
Los recursos pasarían de 19 millones 800 mil pesos ejercidos durante este año a 22 millones 488 mil pesos para el próximo
Acapulco, Guerrero, 4 de noviembre de 2022. Miembros de la comunidad cultural de Guerrero mostraron su preocupación por el poco aumento al sector cultural asignado en el proyecto de Presupuesto de Egresos para el próximo año y cuestionanan que se vaya a dar en 2023 la revolución cultural que se pretende desde la Secretaría de Cultura (Secultura) del estado, según lo declaró su titular, Aída Melina Martínez Rebolledo, en la víspera.
Dicho proyecto, entregado ya al Congreso del estado para su revisión, análisis, en su caso modificación y posterior aprobación, indica que la Secultura del estado pasaría de 19 millones 800 mil pesos ejercidos durante este 2022 a recibir 22 millones 488 mil pesos para el próximo 2023 (El Sur, edición del 2 de noviembre, 2022).
No obstante y en charlas por separado, si bien aceptaron que se trata aún de un proyecto que puede ser modificado, dicho proyecto sí revela la visión sesgada que se tiene desde el gobierno del estado acerca de la cultura.
Para el doctor en bienestar social y especialista en políticas y derechos culturales por el Boston College, Javier Reyes Martínez, dijo que este proyecto de presupuesto es pobre no sólo en términos de dinero sino también en términos conceptuales, y “aunque se diga que (con él) se va a intentar una revolución cultural no se ve en qué sentido”.
Y es que, abundó, “aquí se confunde cultura, lo identitario incluso, con folclor, cuando no son sinónimos y parece que la mayor parte de los programas están destinados a eso, al folclor”.
“Dónde están las artes contemporáneas, dónde queda el fortalecimiento de la Compañía Estatal de Danza Contemporánea que se firmó con el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), dónde está el arte urbano o los programas destinados a mejorar la situación laboral y social de los artistas que tienen que ver con otra visión del arte y la cultura”, cuestionó.
Así, aseguró, dicho proyecto de presupuesto “es una fórmula repetida y gastada”.
Por su parte, el actor y director teatral Manuel Maciel Campos, calificó el proyecto, además de “corto”, como “excluyente” ya que no hay recursos asignados de manera directa a actividades de danza contemporánea o teatrales más allá de las Jornadas Alarconianas como lo son la recuperación de las muestras estatales o la participación de Guerrero en los concursos nacionales de teatro.
“Ante ello, no puede haber tal revolución cultural”, aseguró.
Quien cuenta con una maestría en creación artística del Centro Morelense de las Artes añadió que más allá de las actividades y los recursos asignados y que es en este momento sólo un proyecto de presupuesto, “éste sí nos muestra una visión de la cultura cortoplacista, tradicionalista, obsoleta y cuestionable pues no considera al estado de Guerrero en el contexto nacional”.
Pensar en la identidad únicamente desde el folclor es un retroceso, señaló, “puesto que si bien es cierto que la cultura popular es el sustento de una entidad no es lo único; eso, es pensar en que la repetición ad infinitum de La Iguana nos va a permitir fortalecer la identidad y no, el concepto de identidad es bastante movedizo; la identidad, la cultura no es estática”.
Mientras tanto, la escritora y licenciada en gestión cultural por la Universidad de Guadalajara, Analí Lagunas Díaz, señaló que si bien no está mal decantarse por la cultura popular, le preocupa que exista un sesgo en ese sentido si el proyecto no profundiza en resolver problemáticas de artistas y artesanos.
“Me llama mucho la atención la cantidad de festivales considerados en el proyecto, sobre todo y por los títulos que tienen son festivales nuevos (Festival regional de la niña y el niño calentano entre sombreros y huaraches, Sabor a Guerrero: Encuentro de cocineras tradicionales, Municipios con historia, tradición y encanto, etcétera), y me preocupa que sea una política cultural el folclorizar el patrimonio cultural inmaterial de nuestro estado”.
En ese sentido, abundó en que “por lo que hemos visto en este año, se están folclorizando las manifestaciones culturales de nuestro estado y eso a mí me parece preocupante porque no hay una propuesta que permita que este tipo de proyectos de arte popular realmente contribuyan al desarrollo económico”.
Lamentó que disciplinas como la danza contemporánea o el teatro no estén consideradas de manera directa en dicho proyecto; “hay una perspectiva muy corta sobre la cultura”.
Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano


