
Iguala, Guerrero, 29 de agosto de 2025.- A un año del operativo desplegado en la comandancia de la Policía Municipal de Taxco que evidenció los nexos de estos agentes con el grupo criminal La Familia michoacana en el gobierno del prófugo ex alcalde Mario Figueroa Mundo, los diez detenidos y vinculados a proceso por delitos de desaparición forzada, secuestro agravado y trata de personas no han sido sentenciados.
Alejandra Villa, esposa de Enrique Hernández Avilez, de 55 años, una de las víctimas de desaparición forzada y asesinato de estos agentes, dijo en declaraciones telefónicas que sigue exigiendo justicia. Reveló que uno de los implicados que apareció en una fotografía cavando la fosa donde su pareja fue hallado sepultado, fue liberado el 11 abril pasado, por la presunta falta de pruebas.
Una serie de abusos, violaciones a derechos humanos, violencia y desapariciones se vivieron en el trienio del empresario Mario Figueroa Mundo, postulado por el partido Fuerza por México y que en las elecciones de junio de 2024 buscó su reelección, pero perdió ante el morenista Juan Andrés Vega Carranza.
Por el caso de Enrique Hernández, el 1 de octubre de 2024, sólo un día después de concluir su periodo como alcalde de Taxco, se libró una orden de aprehensión en contra de Figueroa Mundo “como posible coautor del delito de la desaparición forzada de persona, cometido en agravio de Enrique Hernández Avilez”.
Al cierre de su gobierno, derivado de múltiples denuncias de detenciones ilegales cometidas por policías municipales, y posteriores desapariciones de personas, se cateo la comandancia de la Policía Municipal y se detuvo a diez de sus policías, todos al servicio de La Familia michoacana, que operaba en ese tiempo.
Entre las víctimas, y por el que fue uno de los casos por el que se dio la intervención, fue la denuncia presentada por la desaparición del comerciante y transportista, quien fue reportero corresponsal del medio digital Contacto Policiaco de Cancún, Quintana Roo, Enrique Hernández Aviléz, de 55 años, ocurrida el 18 de junio tras ser detenido por agentes de Tránsito y Policías Municipales que lo llevaron al área de Barandillas.
Por esa operación por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) en coordinación con la Policía Estatal, Ejército y Guardia Nacional, fueron detenidos con orden de aprehensión por el delito de secuestro agravado, los policías Florentino, Marino, Eusebio y Yolanda Patricia.
Asimismo, los agentes Luis Daniel, David Alexander, Ángel Roberto, Carlos Alberto, Alexis y Cristofer Guillermo; éste último era subdirector de la Policía Municipal, y que, de acuerdo con reportes policiacos, el día de su detención se identificaron como “escoltas” personales del entonces secretario de Seguridad Pública Municipal, Cristopher Hernández Cuevas, La Sombra, quien sigue prófugo.
De acuerdo con los registros de El Sur, entre el 4 y 5 de septiembre de 2024, los diez ex policías fueron vinculados a proceso, los seis ex escoltas del secretario de Seguridad por el delito de desaparición forzada; mientras que otros tres por secuestro agravado, y Marino por trata de personas en modalidad de trabajo forzado.
En las declaraciones ofrecidas ayer por la pareja de Enrique, informó que los ex agentes involucrados en la desaparición y homicidio de su esposo no han sido sentenciados aún, aunque la Fiscalía estatal sí mantiene comunicación con ella y le han dado información del avance de las investigaciones.
Denunció que el 11 de abril de este año, la magistrada de la Segunda Sala Penal, Antonia Casarrubias García, liberó por presunta falta de pruebas a uno de los implicados en el asesinato de su esposo, Andrés Ubaldo Sotelo Juárez, El Bugui, quien había sido detenido el 5 de septiembre pasado en cumplimiento a una orden de aprehensión por desaparición forzada y el homicidio de Enrique.
De acuerdo con la información, Andrés Ubaldo no era policía municipal, pero era el encargado de la instalación y manejo de las cámaras de vigilancia en el C-2 que brindaban información al grupo delictivo.
Alejandra contó que los mismos policías detenidos declararon en contra de El Bugui, reconociendo que él es uno de los que sale en la fotografía que fue difundida cavando la fosa donde fue hallado el cuerpo de Enrique el 31 de agosto del año pasado. Según esas declaraciones, Andrés Ubaldo es la persona que estaba excavando dentro de la fosa, quien además era amigo de su esposo y fue padrino en su boda.
Debido a que fue liberado y ha sido visto en Taxco, la mujer contó que tiene miedo por su integridad, pues incluso ha sufrido agresiones verbales por familiares de esa persona, por lo que en estas declaraciones pidió la intervención de las autoridades para buscar su reubicación.
De acuerdo con la carpeta de apelación SSPU-11/2025, la magistrada Casarrubias García dictó el auto de no vinculación a proceso en favor de Andrés Ubaldo, “por no haber cometido ni participado en los hechos delictuosos de desaparición forzada de personas y homicidio calificado cometido en agravio de Enrique Hernández Avilez, sin que esta determinación impida que la institución ministerial continúe la investigación y posteriormente formular nueva imputación, por no tener efectos de sobreseimiento”.
Alejandra contó que hace unos 20 días la fueron a ver agentes de la FGE que llevan el caso de su esposo, quienes le dieron información de las investigaciones, sin dar detalles al respecto, pero confirmó que no han recibido sentencia a un año de su detención.
Recordó que al igual que su esposo, hubo más víctimas de las que se cometieron abusos dentro de Barandillas por parte de los policías, algunos mediante humillaciones o vejaciones, a otros los hacían pelear entre los detenidos y a unos más, como a Enrique, les dieron brutales golpizas que les ocasionó la muerte y posteriormente los desaparecieron, pero debido al miedo muchas familias no denunciaron.
Reconoció que no está tranquila y tiene miedo porque hay un implicado que está libre, y no cuenta con ningún apoyo de seguridad por parte de las autoridades, “ha pasado un año y ya estoy agotada física y mentalmente”.
Confía en que la persona que fue liberada que vuelva a ser detenida y que se castigue a los ex policías involucrados. “Lo que quiero es que haya justicia, que esto se termine, quiero sentirme bien de salud y tranquila, he tenido días buenos y otros malos, y poco a poco voy levantándome yo sola”, narró la mujer, quien confía en que la muerte de su esposo no quede impune.
Texto: Alejandro Guerrero


