ira”, experimentado con chimpancés, escapara de un laboratorio y sumiera a Inglaterra en el caos.
El continente europeo pudo contener la propagación y limitar los infectados sólo a la isla con un férreo bloqueo naval, así que los supervivientes se han organizado en pequeñas y primitivas comunidades.
En la de la Isla Sagrada, que cuenta con la protección del mar, radican Jamie (Aaron Taylor Johnson), Isla (Jodie Comer) y el hijo de ambos, Spike (Alfie Williams).
Armado de arco y flechas, el adolescente deberá cumplir el rito de salir a matar a sus primeros infectados, expedición donde descubrirá que los temibles seres han evolucionado.
“¿Cómo los infectados continúan vivos?”, dice Garland. “La respuesta automática es que deben estar comiendo, bebiendo”.
Algunos infectados, elabora, no fueron aptos para cazar y subsisten con base en lombrices e insectos, moviéndose lentamente a ras de suelo, mientras que otros funcionan en hordas matando animales o humanos.
“¿Y qué sucede cuando los animales cazan en manadas? Se desarrollan alfas de esa comunidad”, desliza el escritor sobre los más terroríficos seres de esta película.
Amor dentro del terror
Sí, esta cinta es terrorífica, y bella e inmersiva, en buena medida gracias a la fotografía de Anthony Dod Mantle, quien utilizó iPhones y cámaras digitales para dar la sensación de grabaciones caseras.
También profunda, por meditaciones sobre la necesidad de no negar la muerte, sino abrazarla (los espectadores recordarán bien la frase latina memento mori, recuerda que morirás).
Además, sorpresiva (tal y como Boyle quería), pues en un escenario donde la humanidad parece no tener lugar, el corazón de La evolución es el amor de Alfie con su madre, Isla.
Ella tiene episodios de pérdida de memoria y de inmensos dolores que, quizás, piensa el chico, un viejo loco (Ralph Fiennes) en la peligrosa “tierra firme”, de quien dicen es doctor, pueda curar.
“Danny y Alex son brillantes. Esto, en el papel, es del género de terror, pero hay esos momentos de ternura que invitan a la reflexión”, opina Jodie Comer.
El regreso de Cillian Murphy
Cillian Murphy, protagonista de la primera cinta de Exterminio, regresa en este proyecto únicamente como productor, pero su personaje, Jim, volverá en las próximas películas que Boyle y Garland preparan.
Se le podrá ver, adelantó, al final de El Templo de los Huesos, de Nia DaCosta, continuación de La evolución, que será estrenada en enero.
Mario Abner Colina / Agencia Reforma


