
Irán responde al presidente de EU que sus palabras “no cambian la realidad” y asegura que seguirá bloqueado esa zona del golfo Pérsico y no se reabrirá hasta que se ponga fin al bloqueo naval a sus puertos, un alto al fuego que incluya a Líbano y Gaza, así como la liberación de los fondos iraníes congelados por Washington
Madrid / Teherán, 13 de agosto de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que su país tiene el control “total” del estrecho de Ormuz, un punto estratégico enclave, convertido en la principal arma de presión en el conflicto en Medio Oriente.
“Ahora mismo tenemos el control total del estrecho de Ormuz. Ellos (los iraníes) no lo controlan. Nosotros tenemos el control total. Es nuestro”, subrayó el mandatario estadunidense en declaraciones a los medios.
Lo hizo tras manifestar que no cree en las buenas intenciones de Irán y que sería “la última persona que confiaría” en la nación persa. “Me mintieron constantemente”, apuntó para, a renglón seguido, señalar que tras alrededor de medio siglo, Irán “ya no es el matón de Medio Oriente”.
“En algún momento, quizás hagan algo y entonces recibirán una paliza, pero ahora mismo estamos en una posición muy buena”, agregó Trump.
Horas antes, el nuevo jefe del Consejo Supremo de Seguridad, el máximo órgano de seguridad de Irán, Mohsen Rezai, incidió en que la apertura del estrecho de Ormuz está condicionado por un alto al fuego que incluya Líbano y la Franja de Gaza, el fin del bloqueo de Estados Unidos y la liberación de los fondos iraníes.
Irán y Estados Unidos siguen en desacuerdo respecto a los esfuerzos por alcanzar un acuerdo que ponga fin de forma definitiva a la guerra en el Golfo, dijo una fuente iraní de alto rango, que afirmó que no se produjo ningún avance en las negociaciones para reactivar el pacto alcanzado en junio.
Estas declaraciones se produjeron en una jornada en la que Trump lanzó otra andanada de críticas a los líderes iraníes, asestando un nuevo golpe a las esperanzas de resolver la crisis, tras los nuevos ataques contra el transporte marítimo en la región.
Mientras, la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, según sus siglas en inglés), el organismo creado el pasado mayo por Teherán para gestionar el tráfico marítimo a través de Ormuz, aseguró que “las afirmaciones y las publicaciones repetidas de los responsables estadunidenses de que el estrecho de Ormuz ya no está bloqueado no cambian la realidad”.
Así, en un escueto mensaje en sus redes sociales, defendió que “el estrecho de Ormuz sigue bloqueado y no se reabrirá hasta que se acepten las condiciones de Irán”, esto es, el fin del bloqueo naval a sus puertos, un alto al fuego que incluya a Líbano y la Franja de Gaza, así como la liberación de los fondos iraníes congelados por Washington.
Horas antes, Trump afirmó en sus redes sociales que “Estados Unidos tiene el control total sobre el estrecho de Ormuz”. “¡Creo que lo mantendremos!”, expresó, antes de reiterar su alusión al bloqueo naval a Irán como “muro de acero”.
“Irán no puede hacer nada al respecto. (…) Su país está ‘arruinado’ Lo único que tienen son noticias falsas y una inflación DEL 300 por ciento, ¡y la situación va a peor! Irán es todo palabrería y nada de hechos, ya no es el matón de Medio Oriente”, apuntó una vez más.
Mientras, el ejército de Estados Unidos informó que sus fuerzas redirigieron 59 buques comerciales, “inutilizado” tres y “abordado” otros dos para garantizar el “cumplimiento del bloqueo” impuesto a los puertos iraníes.
En tanto, un derrame de petróleo procedente de un buque varado frente a las costas de Omán no sólo puso en riesgo a una isla cercana, sino que ya alcanzó algunas de las playas del territorio continental de la nación árabe, informó la autoridad ambiental de Omán ayer.
La fuga proviene del Caroline Bezengi -un buque sancionado que se cree que forma parte de la “flota fantasma” de Rusia-, que transportaba casi un millón de barriles de petróleo al momento de reportar una explosión en junio pasado.
El gobierno de Pakistán aseguró ayer que aplicará “con total seriedad” los compromisos alcanzados en el marco de la coalición militar de defensa marítima impulsada por Arabia Saudita y con el apoyo de otros doce países –además de Islamabad–, tras la muerte de tres marineros paquistaníes en un ataque perpetrado en la víspera por los rebeldes hutíes contra un buque frente a las costas de Yemen.
Mientras, el secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, condenó el ataque perpetrado por los rebeldes hutíes contra el buque mercante ‘Tihama’ en la víspera frente a las costas de Yemen, advirtiendo de que este tipo de acciones contra el transporte marítimo internacional amenazan el comercio global y las cadenas de suministro.
Europa Press / Agencia Reforma


