8 octubre,2025 9:23 am

Critica activista a “la izquierda revolucionaria” por posponer la lucha por derechos de las mujeres

América Maceda Llanque, feminista boliviana, rechaza la hipótesis de que con acabar con el capitalismo “automáticamente todo va a estar bien para hombres, para mujeres, para las diversidades, para personas con discapacidad, para niños”

Acapulco, Guerrero, 8 de octubre de 2025. En Acapulco, la vocera nacional del feminismo comunitario Abya Yala de Bolivia, América Maceda Llanque, llamó a luchar contra cualquier explotación que representa el patriarcado para alcanzar el bien de la comunidad, “el patriarcado no solamente es la opresión de los hombres a las mujeres, sino que el patriarcado son todas las formas de opresión”.

Maceda Llanque ofreció ayer una conferencia sobre feminismo comunitario en la Biblioteca Pública Municipal Número 22 Gustavo G. Alarcón, en el Zócalo de Acapulco, promovida por las organizaciones Feminismo Comunitario Tejido Guerrero y Mujeres Luciérnagas Paz, Memorias, Territorios y Desarrollos del Sur.

El feminismo comunitario pugna por la “despatrialcalización” como un camino para vivir bien en comunidad; es decir, luchar contra el patriarcado, este “sistema de todas las opresiones, explotaciones, discriminaciones y violencias que vive la humanidad (mujeres, hombres, personas intersexuales) y la hermana-madre naturaleza, es un sistema construido históricamente sobre el cuerpo de las mujeres”, citó Maceda Llanque a la intelectual del mismo movimiento, Julieta Paredes.

Es una reconceptualización del patriarcado, ahondó la activista boliviana, para diferenciarse del feminismo occidental, que reduce al patriarcado a la opresión de los hombres sobre las mujeres, e incluir la explotación que también viven los hombres y la naturaleza por la contaminación.

“La propuesta del feminismo comunitario es pensarnos, sentirnos en comunidad, entendiendo que a ellos también los explotan, también los discriminan, también los violentan, y no sólo a nosotras, nosotras estamos un poquito más abajo que ellos, sí, pero ellos también están siendo oprimidos por este sistema”.

Se debe equilibrar en comunidad la relación hombre-mujer “para hacer una lucha conjunta de los dos contra el patriarcado porque a los dos nos oprime, a los dos nos explota, a los dos nos violenta”, propuso Maceda Llanque.

Criticó a la “izquierda revolucionaria” que piensa que la lucha de las mujeres retrasa a la revolución y aboga por acabar con el capitalismo “y automáticamente todo va a estar bien para hombres, para mujeres, para las diversidades, para personas con discapacidad, para niños”.

Indicó que el movimiento de feminismo comunitario boliviano existe gracias al contexto de resistencia histórica de los pueblos que conforman el país andino “a no someterse a un sistema patriarcal, capitalista, colonialista, que te quiere borrar, que te quiere invisibilizar, que quiere que todos seamos homogéneos, igualitos”.

La colonización de Abya Yala, nombre ancestral del continente americano, tuvo el objetivo de “utilizar y simplemente reducir los frutos de la naturaleza a simples recursos económicos, los recursos naturales como le llaman ahora, por otro territorio que son las Europas, que han ocupado nuestros territorios, pero además han ocupado nuestros cuerpos”.

Si bien los hombres fueron explotados, la mujer vivió una doble explotación por el solo hecho de ser mujer y fue forzada a trabajar y a tener hijos, y “hasta el día de hoy vivimos esas opresiones de ese sistema patriarcal contra el que luchamos las feministas comunitarias de una manera particular”.

“A todas y a todos nos afecta la ocupación de los territorios, la violencia, pero a las mujeres nos violentan de una manera particular, específica, doblemente violenta, doblemente explotadora, y para aumentarle más, algunas veces las compañeras, las mujeres, además somos discriminadas por nuestro propio compañero que está igual que nosotras, en esa misma situación de opresión, de explotación, de violencia”, subrayó.

La violencia contra las mujeres, no obstante, precede a la colonia, acotó la feminista indígena, por lo que “si queremos construir otra comunidad diferente, no podemos seguir reproduciendo esas prácticas culturales de nuestros pueblos que someten a ciertas personas, fundamentalmente a las mujeres en nuestros territorios”.

“Descolonizar nuestra memoria, descolonizar el feminismo porque nos ocupan nuestro territorio y luego nos vienen a enseñar cómo nos tenemos que liberar”.

El evento representó el primero organizado por Mujeres Luciérnagas, asociación de reciente creación conformada por las jóvenes Linayme Reyes Ávila, Donnet Hernández Rivera, Ada Mendiola Kuri, Karen Bibiano Luna y Nancy Lobato.

Maceda Llanque llegó al estado gracias a la organización Feminismo Comunitario Tejido Guerrero, cuya vocera es Maricruz Ericka Espinoza Vázquez.

Al evento de este martes en la tarde acudieron unos cuantos hombres y alrededor de 70 mujeres, entre ellas la directora de la Biblioteca, Themis Mendoza, la directora del Instituto Municipal de la Mujer, Sandra Rodríguez Zaragoza, estudiantes de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), activistas y representantes de colectivos de familiares de desaparecidos de Acapulco.

Ramón Gracida Gómez