7 julio,2026 4:26 am

Guerrero tiene mucho pueblo

 

Esthela Damián Peralta

El sábado vivimos uno de esos días que se quedan para siempre en el corazón. Más de veinte mil personas nos reunimos en Acapulco para participar en una gran Asamblea por la Soberanía, un encuentro que fue la expresión viva de un pueblo que sabe de dónde viene, que tiene claro hacia dónde quiere caminar y que está dispuesto a seguir construyendo un mejor futuro para Guerrero y para México.
Desde que iba hacia el punto de encuentro, comencé a sentir esa energía tan especial que sólo se vive en nuestra tierra. Mientras recorría las calles veía a personas en sus motocicletas, otras saliendo de su trabajo y muchas más dirigiéndose también a la asamblea. A mi paso me saludaban con cariño, con una sonrisa, con una palabra de aliento. Son gestos que para mí significan mucho. Me recuerdan que estoy en casa y me confirman, una vez más, que nunca me he ido del corazón de mi gente.
Al llegar a la calle Vasco Núñez de Balboa, completamente llena, sentí una emoción difícil de describir. Ver a miles de personas reunidas por convicción, con esperanza y con la mirada puesta en el futuro de nuestro estado, me llenó de inspiración. Ahí estaban familias completas, jóvenes, adultos mayores, niñas y niños, todas y todos compartiendo la certeza de que Guerrero tiene con qué salir adelante cuando caminamos unidos.
La alegría también fue protagonista, era una fiesta popular, bailaron, cantaron, tuvimos la presencia de Pepe Ramos un símbolo de la música tradicional, y chicas y chicos del Tecnológico de Acapulco, son verdaderos artistas, mi reconocimiento. Vi a tantas personas bailando y celebrando con orgullo nuestra identidad, con los delfines, las iguanas, los tlacololeros, la música de viento y tantas otras expresiones que distinguen la riqueza cultural de Guerrero. Fue una muestra hermosa de que nuestra fuerza también está en nuestras tradiciones, en nuestra diversidad y en la enorme capacidad que tenemos para encontrarnos alrededor de lo que nos une.
Me conmovió profundamente la presencia de personas de todas las regiones del estado y de todas las condiciones. Recuerdo con mucho cariño a las personas con discapacidad que hicieron un gran esfuerzo para acompañarnos y ser parte de este momento. Su presencia nos recuerda que la transformación sólo tiene sentido cuando nadie se queda atrás y cuando todas las voces tienen un espacio para ser escuchadas.
Al calor de todas esas emociones comenzó la asamblea. Transmití un mensaje que no fue un discurso hecho al vapor, se trató de mi trabajo aquí, de los motivos y emociones que me genera la izquierda, del caminar en mi bella Tierra del Sol. Hablamos de algo que hoy debe seguir guiando nuestro camino: la defensa de la soberanía. La soberanía entendida como la capacidad de un pueblo para decidir su propio destino, para proteger sus recursos, fortalecer sus instituciones y construir oportunidades para quienes viven en esta tierra. Defender la soberanía también significa fortalecer nuestras comunidades, impulsar el desarrollo regional y trabajar para que el bienestar llegue a todos los rincones de nuestro estado.
Como quedó demostrado el sábado, ¡en Guerrero hay mucho pueblo! Hay mujeres y hombres dispuestos a seguir luchando por la transformación que encabeza nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum, convencidos de que el cambio verdadero se construye desde el territorio, escuchando a la gente y trabajando todos los días para responder a sus necesidades.
Estoy convencida de que estamos listas y listos para construir el Guerrero del Futuro junto a pescadores y pescadoras, comerciantes, artesanas y artesanos, maestras y maestros, estudiantes, madres de familia, productoras y productores del campo, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y pueblos originarios que nunca han dejado de creer en esta tierra. Esa diversidad es nuestra mayor fortaleza y el motor que permitirá que Guerrero siga avanzando.
Al terminar la asamblea me llevé una enorme satisfacción y una profunda reflexión sobre el estado que queremos construir. Me quedo con la emoción de haber compartido este momento con mi gente y con la certeza de que cuando un pueblo permanece unido, ningún desafío es demasiado grande.
Quiero terminar con un sentimiento, muy sencillo, pero muy sincero: gracias. Gracias a cada persona que asistió, a quienes hicieron el esfuerzo de recorrer kilómetros para estar presentes, a quienes saludaron al pasar, a quienes nos vieron desde redes sociales, a quienes participaron con entusiasmo. Como decía el Presidente Andrés Manuel López Obrador, “amor con amor se paga”.
Ese cariño que recibí fortalece mi compromiso de seguir caminando al lado del pueblo de Guerrero. Porque, al final, todas y todos compartimos un mismo sueño: un Guerrero que aproveche su enorme fuerza, su historia, su riqueza natural, su ubicación estratégica y, sobre todo, el talento de su gente. Un estado que honre su pasado de lucha, pero que mire con decisión hacia un futuro de esperanza, donde el segundo piso de la Cuarta Transformación siga llegando a cada comunidad, a cada familia y a cada rincón de nuestra tierra. Estoy convencida de que ese Guerrero del futuro no es una aspiración lejana, es un camino que ya comenzamos a recorrer juntas y juntos.
Nos leemos el siguiente martes.

@EsthelaDamian