
Texto: DPA / Foto: EFE
Miami, Florida, 10 de septiembre de 2018. El primer fin de semana de la temporada regular de la NFL cerró este domingo con rodillas hincadas durante el himno, puños levantados, jugadores en el camerino protestando contra el racismo y el presidente Donald Trump manteniendo su ofensiva en Twitter.
Ambos colocaron las rodillas en el suelo e inclinaron sus rostros mientras su compañero Robert Quinn levantaba el puño justo antes de que terminara “The Star-Spangled Banner”.
El padre de las protestas en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), el ex mariscal Colin Kaepernick, no dudó en destacar “la valentía” de sus amigos en las redes sociales.
“¡Mis hermanos Kenny Stills y Albert Wilson siguen mostrando su fuerza inquebrantable luchando por los oprimidos! No han retrocedido incluso cuando fueron atacados e intimidados. ¡Su valentía hará avanzar al mundo!”, escribió en Twitter Kaepernick.
Aunque no hincaron sus rodillas ni alzaron sus puños, sí se quedaron en los vestidores el receptor de San Francisco 49ers, Marquise Goodwin, el de los Broncos de Denver Demaryius Thomas y el linebacker de los Seattle Seahawks Brandon Marshall.
Trump, el más duro crítico de las protestas impulsadas por Kaepernick desde 2016, reaccionó y dijo que los actos se producen en un contexto de disminución de las cifras de audiencia televisiva de la NFL, la más importante liga del país norteamericano.
“La audiencia de los primeros juegos de la NFL están muy por debajo en comparación con una ya muy mala del año pasado”, tuiteó. “Si los jugadores se pusieran de pie orgullosos de nuestra bandera e himno, y eso se muestra en la transmisión, tal vez la audiencia podría volver ¡De lo contrario, será peor!”, insistió Trump.
De acuerdo con las cifras de audiencia, el juego de apertura de temporada disputado el jueves entre los campeones, los Philadelphia Eagles, y los Atlanta Falcons, en el que cantó el himno el exitoso grupo de R&B Boyz II Men y en el que el defensa Michael Bennett se sentó antes del final de la canción, tuvo una reducción del 13%, respecto de 2017.
La apertura de la temporada estuvo precedida por la controversia que generó una publicidad de la marca deportiva Nike, que usó el rostro de Kaepernick para enviar un mensaje claro: “Cree en algo, incluso si implica sacrificarlo todo”.
El mensaje fue considerado por Trump como “terrible”. En diálogo con el diario local The Daily Caller el mandatario cuestionó a la marca mientras que la NFL hizo un llamado a la “atención y la acción” sobre “los problemas de justicia social” planteados por Kaepernick.
La NFL aún no define su política durante el himno nacional después de que suspendiera la aplicación de una regla que buscaba obligar a los jugadores a estar de pie en el campo o permanecer en el vestuario.
Los protestantes han sido apoyados por la Asociación de Jugadores de la NFL, que dijo que cuestionará cualquier aspecto que sea inconsistente con los contratos de los jugadores. “Han demostrado patriotismo de muchas maneras, incluso a través de las protestas”, señaló.


