No hay clases en escuelas cercanas a La Concepción por temor a más violencia: padres

Pobladores de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, municipio de Acapulco, dijeron que en escuelas cercanas al poblado de La Concepción no hay clases, ante el “temor” de que haya otro hecho violento.
Una vecina cercana a esa comunidad, dijo que la semana pasada no hubo clases, porque “los padres tienen miedo de llevar a sus hijos a la escuela”.
Aseguró que los vecinos, pese a que hay presencia de la Policía Estatal, “tienen miedo porque andan para arriba y para abajo y también se han visto hombres armados”.
En el poblado de La Concepción, hay una escuela primaria, un jardín de niños y un bachillerato, pero a decir de habitantes, son unas nueve escuelas, porque en comunidades cercanas al poblado hay planteles en los que no hubo clases la semana pasada.
“No hay clases en las escuelas” dijo una madre de familia, y abundó que los niños no han acudido a los planteles porque esperan a que se normalice las clases.
Aunque se buscó al delegado de los Servicios Educativos de la Región Acapulco-Coyuca de Benítez, Alfredo Miranda Vergara, para saber si se normalizaría las clases en las escuelas asentadas en los Bienes Comunales de Cacahuatepec, no se tuvo respuesta.
Otro poblador dijo que, “queremos que los niños vayan a la escuela, los niños tienen temor, las escuelas están cerradas porque hay miedo de que vaya a darse otro enfrentamiento”.
Dijo que las clases se suspendieron después de los hechos del do mingo pasado que dejaron 11 muertos en dos hechos distintos y 38 detenidos, entre ellos al vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Parota (Cecop) Marco Antonio Suástegui.

 

Mantiene el STTAISUAG tomada la Coordinación Zona Sur sin acuerdos

Agremiados al Sindicato de Trabajadores Técnicos, Administrativos y de Intendencia al Servicio de la UAG (STTAISUAG), mantuvieron tomadas las instalaciones de la Coordinación Zona Sur, porque el coordinador, Efrén Arellano no ha querido firmar el documento de los acuerdos.
Ayer por teléfono, la delegada sindical, Patricia Carranza Trujillo declaró que las autoridades de la UAG, “no se han dignado a contestar si aprueban o no la minuta de acuerdos, no quieren, tampoco nos han dicho que la modifiquemos”.
Detalló que hoy, lunes, si no hay solución de la Coordinación de la Zona Sur van a llevar a cabo otro plan de acción, aunque no precisó en qué consiste, la delegada dijo que “vamos a planear qué vamos hacer para que nos atiendan”.
La Coordinación de la Zona Sur, está tomada desde el miércoles pasado, en demanda de que les entreguen plazas para hijos de trabajadores y que retiren a los empleados unilaterales.
Abundó que en la minuta que entregaron al coordinador Efrén Arellano, piden el “retiro de los trabajadores unilaterales, que se revise cada plaza de la coordinación y, si son procedentes, que se haga efectivo para que las plazas que surjan sean para los hijos de trabajadores… Nos dijeron que iban a revisar, pero no quieren firmar el papel, así que aquí vamos a estar hasta que haya disponibilidad de las autoridades y acepten la minuta, hasta entonces vamos a entregar las oficinas para que se puedan hacer los trámites”, declaró.
La delegada dijo que aunque las autoridades han tratado de “menguar” para que haya una solución y se permita el acceso a las oficinas, las autoridades “no han llamado para decir si aceptan la minuta o no, vamos a esperar una respuesta”. Aurora Harrison

 

Cumple 150 años el seminario diocesano de Chilapa del que han salido dos santos y cinco obispos

El seminario diocesano de Chilapa, el primero en la entidad, cumple este 15 de enero 150 años de su fundación; de ahí han salido dos santos, cinco obispos y 637 sacerdotes, y otros ocho se ordenarán hoy.
El Seminario Diocesano de la Inmaculada Concepción concluirá con una celebración Eucarística el trienio celebrativo, que inició en 2015.
Entrevistado en las instalaciones del seminario, el rector Leopoldo Roque González recordó que el 15 de enero de 1868, por iniciativa del primer obispo, Ambrosio María Serrano y Rodríguez, se fundó la institución en medio de “muchas dificultades”, en referencia a las secuelas de la lucha entre conservadores y liberales que se seguían viviendo en México.
Entre las actividades, se representó una obra teatral sobre la vida y el martirio de los dos santos que fueron alumnos del seminario de Chilapa, San Margarito Flores García y San David Uribe Velazco, asesinados durante la guerra cristera de 1926 a 1929, un conflicto armado entre el gobierno laico, y presbíteros y católicos que no aceptaban que se limitará su culto, contó el rector.
Dijo que el seminario llegó a tener 200 alumnos, ahora tiene 54 (14 en el seminario menor, 16 en los cursos introductorios, y 24 en Filosofía y Teología), porque se abrieron otras diosecis en Acapulco, Ciudad Altamirano y Tlapa.
Hoy a las 10:30 de la mañana habrá una procesión por las principales calles de la ciudad, y al mediodía una misa a la que se espera que lleguen los obispos del estado, el arzobispo de Acapulco y el ex obispo Alejo Zavala, así como la ordenación sacerdotal de ocho jóvenes. (Luis Daniel Nava / Chilapa).

 

Se reúnen trabajadores en paro con un funcionario de Media Luna que les pide reanudar actividades

El director de Operaciones de la mina Media Luna, Jason Simpson pidió en una reunión a los trabajadores en paro, que se reanuden las actividades mineras y la empresa Torex Gold, subsidiaria de la mina, se comprometía a respetar el recuento de votos donde los empleados decidan qué sindicato quieren que los represente, informó el delegado estatal del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSSRM), Indalecio Pérez Morones.
En consulta telefónica, el dirigente que encabeza el movimiento sindical destacó el acercamiento del funcionario de la empresa, porque es la primera vez, a más de 70 días de que se instaló el plantón, el 3 de noviembre del año pasado, que entablan una comunicación directa.
Sin embargo, también señaló que los trabajadores en paro ya no quieren el recuento, que estaría a cargo de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, sino el reconocimiento directo del SNTMMSSRM, en sustitución de la CTM.
Indicó que, el jueves de la semana pasada el funcionario se acercó al plantón y se instaló de manera provisional una mesa de diálogo que se desarrolló durante largo rato, en términos cordiales, pero no llegaron a ningún acuerdo.
Pérez Morones aclaró que la conversación no estuvo relacionada con el ultimátum del ejido Real de Limón, para que Torex God atienda la demanda de los trabajadores en paro, o de lo contrario suspenderá el contrato de arrendamiento de sus tierras, sino con el comienzo de las operaciones. Aseguró que el oficio de ejidatarios y autoridades de Real de Limón ya fue firmado de recibido por un representante de la mina, y aún esperan una respuesta formal.
Sin embargo, el miércoles, antes de la visita del director de Operaciones al plantón de trabajadores, el comisario de Nuevo Balsas denunció que hombres armados corrieron con disparos al aire a personas que arreglaban el camino que se usó durante la construcción de la mina, dentro del ejido de Río Balsas. Los vecinos de Nuevo Balsas, con directivos de la mina, comenzaron a desarrollar actividades orientadas a preparar el inicio de las operaciones.
Antes, Pérez Morones explicó que en el ejido de Río Balsas sólo se encuentra la planta para procesar los minerales, que extraen del tajo de Real de Limón, asimismo, el agua que toman del ejido de Atzcala, y los dos apoyan a los trabajadores en paro. No descartó que comiencen los trabajos con los minerales que tienen acumulados y que podrían durarles alrededor de un mes.
Por otro lado, el comisario de Nuevo Balsas informó el jueves que continuaban las acciones para reactivar las operaciones desde el ejido de Río Balsas, y la única condición para ello era tener seguridad para continuar los trabajos.

 

 

Denuncian colusión del municipio con grupo que invadió una obra en Colorada

El secretario del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción y el Transporte de Materiales, Fletes, Aceros, Similares y Conexos de Guerrero, Víctor Jordán Álvarez relató que el 4 de enero fueron invadidos por camioneros de Acapulco apoyados por “seudo transportistas”, en el lugar de la construcción del bulevar de Tierra Colorada.
Dijo que el grupo constructor del alcalde, Leonel Leyva Muñoz, está representado por José Alfredo Flores Bello, quien es el director de Obras Públicas municipal y hermano del contratista que ejecuta las obras en el municipio.
El 3 de enero el líder denunció que hombres armados irrumpieron y paralizaron la construcción del bulevar, por lo que solicitó la intervención del gobernador, Héctor Astudillo Flores para reiniciar los trabajos de la empresa Dommic y que la autoridad brinde seguridad.
Comentó que intentaron retirar su maquinaria confrontándolos verbalmente, luego de que denunció que el 27 de diciembre la obra fue paralizada por un grupo armado, pese a que tienen un contrato colectivo de trabajo.
En conferencia en el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), el líder reiteró su denuncia de la paralización de la obra, y dijo que posee el contrato colectivo autorizado el 14 de noviembre, y registrado con el número 091/17 en la junta de Conciliación y Arbitraje.
Dijo que los camioneros de Acapulco que invadieron la obra el 4 de enero, llegaron a apoyar a los “seudo camioneros de Tierra Colorada”, que durante más de cinco años se han encargado de obras inconclusas y de mala calidad.
Agregó que han amenazado a los camioneros de Tierra Colorada, y a socios que han retirado los cargos porque tienen miedo.
Abundó que han hecho trámites desde el 27 de noviembre en la Secretaria General de Gobierno, que no ha respondido.
“Me informan que ayer se me levantó un acta en el Ministerio Público de Tierra Colorada siendo un día inhábil, fueron a traer al de guardia para que hiciera tal trámite”, dijo, y volvió a pedir la intervención del gobernador.
El líder anunció la posibilidad de que se entable una denuncia formal contra la empresa por la violación de su contrato colectivo de trabajo, y agregó que Sofía Eliza Lizárraga Beltrán, que firmó el contrato con él, es también quien hizo la denuncia legal en su contra; luego recalcó que esa obra no pertenece al municipio sino al estado.
“Me retiraré de la obra y me iré por los cauces legales para que se castigue la violación al contrato colectivo de trabajo que detento”, sostuvo. (Beatriz García / Chilpancingo).

 

Bloquea la OPIG la carretera Tlapa-Chilapa; pide liberar a los presos políticos y rechaza megaproyectos

Los integrantes de la Organización Popular Independiente de Guerrero (OPIG) bloquearon la carretera federal Tlapa-Chilapa, donde manifestaron su desacuerdo con la Ley de Seguridad Interior, pidieron un alto a los megaproyectos de muerte, libertad a los presos políticos y una ley general de consulta a los pueblos indígenas con carácter previo, libre y vinculante.
Asimismo, exigieron un alto a la represión a las comunidades indígenas de Guerrero y su sistema de policías comunitarias CRAC-PC; respeto a la Ley 701 y la aprobación a la iniciativa de reforma integral a la Constitución Política de Guerrero en materia de derechos indígenas y pueblos afromexicanos.
Iniciaron su bloqueo informativo, como a las 11 de la mañana repartiendo volantes, y exhibiendo mantas en las que inconformaron de sus demandas a los transportistas que pasaban por el lugar, y se retiraron alrededor de las 7 de la noche, cuando salieron en autobuses a la Ciudad de México.
Los integrantes de la OPIG adheridos a la Coordinadora Nacional Plan de Ayala-Movimiento Nacional (CNPA-MN) adelantaron que estarán del 15 al 19 de enero en la Ciudad de México, en la Secretaría de Gobernación y en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para exigir atención a sus demandas políticas y sociales, y un cese a la miseria de los pueblos campesinos e indígenas, y los conflictos generados en varios estados por concesiones mineras, presas hidroeléctricas y megaproyectos asignados sin la consulta previa, libre e informada a las comunidades, principalmente indígenas.
La jornada de movilización en la Ciudad de México es por el aumento en los precios de la canasta básica y los combustibles, y la pérdida del poder adquisitivo y salarios. Contra el gravamen del consumo más que el ingreso personal o empresarial que afectad a los ciudadanos.
Se pronunciaron contra la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, que establece que el presidente de México podrá ordenar la intervención de las fuerzas armadas cuando se identifiquen “amenazas a la seguridad interior” y la Ley General de biodiversidad, que permite la explotación minera y de hidrocarburos en las áreas naturales protegidas, por lo que no pueden quedarse callados.
Un cese a las ejecuciones extrajudiciales contra defensores ambientales y de derechos humanos, así como de periodistas, documentadas por varias organizaciones. Alto a las políticas neoliberales y al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que ha desincentivado la producción trayendo consigo el abandono del campo mexicano y crisis agroalimentaria.
Lamentaron el recorte al gasto social, sobre todo en la salud, educación y desarrollo del campo, ya que han privilegiado la militarización del país con el aumento en presupuesto a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a la Secretaría de Marina (Semar) y a lo electoral, en lugar de invertir en investigación científica y desarrollo tecnológico.

 

Historia del Ayuntamiento XIX

Cuando los primeros aviones sobrevolaron el cielo atoyaquense, causaron gran expectación y miedo en la población. Muchos creyeron que había llegado el fin del mundo. El sonido que emitían estos aparatos los aterraba y sentían que se los tragaba la tierra. Y más cuando apareció la primera nave que dibujó letras en el cielo anunciando la Coca cola, la población analfabeta interpretó que decía, “Fin del mundo”.
Durante el porfiriato se hicieron los primeros intentos por volar en México, pero fue el presidente Francisco I. Madero el primer mandatario mexicano que voló en un avión, quien también mandó a Estados Unidos a Alberto y Gustavo Salinas, Horacio Ruíz y a Juan Pablo y Eduardo Alsadoro, para que se formaran como pilotos; ellos, a su regreso fundaron la Fuerza Aérea Mexicana.
La calle principal de Atoyac, por muchos años se llamó Emilio Carranza, en honor a ese gran piloto mexicano que hizo grandes hazañas en el aire y que murió precisamente en un accidente aéreo. En 1927 Emilio Carranza Rodríguez voló sin escalas de México Distrito Federal a Ciudad Juárez, lo hizo en el avión Quetzalcóatl, al que también llamaban El Tololoche, fabricado en México por el ingeniero Ángel Lazcurain. Al año siguiente Carranza falleció, cuando regresaba de Nueva York, después de realizar exitosamente el vuelo de la Ciudad de México a Washington.
Es seguro que los primeros que volaron en avión la zona fueron los ejecutivos de la fábrica de hilados y tejidos Progreso del Sur Ticuí, luego lo hicieron los rapamontes, después los acaparadores de café y algunos cafetaleros acomodados. En 1924 el cónsul norteamericano en Acapulco, Harry K. Pangburn, ya contaba con un hidroplano, con él llegó a la laguna de Coyuca para reunirse con el general Amadeo Vidales, que amenazaba con tomar el puerto de Acapulco. Aunque fue 1932 cuando los aviones comenzaron a volar constantemente los cielos de Guerrero.
En la comunidad de Los Valles la mayoría no sabía leer. Pocos conocían las primeras letras. Un día apareció un avión de propulsión a chorro que dibujó en el cielo la palabra Coca Cola. Era domingo, las mujeres que lavaban ropa en el arroyo vieron de lejos las letras, percibieron que algo estaba escribiendo en el aire.
Se preguntaron “¿Qué dirá tú?” alguien que tampoco sabía leer dijo que decía: “Fin del mundo”. Las mujeres comenzaron a llorar, entraron en pánico y emprendieron la carrera rumbo al pueblo para abrazar a sus hijos y morir junto a sus seres queridos.
En la sierra mucho se hablaba que al estar cerca el fin de mundo se verían señales en el cielo, ésta podría ser aquella tan temida y esperada indicación. La mayoría hombres y mujeres lloraban, otros rezaban, solamente algunos querían disimular su miedo con fanfarronerías. El viento pronto disipó el letrero que anunciaba la marca del famoso refresco. Mientras ese pueblo olvidado en la serranía se hundía en la desesperación y sollozos.
El mito del fin del mundo no era nuevo en aquella pequeña comunidad. Había un religioso que todos los días leía la Biblia y muy seguido mandaba a sus hijos a decirle a todo el pueblo que se prepararan porque el fin estaba cerca. Se decía que llovería fuego. Miedo al que contribuyeron también los primeros Testigos de Jehová que comenzaron a visitar esos olvidados lugares, donde la gente vivía presa de los rumores que llevaban los vendedores y gente que transitaba de un pueblo a otro, como los huacaleros que traían las versiones de lo que pasaba en el centro del estado.
Pero las cosas no terminaban ahí, en la parte alta del pueblo, instalaron su templo los evangélicos, que venían de otras comunidades y por las noches se oía, “¡Salva a este pueblo señor! ¡Sálvalo! ¡Ten piedad de él¡”, por eso ese día que apareció el avión hubo reconciliación y arrepentimiento, porque el fin estaba cerca.
La sorpresa que provocó el avión que dibujaba letras en el cielo no fue solamente en la sierra, también ocurrió en los pueblos de la costa, como Corral Falso, donde un hombre asustado se metió a la capilla y sacó la imagen del Santo Patrón y la llevó a media calle, después del susto no la podía meter porque estaba muy pesada y tuvieron que ayudarlo.
En la cabecera municipal pasó lo mismo, al escuchar el sonido del avión sentían que la tierra se abría y se los tragaba. Sobre todo la gente vieja corría a esconderse, como pasó con el señor Marta Castro, quien temblaba rogando a Dios que le perdonara sus pecados. La gente se atemorizó cuando escuchó el ruido de ese aparato que se acercaba. Luego, pasado el susto la presencia del primer avión sería tema de cantos y corridos cuyos versos fueron borrados por el tiempo.
Robertina Soberanis contempló el vuelo de un avión por primera vez en la sierra, en la comunidad de El Estudio, “Ay amá y eso que será”. Más tarde sabrían que la nave fue a La Soledad a recoger el café de Domingo Ponce.
En 1935, la comuna municipal, que encabezaba Pedro Mesino Parra, gestionó por conducto de Serapio Salcedo, administrador de la fábrica de hilados y tejidos de El Ticuí, ante las compañías españolas de Acapulco, Alzuyeta, Fernández, Quiroz y Compañía, un terreno en el llano de El Ticuí, para construir un campo de aviación. Se inauguró ese mismo año con la llegada de un avión trimotor piloteado por el estadunidense, Cloyd Clevenger.
Dice Wilfrido Fierro que a partir de 1940, Enedino Ríos se echó a cuestas el acondicionamiento del llano de El Ticuí, y fue así como algunas avionetas prestaron servicio al público y a la fábrica de hilados y tejidos. En 1942, siendo presidente municipal Simón Martínez, el regidor de educación Enedino Ríos amplió la pista y estableció un servicio constante de avionetas que iban para Acapulco, la capital del estado y Michoacán.
Rosa Santiago Galindo tenía 22 años cuando vio el primer avión, en 1941, fue cuando Román Reyes, distraído de sus facultades mentales, le dio un balazo de retrocarga a su esposa Antonia Ayerdi. La gente se arremolinó para ayudarla y la llevaron en hamaca al aterrizaje de El Ticuí, donde llegó a recogerla un avión grande que la llevó al puerto de Acapulco donde sanó de sus heridas. La tía Rosita se alegró porque estaba contemplando una cosa prodigiosa y nueva, y recordó la sorpresa que le causó a Taurino Santiago la presencia del primer carro frente al Zócalo de Atoyac, quien llegó, asustado, corriendo a la casa diciéndole a su mamá “llegó una serpiente de siete cabezas”.
Agustín Hernández Vázquez recuerda que en el año 1944 venían las avionetas de Acapulco para tirar volantes que anunciaban casas comerciales. Los chamacos corrían por las calles para recoger los papeles, algunos les gritaban: “avión, avión, tráeme un hermanito”.
El gerente de la cooperativa David Flores Reynada, Enedino Ríos Radilla moriría en un trágico accidente aéreo el 15 de diciembre de 1951, junto al industrial Elías Hanan y el profesor Rómulo Alvarado. La nave en que viajaban se desplomó en la Cañada del Zopilote, del cerro del Ajusco. Tardaron muchos días en encontrarla.
En el transcurso de noviembre de 1954, los comerciantes e industriales Carmen García Galeana, Raúl Esteves Galeana, José Navarrete Nogueda, Onofre Quiñones, Miguel Ayerdi, Sotero Fierro y Domingo Ponce, instalaron en la sierra los primeros beneficios húmedos de café. Todos ellos compraban café para Avellaneda o Roberto Nogueda que eran los jefes del acaparamiento.
El 8 de noviembre de 1954 la compañía Productora de Café Pluma, S de RL, con domicilio en Pie de la Cuesta número 42, de Acapulco, Guerrero, estableció el servicio de transporte aéreo entre Atoyac-El Ticuí-Plan del Carrizo y otros puntos de zona cafetalera. Autorización de ruta número 53 C-21065, expedido por la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas. Dicha empresa aparece en la firma de “PROCASA”, nos indica Wilfrido Fierro.
El dueño de esas avionetas fue el español Guillermo Avellaneda, quien había colocado beneficios húmedos de café en toda la sierra. Tenía en Río Santiago, La Soledad, El Paraíso y Plan de Carrizo. Ahí se construyeron pequeñas pistas de aterrizaje. Concepción Eugenio, recuerda que en El Río Santiago pasaban las avionetas y tiraban el dinero en unas bolsas de lona que caían sobre la parcela de la escuela. La palabra “cúmulo” era la clave para pedir dinero y seguir comprando café.
En El Paraíso, Roberto Nogueda metió la primera avioneta allá por 1955, aterrizaba en Los Planes y hacia viajes hasta Acapulco. Luego, en los terrenos que ahora ocupa la escuela secundaria, entre los años 1955 y 1957, aterrizaba una avioneta propiedad de Avellaneda que transportaba café de El Paraíso a El Ticuí. La avioneta cobraba 50 pesos por llevar gente de El Paraíso a Chilpancingo y le cabían 14 sacos de café por cada viaje.
La construcción de la carretera que comunicaría a la sierra se inició el 14 de noviembre 1954, por cuenta de la Compañía Industrial Maderas Papanoa, misma que el 19 de noviembre instaló maquinaria para aserrar en el Arroyo Ancho. Al año siguiente llegó la brecha a San Vicente de Jesús. El campamento de la compañía maderera se instaló en La Peineta y se abrieron los ramales de terracería que comunicaban a San Francisco del Tibor y San Vicente de Benítez.
En 1955, un aeroplano volaba y volaba en círculos en el cielo de Plan del Carrizo. Dos veces anduvo el avión dándole vueltas al pueblo. Asomándose al cielo Juan Vargas Pérez le dijo a su hermano, Hermilo, “creo que quiere aterrizar porque no le abrimos una pista”, y en un terreno plano le abrieron una “pistita” como de 100 metros, ahí aterrizó esa avioneta.
Ya que estaba en el suelo, el piloto les dijo dónde podían construir un campo de aterrizaje. El aeromotor resultó ser propiedad del industrial Guillermo Avellaneda. Un español radicado en el puerto de Acapulco que se interesó en instalar un beneficio húmedo en el Plan del Carrizo. El primer viaje en el avión lo hizo Juan Vargas de Plan del Carrizo al puerto de Acapulco. En ese tiempo, el aeropuerto estaba en Pie de la Cuesta, donde ahora está la base de la Fuerza Aérea Mexicana.
En esa ocasión Juan Vargas se entrevistó con Guillermo Avellaneda, con quien trató las condiciones de la sociedad. Él financiaría la maquinaria para el beneficio del café, y los Vargas pondrían el producto, quienes durante dos años compraron el grano a los agricultores de la comunidad y con la máquina despulpadora de dos discos procesaban en café para hacerlo pergamino.
Dice el cronista Wilfrido Fierro Armenta en la Monografía de Atoyac, que en 1955 los hermanos Hermilo y Juan Vargas, en sociedad con Avellaneda, pusieron en operación un campo de aterrizaje en El Rondonal, donde ahora está la calle que se llama Viejo Aeropuerto. Ese servicio se inició el 15 de diciembre de 1955 utilizando una avioneta marca Piper con las iniciales XBTEA.
Cuando las avionetas comenzaron aterrizar en la colonia Moderna, al oír el sonido del avión los chamacos corrían al cerro del Calvario, porque al pasar la nave cerca del cerro, volando por el lecho del río, se podía ver la figura del piloto sentado.
Cuando los Vargas se capitalizaron, le compraron al español una avioneta en 66 mil pesos. El piloto, Adolfo Hernández, al ver que era negocio el transporte de café y de pasajeros les compró la avioneta. Pero ya cuando trabajaba por su cuenta, Adolfo se emocionó echando viajes y no atendió el mantenimiento de la nave. El aparato comenzó a quemar aceite, se vino a pique en las inmediaciones de Plan del Carrizo y murió el piloto.
A la avioneta de los Vargas le cabían tres personas, cuatro con el piloto. Juan aprendió a pilotear y llegó a volar solo. Hasta que llegó la carretera y los costos se elevaron, ya no tuvieron recursos para sostener al piloto. Los vuelos de la avioneta se acabaron en 1961.
A principios de la década de los setentas, el avión donde viajaba el industrial Melchor Ortega fue derribado a tiros en la sierra y murió el más poderoso rapamontes. El hecho se atribuyó a sus competidores en el ramo. Para 1970 un ruidoso avión pasaba todos los días, a las cinco de la mañana, por el cielo de Los Valles. Desde que comenzó a pasar se convirtió en el despertador de la gente.

Policías del estado dispararon sin que nadie los atacara, afirman opositores a La Parota

Integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Oposito-ras a la Presa La Parota (Cecop) denunciaron que durante el de-sarme de la Policía Comunitaria, el domingo pasado en La Concepción, la Policía del Estado cometió “una masacre” y sembró evidencias.
Ayer en una reunión donde se presentaron testimonios a reporteros y representantes del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan sobre los hechos ocurridos a las 11:30 de la mañana, éstos demandaron al gobierno la liberación de las 25 personas que siguen detenidas, entre ellas el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, y el esclarecimiento de los hechos violentos que dejaron tres policías comunitarios muertos, y dos más en el enfrentamiento de las 3 de la madrugada con miembros del grupo del comisario en el que murieron seis de los integrantes de éste.
En su testimonio, un campesino que fue uno de los 38 detenidos y luego liberado, dijo que cuando llegaron alrededor del mediodía los policías estatales dispararon sin importar que en el lugar había niños y señoras, y aseguró que los comunitarios no hicieron disparos.
Acompañados por unos 20 vecinos de los poblados de los Bienes Comunales de Cacahua-tepec, quienes dieron su testimonio en la reunión en la comunidad de Amatillo solicitaron que no se publicaran sus nombres y demandaron que se esclarezcan los hechos.
Un campesino declaró que “fue un atentado al Cecop, no se vale que nos hayan atacado de esa forma, lo que vivimos fue una masacre del gobierno estatal, fue la Policía Estatal la que disparó, nada de la Policía Comunitaria, no culpo a los ministeriales, no culpo a los militares, fue la estatal, porque fue el gobierno del estado”.
Condenó “el golpe del estado, porque nos iban a abatir”, incluso comparó que iba pasar como lo de Ayotzinapa, que a los estudiantes “los tiraban y les daban el tiro de gracia”.
Señaló que los policías estatales llegaron “pero no dijeron hay una orden de que entregue las armas”; es por eso que exigen que se llegue al esclarecimiento de la persona “que dio la orden de matar, porque dieron orden de matar, no de desarme”.
“Se metieron con la organización, no nada más con la Comunitaria, iban a matar a gente del Cecop, y ellos decían vamos a acabar con todo, pedimos justicia a los tres niveles de gobierno, culpamos más al estatal”, puntualizó el campesino, al tiempo que preguntó “cuál es el delito? ¿defender las tierras, el agua, es delito?”.
Exigió que se se valore a los pueblos, “no que se valore al gobernador, no a su gente matona, mandó gente matona para que nos maten, somos seres humanos y pedimos a los derechos humanos que investiguen, que hagan bien el esclarecimiento y del compañero Marco exigimos su liberación”.
Recordó que cuando se suscitaron los hechos, llegó a la comandancia de la Policía Comunitaria y había varios retenes. lo pararon soldados y le hicieron preguntas ¿Dónde iba y por qué llevaba machete? “que no podía pasar”.
“Soy un luchador social del Cecop, les dije, mi machete es mi defensa y me dejaron pasar”, pero luego lo detuvo la Gendarmería y le hicieron las mismas preguntas de a dónde se dirigía, que no podía pasar y que debía tener permiso para usar el machete.
Agregó: “no se vale que el gobierno venga a hacer una maldad aquí, ya iban golpeando gente, se metieron a Aguacaliente, a Amatillo, iba abriendo puerta el gobierno, no tenían porqué agredir a gente pacífica, si había pasado algo ellos debieron ir a La Concepción, no a los pueblos”.
Dijo que cuando llegó a la comandancia había un diálogo del vocero del Cecop con el comandante de la Ministerial: “le estaba enseñando fotos de las personas detenidas, gente que estaba armada con cuernos de chivo, llevaban orden de matar a Marcos, fue detenido con droga, ellos están culpando al compañero de la droga y es mentira”.
Reprochó que el gobierno no considere entre los muertos a los tres policías comunitarios que fueron abatidos por policías, “eso no lo está metiendo, a los comunitarios muertos, está metiendo nada más a favor de aquellos, no se vale que el gobierno esté apoyando a esos delincuentes porque el comisario es delincuente, metió gente armada”.
“El Cecop está defendiendo las tierras, no somos delincuentes, la mera verdad lo que viví fue una masacre, empezaron los disparos, cuando vi que el comandante llegaron los estatales y pensé hay diálogo, pero empezaron a agarrar a los compañeros y cuando vi que agarraron a todos porque les estaban quitando las armas, la Policía Comunitaria no tiró, no escuché balazo de escopeta, ellos tiraron la Policía estatal”, insistió.
Denunció que los policías le decían: “tírense o los matamos, yo tenía un machete que no quería soltar, pero me llegaron por atrás, me encañonaron y me hicieron que me sentara debajo de una galera porque esa persona nos dijo: si no se tira lo matamos”.
“Yo esperaba el tiro de gracia porque ellos decían vamos a acabar con todo, ellos decían los vamos a matar, me quedé calmado, revisaron mi mochila donde llevaba un resorte y una garrafa de agua. El helicóptero del gobierno sobrevolaba, fue el gobierno que tiró, nunca como están diciendo que había droga, ellos mismos le metieron el dedo a las armas para que se escuchara disparo de escopeta, el gobierno está diciendo mentiras, nunca hubo agresiones de las policías, eso es mentira”.

Ponen armas para que haya delito

Otro campesino, que fue detenido y luego liberado, dijo que cuando lo detuvieron lo subieron a una patrulla de la Policía del Estado, donde iban otros, tres en cada lado, otro encimado y “nos llevaron no sé sí a la Fiscalía, porque iba tirado”.
Dijo que lo liberaron “aquí en El Coloso, donde me pusieron que yo tenía un rifle 22, con 10 tiros en la recámara más 20 en la bolsa, 364 gramos de mariguana y yo no fumo ninguna clase de tabaco ni tomo alcohol del 90, no he tomado ninguna gota” .
Recordó que su libertad se debe a que abogados de derechos humanos “abogaron por nosotros, ahí tengo el papel donde me liberaron el miércoles a las 12 del día porque nosotros no tenemos culpa de eso”.
Aseguró que él no traía nada, “nada más que así se lo ponen para cargarle más delitos, hay muchos que no llevamos ni machete y como quiera nos pusieron arma”.
Indicó que una vez que estaban detenidos algunos policías dijeron “que la habían regado, que el gobernador ya había hablado que no quería que nos golpearan para nada, que no nos tocaron, nos avisó en la noche cuando estábamos todos juntos, los 38”.

Recordó que al otro día, después de que lo dejaron en libertad, fue a su terreno a regar las plantas de jitomates y es que dijo que el domingo pasado acudió a la comandancia para “ver qué había pasado en La Concepción” y lo detuvieron, “me tiraron donde había otros 20, ahí me fueron a botar, de ahí cuando nos levantaron nos subieron a la camioneta”.

Hay presencia de policías de la UPOEG

Otro de los pobladores, que estaba cerca a la comandancia de la Policía Comunitaria, contó que en las comunidades hay policías estatales, ministeriales y de la UPOEG, “aquí está el camino libre porque ellos han retomado la conquista, sin temor se meten porque antes la comunitaria daba seguridad”.
Agregó que hay temor de los habitantes de los Bienes Comunales porque los hechos están recientes, “se vivió un drama muy espantoso”.
“Todo estaba armado ya, esa fue la historia que se vivió, un terror fuerte porque llegaron tirando a lo que sea, a los que se resistían a dar el machete o el arma”, señaló.
Los policías, dijo, “llegaron agresivos sobre los policías comunitarios y los que andaban ahí porque algunos se resistían, los golpearon, le quitaron todo lo que traían, no hubo explicación, simplemente llegaron”.
Recordó que las “agresiones se suscitaban desde antes, la fiesta fue como un momento clave para poder ir directamente porque llegaron hasta la comandancia, y obviamente tuvieron que responder porque no había otra manera, si no responde la policía matan a todos, las policías llegaron desde la madrugada”.
Del asesinato de los tres policías comunitarios, respondió que “esa nos las vi, los que estábamos ahí, civiles, no tuvimos la oportunidad, simplemente escuchamos los disparos, una balacera y después nos dimos cuenta de que habían matado a comunitarios”.
Otro de los testimonios, un campesino que simpatiza con el Cecop, indicó que “todos pensamos que fue una trampa para que nos agarraran en dos juegos, cuando ya estaban allá comenzaron a desarmar, el primer policía fue un chamaco de La Concepción que corrió, cuando ya iba un tramo le tiraron y ahí empezó la balacera tan horrible que se oía, los desarmaron y los golpearon, a un comunitario lo agarraron y lo arrastraron”.
Dijo que es “mentira” que la Policía Comunitaria empezara la balacera: “la comunitaria está en paz, no quiere violencia, son los que llegan, yo mero se los dije, si algo pasa ustedes son culpables porque vienen a áreas que no les corresponden. Nosotros no andamos peleado con comuneros, menos con el gobierno, no peleamos”.
“Esa masacre que fueron a hacer con la gente del campo, gente campesina, donde llevaron muchos sustos, niños, mujeres, hasta la vez se sienten extraños con esa balacera que hubo, a cuantos campesinos, porqué no van con los delincuentes”, dijo.
Los pobladores pidieron la liberación de los 25 que siguen detenidos, entre ellos el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui, y su hermano Vicente.

 

Actuar con justicia y apego a derecho en el caso, pide el arzobispo a autoridades

El arzobispo Leopoldo González González pidió que se actúe con justicia y en apego a los derechos humanos en el caso de La Concepción, además anunció que la Iglesia dará acompañamiento a las familias de los 11 muertos y el próximo domingo realizará una procesión por la paz y la armonía.
En su conferencia dominical, donde no aceptó preguntas y sólo se limitó a leer un posicionamiento por lo “delicado” del caso, expresó que “el perdón no excluye a la justicia. Conocida la verdad de los hechos se actúe en justicia, en el respeto de las personas y las comunidades”.
Informó que solicitó al párroco y a los catequistas del poblado visitar a cada una de las familias de los 11 muertos y acompañarlos en su duelo, “para estar con ellos y escucharlos”.
“Desde la fe y desde nuestra calidez humana darles consuelo y esperanza que puedan perdonar. El odio y el deseo de venganza no dejan vivir a quien lo sufre, por ello el perdón es necesario para tener paz, para tener tranquilidad y conservar la salud”, agregó.
El prelado indicó que habrá una procesión que partirá de la comunidad de Aguacaliente a La Concepción, para pedir por la paz de las comunidades y para sus habitantes. Así también llamó a discutir las diferencias y lograr un acuerdo “aunque no sea el mejor” y que permita la armonía.
En su conferencia, González González habló de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado celebrada ayer, donde resaltó que la migración forzada de personas es porque buscan vivir en paz; “muchos lo hacen porque ven amenazada su vida y la de su familia, por la guerra o por una de esas otras formas actuales de violencia organizada o persecución”.
Señaló que en el país hay casas y negocios que se han quedado abandonados por la situación de violencia, pero otros también se van por la miseria que los rodea, algunos de ellos buscando en Estados Unidos lo que no encontraron en México pero que ahora se ven amenazados de ser expulsados, “dejando familia, hogar, trabajo y un pueblo que quería”.
El domingo pasado, un enfrentamiento entre policías comunitarios pertenecientes a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), de La Concepción, dejó seis civiles y dos policías comunitarios muertos. Y horas después, durante el desarme de los comunitarios fueron asesinados tres de ellos y otros 38 fueron detenidos. Seis de ellos ya fueron liberados, además de otras 7 personas que estaban en reeducación.

Siguen los contenedores llenos de basura y desechos tirados en colonias y calles

Ayer en la calzada México-Acapulco había montones de basura a orillas de la vía, y los contenedores de la colonia 20 de Noviembre estaban llenos de desechos.
Durante un recorrido a la 1 de la tarde se observaron montones de basura en la carretera, uno de ellos en la parada del Acabús que se encuentra en la colonia Los Lirios, y otro a unos 200 metros más adelante y por el puente de Las Cruces.
En la colonia Benito Juárez también el contenedor se encontraba lleno de desechos, bolsas de todos los tamaños afuera del recipiente que no habían sido recogidos.
Aunque los montones eran más pequeños a los que hubo cuando fue temporada vacacional de diciembre, que en colonias y en la zona turística se observaban cerros de basura.
En los dos contenedores de la colonia 20 de Noviembre, uno de ellos ubicado en el mercado, la basura estaba afuera, así como en el otro que se ubica por la calle Rancho Acapulco.
También en el contenedor ubicado antes de la Y Griega había bolsas de basura, botes de plástico y ramas de un árbol. Mientras que en la avenida Cuauhtémoc también había bolsas de basura sobre la banqueta. (Aurora Harrison).