14 febrero,2018 5:03 am

El viento no da tregua: afecta al esquí, biatlón y al Parque Olímpico

La tercera postergación en cuatro días por intensos vientos dejó al esquí alpino con menos margen de maniobra, pero los organizadores de los Juegos Olímpicos de invierno consideran que la situación sigue sin ser preocupante por los días de reserva que tenían en el programa original.

Sin embargo, tan importantes fueron las ráfagas por la tarde que el comité organizador local de Pyeongchang 2018 decidió cancelar todas las actividades en el Parque Olímpico de Gangneung de forma temporal.

Para garantizar la seguridad de todas las personas afectadas a la sede de hielo de los Juegos, los organizadores cerraron las entradas al parque por lo que resta de la jornada.

Si bien el partido de hockey sobre hielo que se está desarrollando no se vio afectado, los organizadores desalojaron a las personas que estaban afuera para seguir las alternativas desde el Parque Olímpico.

En tanto, los centros de prensa con estructuras temporales fueron cerrados y los periodistas debieron ubicarse en las áreas de prensa de los escenarios deportivos. También fueron cerradas las tiendas de recuerdos.

“Se están tomando medidas de precaución ya que la seguridad sigue siendo una prioridad primordial para Pyeongchang 2018”, indicaron los organizadores.

Más temprano, el fuerte viento en el Yongpyong Alpine Centre motivó que se cancelara el slalom femenino, que fue reprogramado para el viernes. Ese cambio se suma a los que ya habían sufrido el descenso masculino el domingo y el slalom gigante femenino el lunes.

De momento, la única actividad que se pudo llevar a cabo con normalidad resultó la combinada alpina que el martes ganó el austríaco Marcel Hirscher.

Como había hecho el lunes, el portavoz del Comité Olímpico Internacional, Mark Adams, minimizó el problema y aseguró que en el organismo no hay preocupación de que los vientos sigan postergando las carreras.

“Hay muchos días de reserva”, repitió Adams. “Si el viento continúa soplando durante los próximos 15 días, entonces podemos tener un problema”, minimizó el portavoz . “Por el momento, está bien. La Federación Mundial de Esquí está acostumbrada a los vientos y a las inclemencias del tiempo”, añadió Adams.

Los días de reserva que alude el COI tienen que ver con los dos centros de esquí alpino que cuentan los Juegos de Pyeongchang: el Jeongseon Alpine Centre, donde se llevan a cabo las pruebas de velocidad, y el Yongpyong Alpine Centre, donde se concentran las disciplinas técnicas.

El programa establecía alternancia entre pruebas masculinas y femeninas y entre técnicas y de velocidad. A pesar de la suma del evento por equipo respecto a otros Juegos, el calendario se iba a llevar cabo durante 11 días, con uno de descanso, sin que se superpusieran actividades.

Esa idea original ya no es posible. Mañana habrá un superjueves, con el descenso masculino en Jeongseon y las dos rondas del slalom gigante femenino en Yongpyong. Y pasado un super viernes, con el supergigante de varones en Jeongseon y el slalom gigante de mujeres en Yongpyong.

Por culpa del viento, ahora los aficionados tendrán que elegir mañana entre ir a ver a la estrella estadounidense Mikaela Shiffrin en busca su primera medalla en Pyeongchang o seguir a los varones para ver quién se consagra rey de la velocidad entre nombres como el alemán Thomas Dressen, el austríaco Matthias Mayer o el noruego Aksel Lund Svindel, entre otros candidatos.

A pesar de las molestias que genera, la coincidencia de los esquiadores es que la cancelación fue correcta. “Es importante que tengamos una carrera justa para todos los atletas y las condiciones hoy definitivamente no hubieran sido justas”, aseguró Shiffrin tras la segunda cancelación que sufrió desde que llegó a Corea del Sur.

El entrenador de su equipo, Paul Kristofic, también consideró que la cancelación era la opción más segura, aunque estimó que los cambios de fecha serán un desafío para los atletas. “Tienes que prepararte físicamente para una carrera como esta y luego está el aspecto psicológico de no saber si vas competir en el evento más grande del año”, afirmó el técnico estadounidense.

“Es muy malo para nosotros, se está poniendo molesto”, afirmó por su parte Wolfgang Maier, presidente de la federación alemana de esquí. “Uno se levanta todos los días, viene, empaca y se va”, se lamentó el dirigente germano, que igualmente no formuló críticas. “Nadie puede hacer nada contra el clima. Ni siquiera el COI”, ironizó Maier a dpa.

Y no sólo el esquí alpino se ve afectado por el fuerte viento. La carrera individual de 15 kilómetros de biatlón femenino, donde la alemana Laura Dahlmeier busca su tercer oro en Pyeongchang, también fue postergada para mañana por las fuertes ráfagas sobre el Alpensia Biathlon Centre.

“Básicamente, no queríamos arriesgarnos a tener condiciones injustas para los atletas con ráfagas de vientos de hasta diez metros por segundo. Para mañana, las previsiones meteorológicas son mucho mejores”, afirmó Nicole Resch, secretaria general de la Federación Mundial de Biatlón.

Texto: DPA / Foto: Redes sociales