
Exigen que cese el hostigamiento a los colectivos de búsqueda de desaparecidos, porque han sido asesinadas cinco dirigentes en el país
Chilpancingo, Guerrero, 28 de noviembre de 2022. Estudiantes de la escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa e integrantes de organizaciones sociales colocaron dos ofrendas florales ayer, en los memoriales de los tres estudiantes asesinados el 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, a 98 meses del ataque y la desaparición de los 43.
En un mitin exigieron el cese al hostigamiento a los líderes de los colectivos de búsqueda de desaparecidos en el país, porque han sido asesinadas cinco dirigentes, reprocharon que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador no ha resuelto el caso Ayotzinapa, y pidieron que se deje de mantener como moneda de cambio la justicia para Ayotzinapa.
Ayer al mediodía en dos transmisiones en su página de Facebook, el Centro de Defensa de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan informó que a 98 meses de la agresión a los normalistas en Iguala se colocaron dos ofrendas florales en el lugar donde fue hallado asesinado el 27 de septiembre de 2014 Julio César Mondragón Fontes, y donde fueron asesinados Julio César Ramírez y Daniel Solís Gallardo, en Iguala.
En la primera transmisión el abogado de Tlachinollan, Isidoro Vicario Aguilar –quien encabezó los dos mitines– afirmó que a Mondragón Fontes no sólo le quitaron la vida sino también de manera cobarde le quitaron el rostro, por ello acudieron al lugar para exigir justicia y castigo para los responsables.
Precisó que en los ataques el 26 y 27 de septiembre de 2014 fueron asesinados tres estudiantes, y otro más, Aldo Gutiérrez Solano, recibió un balazo en la cabeza y aún se encuentra delicado de salud en estado vegetativo, y señaló que la policía en colusión con el crimen organizado se llevaron a los 43.
“Por eso las madres y los padres de los 43, como el día de ayer (sábado) en la jornada 98 en la Ciudad de México caminaron para seguir exigiendo que avancen las investigaciones para dar con el paradero de los 43 estudiantes. De manera acertada han manifestado que mientras no tengan pruebas científicas y contundentes seguirán exigiendo la presentación con vida de sus hijos”, resaltó.
Posteriormente tres estudiantes normalistas de Ayotzinapa expresaron que el gobierno federal ha sido incompetente para resolver el caso de los 43, que reprime a los estudiantes y coarta sus sueños de esperanza de convertirse en maestros de las zonas más marginadas del estado y el país.
Sostuvieron que con el asesinato de Julio César Mondragón no sólo le arrebataron la vida sino que arrancaron a un profesor de México y a un padre, hijo y esposo de su familia, de los tres estudiantes exigieron que sus asesinatos no queden impunes.
Los manifestantes concluyeron el primer mitin entonando consignas como: “26 de septiembre no se olvida, es de lucha combativa”, “porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”, después subieron a sus autobuses y se dirigieron a la otra estela en el lugar donde fueron asesinados Julio César Ramírez y Daniel Solís Gallardo.
En el segundo mitin Isodoro Vicario agradeció el apoyo de los integrantes del Bloque Democrático de la Zona Norte, porque dijo que gracias a su apoyo solidario, incondicional y firme, los familiares de los 43 de Ayotzinapa pudieron acudir y realizar las actividades.
Aseguró que a ocho años y dos meses continúan levantando la voz para que los asesinatos no queden impunes, y reiteró que las madres y los padres de los 43 exigieron el sábado en la Ciudad de México que el gobierno profundice en las líneas de investigación que involucran al Ejército mexicano, porque en aquella noche primero se supo que fue el crimen organizado en colusión con la Policía Municipal de Iguala quien atacó a los jóvenes, “pero hoy sabemos que efectivamente el caso Ayotzinapa es un crimen de Estado”.
Argumentó que el propio Estado mexicano reconoció que en la agresión participaron diferentes corporaciones policiacas e incluso las fuerzas armadas, y pidió que se castigue a los responsables.
Entre los participantes para exigir justicia, el representante del Colectivo de Desaparecidos Lupita Rodríguez Narciso, Carlos David Molina Rodríguez afirmó que ante el dolor de las familias por la desaparición de sus familiares, las autoridades encargadas de dar justicia no hacen nada, y resaltó la crisis nacional para la identificación de cuerpos, por lo que aseguró se debe de construir un Centro de Identificación Forense en Atoyac.
Reprochó que ayer el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador convocó a una mega marcha en la Ciudad de México, y que pensaban que él sería la solución a sus problemas, pero no ha sido así.
“Él mismo se presentó durante campaña en Iguala y dijo que el caso Ayotzinapa era una espina que traíamos clavada en el alma, y hoy en día no ha habido solución, y no quieren desde el gobierno que la haya”, reprochó.
Mencionó que al cumplir ocho años y dos meses de la desaparición de los jóvenes se sabe que hubo participación de las autoridades, pero el gobierno federal no ha querido llegar al fondo porque se van a tocar intereses, y el ex presidente Enrique Peña Nieto podría ir a la cárcel.
Afirmó que en el país se vive una terrible represión contra los colectivos de búsqueda de desaparecidos, contó que este año han sido asesinadas cinco líderes de búsqueda de familiares: María Carmela Vázquez del colectivo Personas Desaparecidas en Pénjamo, en Guanajuato, Blanca Esmeralda Gallardo del colectivo en Búsqueda de Nuestros Desaparecidos de Puebla, Rosario Rodríguez del colectivo Corazones en Búsqueda de Sinaloa, Ana Lilia Garduño del colectivo Ana Lilia Vive de Morelos, y a Beatriz Beltrán del colectivo Madres Buscadoras, de Sonora.
También del Bloque Democrático de la Zona Norte e hija del luchador social asesinado Arturo Herández Cardona, Soledad Hernández Mena se solidarizó con los maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), quienes tienen un plantón en la capital del país para exigir el cese a la violencia contra el movimiento social en Guerrero, y eliminar la reforma educativa.
Pidió a las autoridades dejar de mantener como moneda de cambio la justicia para Ayotzinapa, y aseveró que “mucho tiempo se ha perdido en el egocentrismo de las personas que manejan la política a nivel estatal y a nivel nacional, los juzgados solamente han servido para proteger a quienes cometen crímenes”.
Texto: Emiliano Tizapa Lucena/ Foto: Tlalchinollan


