
Ciudad de México, 12 de noviembre de 2019. México corre el riesgo de convertirse en un gran receptor de residuos plásticos debido a que países desarrollados como Estados Unidos están buscando nuevos lugares para la disposición final, luego de que China cerró sus fronteras a la introducción de cualquier plástico que no tenga factibilidad de ser reciclado, advirtieron organizaciones ambientales.
Por lo anterior, las organizaciones urgieron al gobierno mexicano ratificar la Enmienda Sobre la Prohibición del Convenio de Basilea para el control del movimiento transfronterizo de residuos plásticos y acelerar la discusión de las 13 iniciativas que están detenidas en el Legislativo sobre regulación de plásticos.
“De no tomarse medidas, básicamente el país se convertirá en un tiradero de los residuos de los países más desarrollados, por eso es importante la ratificación de la Enmienda. Se corre el riesgo de que los residuos que ya no están entrando a China terminen en México”, señaló Miguel Rivas Soto, líder de la campaña de Océanos y Plásticos de Greenpeace México.
Cabe recordar que México es uno de los 22 países que en 1995 votaron por la aprobación de la Enmienda sobre la Prohibición del Convenio de Basilea.
En junio de 2018, Noruega propuso incluir enmiendas en los anexos del Convenio de Basilea para el control de los flujos de residuos plásticos problemáticos.
Aunque, el gobierno mexicano es miembro del Convenio, no lo ha ratificado pese a que, de acuerdo con información de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), México ha tenido que lidiar con inmovilizaciones de cargamentos, aseguramientos, retorno y exportaciones ilegales de desechos peligrosos como escorias de aluminio o residuos electrónicos.
Sólo en el país se estima que anualmente se generan entre 7 y 8 millones de toneladas de plástico al año, pero se recicla menos del 20 por ciento.
Además, la exportación de desechos plásticos, electrónicos y otros es cada vez más relevante a través de las fronteras mexicanas, indicaron las organizaciones.
“Nosotros vemos la vulnerabilidad del país, por ejemplo, con la ley de economía circular que se está promoviendo en el Senado y hace obligatoria la incineración de residuos pero aquí hay una alerta que hay que hacer porque es la postura de los negocios que se dedican a quemar basura para producir energía. Siempre van a tener hambre de incorporar residuos a su proceso de incineración y esto nos hace vulnerables a la importación de basura para quemarla”, expresó Miguel Rivas.
Lo más importante para frenar esta tendencia, dijo, es ratificar la Enmienda y legislar en materia de residuos plásticos.
“Hay que suscribir los tratados internacionales para no convertirnos en un basurero a nivel internacional y acelerar la aprobación de la ley sobre prohibición de residuos plásticos con un enfoque de evitar que este tipo desechos se produzcan”, añadió el campañista de Greenpeace México.
Marisa Jacott, directora de Fronteras Comunes, enfatizó que el país está en amenaza de que le llegue la importación de cargamentos de plásticos sin contar con la capacidad para reciclar.
“Ya no podemos esperar más. México tiene que hacer un compromiso de no estar recibiendo plásticos. Ni siquiera el país tiene la capacidad para reciclar lo que ya tenemos aquí como para estar importando más, tenemos que proteger la salud y el ambiente porque este reciclaje es tóxico”, añadió Jacott.
Texto: Evlyn Cervantes / Agencia Reforma / Foto: Twitter


