Presentan un recurso contra el TSE hondureño por declarar sin lugar las impugnaciones

La Barra de Abogados Anticorrupción de Honduras presentó ayer un recurso de amparo contra la resolución del ente electoral que declaró sin lugar las solicitudes de nulidad a los resultados de las elecciones de noviembre, en las que ganó el presidente Juan Orlando Hernández.
El recurso fue presentado este lunes en la Sala Constitucional por el presidente de la Barra de Abogados Anticorrupción, José Antonio Ávila, contra la resolución del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
“Me apego a la ley (…), como abogado, que no tengo compromiso con nadie y busca la justicia, debo de interponer este recurso porque no podemos permitir más las violaciones a las leyes y a la Constitución de la República”, subrayó Ávila a los periodistas tras presentar el documento.
El TSE recibió doce solicitudes de nulidad, siete en el nivel presidencial, una por diputados y cuatro correspondientes a alcaldías, y el 5 de este mes anunció que resolvió “declararlas sin lugar”, según un comunicado de ese órgano.
Por su parte, Hernández agradeció ayer “a todos los países” y organismos internacionales que han reconocido su reelección en las elecciones generales del 26 de noviembre de 2017.

Renuncia cuarto ministro de gobierno peruano de Kuczynski

El ministro de Agricultura del Perú, José Manuel Hernández, anunció ayer por Twitter su renuncia, en vísperas de la recomposición del gabinete anunciada por el presidente, Pedro Pablo Kuczynski.
“Agradezco al presidente por darme la oportunidad de servir a los agricultores”, escribió sin explicaciones Hernández, cuarto ministro que renuncia en medio del ruido político que afecta al país por los supuestos nexos de Kuczynski con la cuestionada constructora brasileña Odebrecht y el indulto al ex mandatario Alberto Fujimori.
Antes dimitieron los titulares de Interior, Carlos Basombrío; Defensa, Jorge Nieto, y Cultura, Salvador del Solar, de quienes se da por hecho en los medios que lo hicieron por no creer en la versión de Kuczynski sobre Odebrecht y/o por el indulto.
Tras la excarcelación de Fujimori, que desató una ola de protestas populares, Kuczynski anunció un “gabinete de reconciliación”. Según fuentes del Ejecutivo citadas por diversos medios, el nuevo equipo podría entrar este martes en funciones.
En medio de las especulaciones periodísticas sobre la recomposición, hay consenso en dos puntos: la vicepresidenta de la República y congresista, Mercedes Aráoz, seguirá al frente del equipo y ningún partido, aparte del oficialista Peruanos Por el Cambio, aceptará cargos.

Macron quiere participar activamente en la “Nueva Ruta de la Seda”

El presidente francés, Emmanuel Macron, se pronunció ayer a favor de una mayor cooperación entre China y Europa al inicio de una visita de tres días al país asiático.
En su discurso desde la antigua ciudad imperial de Xi’an, Macron destacó sobre todo la protección del clima y la llamada “Nueva Ruta de la Seda”, el proyecto del presidente chino, Xi Jinping, de crear corredores comerciales entre los dos continentes.
Con su primera parada en Xi’an, donde él y su esposa, Brigitte, visitaron los famosos guerreros de terracota, el presidente quiso subrayar precisamente su apoyo a este proyecto desde el que fuera el origen de la histórica Ruta de la Seda.
En su discurso, el mandatario instó a Xi a “comprometerse en una batalla contra el cambio climático” y mostrar al mundo que los franceses y los chinos son “capaces de hacer al planeta grande y bello de nuevo”.
El presidente se trasladó luego junto a su mujer a Pekín, donde tendrá una cena privada con Xi y su esposa, Peng Liyuan.
El conflicto por el programa atómico y de misiles norcoreano, la tensa situación en Irán, la cooperación económica bilateral y la colaboración entre China y Europa centran la visita del mandatario, su primera gira por Asia desde que asumió el cargo el año pasado. (DPA / Pekín).

Médicos bolivianos anuncian fin de la huelga que puso en crisis al país

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Los médicos bolivianos anunciaron ayer el fin de la huelga iniciada hace 47 días en contra del gobierno de Evo Morales, tras un conflicto que afectó seriamente a la sanidad pública en Bolivia.
“Vamos a volver a nuestros hospitales, (…) vamos a volver a trabajar”, aseguró el presidente del Colegio Médico de Bolivia, Aníbal Cruz, en una comparecencia ante los medios para anunciar que el paro cesa a partir esta medianoche.
El presidente indicó que será “un regreso ordenado” a los puestos de trabajo, en lo que calificó como un “logro” tanto para los médicos como para el conjunto del pueblo boliviano, del que elogió su “sacrificio” durante este mes y medio de huelga.
“No claudicaremos”, advirtió no obstante, en la defensa de una mejor sanidad pública en Bolivia hasta conseguir “un sistema gratis” de atención universal en el país.
Cruz explicó que el fin del paro llegó tras un acuerdo con el gobierno para elaborar una ley general de salud y poner en marcha un instituto de arbitraje ante conflictos, además de la derogación de la normativa que originó este enfrentamiento.
Por otro lado, el gobierno de Bolivia garantizó ayer el tránsito internacional por carretera con Perú, Chile y Argentina, pese al bloqueo que aseguran mantener los transportistas por un paro indefinido. (EFE / La Paz).

La guerrilla ELN pone en duda continuidad inmediata de tregua

La guerrilla del ELN puso ayer en duda la continuidad inmediata de la tregua que mantiene desde octubre pasado con el gobierno colombiano, al manifestar que evaluarán un nuevo momento para el cese del fuego que finaliza este martes.
“Evaluaremos esta primera experiencia (de la tregua), para poder proyectar nuevos momentos de cese bilateral”, indicaron justo antes de iniciar el quinto ciclo de negociaciones con el gobierno colombiano para llegar a un acuerdo de paz.
Esta afirmación se dio pese a que el grupo ilegal reconoció el significado de este primer alto el fuego, que se prolongó por tres meses y caduca este martes. “Este cese aportó en algo, a aliviar la situación humanitaria de millones de compatriotas”, dijo ayer la guerrilla en un comunicado.
Por su parte, el gobierno de Juan Manuel Santos indicó este sábado que estaba dispuesto a prorrogar el cese del fuego y a renegociar las condiciones, justo después de una reunión con los nuevos miembros del equipo negociador, liderados ahora por el ex vicepresidente Gustavo Bell. (DPA / Bogotá).

May hace reajustes en su gobierno; mantiene a sus ministros clave

La primera ministra británica, Theresa May, hizo ayer un reajuste en su gobierno y en las estructuras del Partido Conservador pero dejó en sus puestos a los ministros clave, entre ellos David Davis, encargado de negociar el “brexit”.
En su cuenta de Twitter, la jefa del Ejecutivo informó de que David Lidington, hasta ahora ministro de Justicia, será canciller del ducado de Lancaster -con rango ministerial- así como secretario de Estado para la Oficina del Gabinete.
Lidington sustituye en este segundo cargo a Damian Green, hombre de confianza de May, quien dimitió en diciembre tras un escándalo por el hallazgo de material pornográfico en su ordenador del Parlamento en 2008.
Según los medios británicos, no se prevé que la primera ministra, que proseguirá este martes su remodelación, nombre a nadie para el cargo de primer secretario de Estado que también ocupaba Green, el cual equivalía a viceprimer ministro o “número dos” gubernamental.
Tal como se esperaba, la líder “tory” confirmó en sus puestos a Philip Hammond, que sigue al frente del ministerio de Economía; Amber Rudd, que continúa como ministra del Interior; y Boris Johnson, titular del ministerio de Asuntos Exteriores. (EFE / Londres).

Recuerdan al actor Enrique Caballero por su talento artístico y su calidad humana

Miembros de la comunidad teatral de Acapulco recordaron a Enrique Caballero Vela, fallecido el pasado sábado, como una persona de gran talento, profesional y buen amigo e incluso, hay quienes lo recuerdan como un gran lector.
Además y en entrevistas por separado, coincidieron en que fue parte fundamental del quehacer teatral del puerto al tiempo que denunciaron la falta de un registro del trabajo actoral no sólo de Caballero Vela sino de toda la actividad teatral de Acapulco.
Para la actriz y productora teatral Malena Steiner, la pérdida del actor más allá de su trabajo, “nos aleja de un ser humano muy desprendido” a quien no le importaba mucho el dinero pero sí sus amigos.
Además, “Enrique deja una gran enseñanza a todos, a las nuevas generaciones sobre todo”, recordando que el histrión “gustaba mucho de platicar de teatro, de autores, de novelas”.
Por su parte, el actor y director teatral Manuel Maciel resaltó que Caballero Vela representó a toda una época dentro de la actividad teatral del puerto.
“Tuvieron en su momento una actividad intensa, muy fuerte y sí, fue un ícono del teatro acapulqueño” pero lamentó que “si bien su obra ahí está nos hace falta buscar los registros, esa es una asignatura que tenemos pendiente”.
“No tenemos crónica teatral, no sólo en Acapulco, sino a nivel nacional, no se está escribiendo crítica teatral, la cobertura (de eventos) es pobre y eso dificulta mucho el trabajo de documentación”.
Mientras tanto, el actor Leonardo Cuesta recordó que el actor “Era una de las personas más respetadas en Acapulco no sólo por el tiempo que llevaba haciendo teatro en Acapulco sino por su talento, sus conocimientos. Desde el punto de vista profesional muchos los apreciábamos”, dijo quien compartió escena en varias ocasiones (la última en un cortometraje en octubre y que quedó inconcluso), pero también a nivel personal.
“No era una persona arrogante y nos reíamos mucho”, y relató que entre sus gustos estaba la lectura.
Del mismo modo opinó el actor y director Gabriel Brito, quien recordó que Caballero además solía incluso regalar libros a sus amigos; “una personalidad humilde, amable, solidaria” resaltando como el resto de los entrevistados, su capacidad actoral.

Brito recordó que tuvo la oportunidad de dirigirlo y aseguró que con Caballero pierde el teatro en Acapulco.
La también directora teatral Silvia Salazar Almenara destacó que el actor acapulqueño “hizo una historia dentro del teatro en Acapulco”.
Enrique Caballero Vela murió el pasado sábado por la noche a consecuencia de un cáncer.
Nacido en Acapulco el 11 de septiembre de 1954, desarrolló su gusto por la actuación desde muy temprana edad siendo su primer contacto con el mundo actoral el Teatro Tayita, teatro itinerante que llegaba a Acapulco en los años 60.
Dirigido por Roberto Ceballos su primera obra fue Sumergidos, de H. Stuart Cottman y Le Vergne Saw y de ahí decenas de obras de teatro avalan su trayectoria, misma que lo hizo incursionar también en cine y televisión.
Además y entre otras cosas, fue uno de los actores preferidos del dramaturgo también fallecido José Dimayuga con quien trabajó en varias obras.
Mientras que su último gran trabajo, apenas el año pasado, fue en la obra Los hacedores de luna de la dramaturga y directora teatral Marla Espinosa, su última actuación fue en septiembre de 2017 el cortometraje Dual en compañía Leonardo Cuesta dirigido por Luis Vargas Santa Cruz, mismo que quedó inconcluso.
Sus restos, luego de ser velados el domingo temprano en la funeraria Manzanares fueron cremados ese mismo día por la tarde.

Muere José Natividad Leandro Chávez, El Palillo, referente de la música de Tierra Caliente

El músico guerrerense José Natividad Leandro Chávez, El Palillo, murió el sábado 6 de enero anterior a consecuencia de un cáncer que padecía; tenía 87 años de edad, de los cuales dedicó 75 a la música calentana, estando a la altura de otros grandes como Ángel Tavira, Juan Reynoso o Zacarías Salmerón.
Decenas de personas acudieron al velorio realizado en su domicilio de Ajuchitlán del Progreso.
El Palillo fue un violinista autodidacta, (a sus 8 años tocó la tamborita junto a su padre don Ancelmo Leandro Chamú, posteriormente la guitarra, y desde los 12 años el violín) nacido precisamente en Ajuchitlán el 8 de septiembre de 1931 descendiendo de una familia de músicos de varias generaciones.
Así, el otrora director del Conjunto Regional Ajuchitlán (grupo fundado en 1900) fue heredero de una tradición centenaria guardando muchas piezas en su memoria y corazón, piezas que llevaban hasta más de 50 años sin escucharse en público.
No obstante, existen grabaciones de las mismas entre las que destacan Sones y gustos de la Tierra Caliente de Guerrero, producido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) o Sones compartidos, editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
En ambos casos, exponiendo la tradición y versatilidad de la música de la Tierra Caliente del estado región que se ha usado para fiestas, jaripeos, procesiones, festividades católicas y hasta funerales.
Recién el pasado 22 y 23 de diciembre del 2017 se le hizo un homenaje en La Jacaranda Cultural Pátzcuaro como parte del quehacer permanente del Festival Huellas que se realiza año con año en aquella localidad michoacana.

El aniquilamiento

Sick & McFarland. Una novela pretenciosa (Universidad Veracruzana, México, 2016, 177 páginas), de Alejandro Arteaga y Alfonso Nava, obtuvo el premio latinoamericano de primera novela Sergio Galindo 2016. El libro fue trabajado como una fina pieza de artesanía. Me gusta el humor con el que los autores abordan el costumbrismo de los continentes literarios. Estamos ante un libro hecho con desenfado estético. Descubrimos prácticas caníbales, rituales entre escritores y egos hinchadísimos. Imponentes y enormes egos. John Bernard Sick es un enorme escritor inglés, pero sólo en sueños, y en ese mundo onírico crea la novela perfecta; Douglas McFarland es un best-seller, todo lo que escribe se convierte en un éxito mercantil: vende y vende mucho. Es un rey midas de la narrativa. Estas dos fuerzas deambulan iracundas en busca de la confrontación. Estudian al adversario, lo conocen con la densidad suficiente y se impactan. Chocan estéticamente.
El lector de Sick & McFarland. Una novela pretenciosa conocerá de primera mano un proceso estrambótico muy socorrido por los escritores de este país, el asunto de proyectarse en la obra del otro, como si ese otro fuera el motivo por el que uno no acaba de ser uno mismo (proyección es un mecanismo de defensa por el que el sujeto atribuye a otras personas las propias virtudes o defectos, incluso sus carencias).
La línea argumental de este relato mutable, por momentos adquiere visos de ensayo, de picante novela epistolar, de cita bibliográfica e incluso de reseña literaria, sondea las posibilidades creativas de la gran novela inglesa (un símil de piezas intercambiables, pues puede ser la novela mexicana, la española, la rumana, etcétera, etcétera, etcétera). Y la cúspide de este jocoso tête à tête es el apartado de las reseñas, donde los vituperios parecen columnas de humo que sahúman todo el documento con una refrescante parodia del continente literario.
Tanto Arteaga como Nava sondean los vasos comunicantes de este asunto de muchísimas personas que llamaremos literatura, exponen los egos de autor y la manera en la que esos monstruos se encumbran en otros autores y batallan entre sí. Se involucran en múltiples entuertos relacionados con la intimidad de la creación literaria.
La literatura (entendida como una forma de autodescubrimiento, ya sea consciente o no) y la lengua inglesa son la sustancia de esta novela atípica en México; la materia prima de este documento adquiere una plasticidad envidiable, aunque a veces excesiva, como el juego de mesa que se propone en este artefacto y que prácticamente funge como una lectura de tarot que abisma al lector.
Esta novela se apoya en herramientas muy cercanas a la crítica literaria y desde ahí ficciona. La voz que nos da cuenta de los hechos, desde ángulos diversos y a veces insospechados, nos permite entender por qué la literatura, en este caso inglesa, tiene como estandarte de ventas a McFarland, autor de una obra terriblemente insulsa, poseedor de una narrativa embaucadora. Ante una prosa tan pusilánime, el lector toma partido por Sick, se apropia del epígrafe que precede todo el espectáculo de Sick & McFarland. Se trata de una sola palabra, tomada del monumento creado por James Joyce, justamente hablo del sagrado Ulysses: Yes! Con ese Yes! Nos dicen los autores: Chicos, chicas, se vale soñar.
El binomio Arteaga-Nava nos regala una parodia que también podría leerse como un tratado costumbrista del continente literario nacional.
La novela finalista del premio Rejadorada de Novela Breve 2008, El suicidio de una mariposa (Terracota, México, 2012, 90 páginas), de Isaí Moreno, destaca, entre otros aspectos, por la construcción de la voz narrativa. Es decir, la enorme empresa técnica del autor se nota cuando la voz que cuenta se acerca y se distancia del objeto narrado. Ninguno elemento de este cuerpo narrativo es superfluo, ninguno se encuentra fuera de sitio ni fuera de foco.
Son los años 80 del siglo pasado. La familia de Antonino se muda a Ciudad del Valle. El adolescente descubre la hercúlea labor de la sobrevivencia en una geografía austera; en ese trance, el joven Antonino conoce a Saúl Castellán, un hombre de 21 años (pero que aparenta mayor edad), se trata del macho alfa del barrio, todo un arquetipo de agresividad masculina. Antonio y el bravucón Saúl logran una cercanía amistosa. Hay una dosis homoerótica en el relato, una tensión que experimenta vivamente Antonio. Esa relación culmina con la muerte de uno de ellos.
Ciudad del Valle, como símil del mundo, confirma que todo lazo con el otro implica un hecho violento; aparte del dinero, que lo ensucia y lo complica todo, sólo existe la violencia. Parece que nadie escapa del dinero, de la violencia y de la muerte. Nadie.
Si leemos esta nouvelle como la antesala de lo que ahora vivimos en este país, problemas de violencia extrema, entendemos en su justa medida la preocupación estética del autor, quien exploró la educación sentimental de dos ciudadanos promedio, la forma en la que esos personajes enfrentaron la fascinación por la muerte y el amor por la vida, porque el estira y afloja entre esas dos fuerzas propicia la tensión narrativa en El suicidio de una mariposa. Estamos pues ante una novela de aprendizaje de un solo párrafo, uno de 90 páginas.
A pesar de que sean libros con búsquedas estéticas distintas, con recursos literarios diversos y con ambiciones disímbolas, existe un nexo entre ellas, un asunto en común que las hermana: la relación que establecen los hombres y la masculinidad con la que transforman el relato en un campo de batalla, ya sea estilizado o sanguinario.
En el caso de Sick & McFarland. Una novela pretenciosa hablamos del impacto de dos egos que se desafían con pinzas y estilógrafos mientras que en El suicidio de una mariposa Antonio y Saúl recurren a lo físico para dirimir el duelo. Tal parece que entre los hombres la única manera de relacionarse con el otro es la imposición. No se trata de tener la razón (Sick & McFarland) sino de aniquilar al otro (Antonio vs Saúl). Que tengan un chévere martes. Por fa.

Yves Klein se arriesgaba y creía que sus pasos eran históricos: Daniel Moquay, curador de la expo en el MUAC

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Dos cosas definen la obra del artista francés Yves Klein (1928-1962): el riesgo y la absoluta certeza. En la década de los 50 del siglo XX, donde nuevas corrientes y plataformas se desarrollaron a partir de la experimentación, Klein optó por abrir senderos a través de territorios poco explorados en ese tiempo, como pasear sus cuadros encima del toldo de su auto, para que el azar y los fenómenos meteorológicos influyeran en el resultado final, por ejemplo. O ignorar la mezcla de los colores para volcarse a pintar exclusivamente en azul, su color, tan suyo que patentó uno de sus tonos como IBK (International Blue Klein, en español Azul Internacional Klein). O simular la existencia de cuadros, aunque no hubieran sido pintados, es decir, defender a la pintura no como un objeto, sino como una zona de sensibilidad pictórica.
Acciones arriesgadas, que partían de la certeza casi patológica de que cada paso que se da es decisivo. “Pintaba con una claridad muy difícil de entender en relación con los riesgos que suponían sus métodos”, dice a El Sur Daniel Moquay, curador de la muestra montada en el Museo de Arte Contemporáneo de (MUAC) de Ciudad Universitaria y que cierra al público el próximo domingo.
Director de Yves Klein Archives en París, Moquay habla en entrevista sobre las rutas de experimentación del artista, que conoce desde sus inicios hasta el fin de su vida, cortada de tajo a los 34 años con la descarga de un infarto.
–¿Cómo inició su interés por la obra de Yves Klein?
–De manera difícil. Te voy a enseñar una cosa. (Moquay se dirige a una fotografía en blanco y negro de la boda entre Yves Klein y la artista Rotraut Uecker, que se exhibe en el MUAC). Esta señorita en traje de novia, enviudó de Yves cuando tenía 23 años y estaba embarazada. La conocí seis años después y quedó encantada por mí ¡porque soy un tipo absolutamente genial! Bueno, estoy bromeando, salvo por el hecho de que sí, nos casamos. En ese tiempo yo no conocía absolutamente nada de la pintura, yo hacía teatro. Las artes son como un club: el club del teatro, de la pintura, de la música. En los 60 éramos jóvenes, hacíamos lo que nos parecía bien, pero ignorábamos lo que hacían el resto de los clubes. Ya con el tiempo y adentrándome en la obra de Klein, quedé fascinado. Él no quería ser pintor, a pesar de que sus padres lo eran. La madre era del sur de Francia y el padre era holandés. Llegaron a París en la década de los 20, porque era la meca de la pintura. Ya sabemos que la meca de la pintura depende del poder económico y en ese momento no existía más que París. Mañana será China y todos se irán a vivir allá. Pero me estoy desviando: No sólo los padres sino todos los amigos de Yves eran pintores, ¡el horror total! ¿Qué hacer con toda esa gente que no habla más que de pintura?
–¿Qué hizo Klein?
–Se fue a vivir con Rose Marie Raymond, su tía materna, en Niza. Si querían hacer una carrera, los jóvenes se iban a París. Pero si más bien querían pasarla bien con los amigos y asolearse en la playa, se iban a vivir a Niza. Es allá que Yves se convence que de ninguna manera le interesa pintar, porque lo que él quiere, en verdad, es hacer judo. Como esta idea se la toma en serio, decide irse a Japón a estudiar en el Instituto Kodokan. Y se le ocurre que, para trasladarse de Niza a Japón, se irá cabalgando en un caballo. Si uno conoce bien de geografía, e incluso si conoce mal, sabe que viajar del sur de Francia a Japón en caballo es, quizá, bastante difícil. Además, Yves no sabía montar a caballo.
–¿No era más bien una fantasía?
–Él tomaba sus planes con toda seriedad. Había pensado que después de cruzar por tierra a caballo, abordaría con todo y animal un barco hacia Japón. Por eso se fue a Irlanda con otro amigo para que ambos aprendieran equitación y emprendieran el viaje, pero al amigo le dio tuberculosis y… nada: yo creo que Yves no tuvo los huevos para irse solo, a caballo, a Japón.
–Como sea, sí llegó a Japón.
–Sí, porque la tía no tenía hijos, y adoptó a Yves como uno. Le pagó el boleto más barato: el que básicamente te permite de nadar a un lado del barco (bromea). Tardó mes y medio en llegar, por las escalas. Como no tenía dinero, pero sí contactos de sus padres, pudo dar clases de francés en un instituto y tomó clases de judo en el Kodokan durante los 15 meses que vivió allá.
–¿Y cómo derivó eso en la pintura?
–Habían pasado siete años desde los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, Japón seguía destrozado. Klein se encontró con eso, pero también con otro modo de afrontar la vida, porque es una sociedad que no tiene nada que ver con la europea. Para empezar, no hay religión, sino el concepto del zen. Yves venía de una familia católica y lo que le ocurre allá es una limpieza del coco. (…)  Entonces, es normal que Klein haya adoptado una manera de ser y de vivir muy estricta, aunque no fue zen. Fue tan disciplinado, que llegó a ser cinturón negro cuarto dan (el máximo grado es ocho dan). Fue el primer europeo en obtener ese grado. Se entiende también que esa disciplina la hubiera llevado a la experimentación. Él hacía las cosas de forma muy seria, con un sentido científico, completamente convencido de que los pasos que daba eran de carácter histórico. Y eso lo llevó a la pintura, de la que tanto renegaba (ríe). Pintaba de día, escribía de noche y se ejercitaba como un loco. Era una persona agotadísima.
–¿Por eso murió de un infarto a los 34 años?
–Un tercer infarto. Sí. Absolutamente. Pero también tuvo que ver con que trabajaba con productos químicos que, ahora lo sabemos, son peligrosos si uno tiene contacto con ellos sin usar una máscara, porque los inhalas y te explotan los pulmones.
–¿Eso pasó con el IBK?
–Cuando él llegó a París y empezó a pintar, por ahí de 1954 o 1955, vivía en Montparnasse, que es un barrio bohemio. Ahí había gente que vendía productos para pintores. Y existía una editorial (Ediciones Lacoste) que tenía un espacio llamado El Club de los Solitarios. Para animarlo un poco, hacen cosas e invitan a artistas. Ahí fue donde Klein tuvo su primera exposición, que constaba de cuadros monocromáticos: todos azules o verdes o amarillos. Pero no pegó, porque la gente dijo: “¡Pfff! Eso es como lo que pinta (Piet) Mondrian”. En realidad, sus piezas no eran como las de Mondrian, porque Yves pintaba un cuadro con un solo color. Pero bueno.
–¿Y en qué momento pasó a pintar únicamente en azul?
–Yves tenía dos amigos: Arman Fernández y Claude Pascal. Decidieron que se repartirían los dones de la tierra y escogerían un color que representara esos dones, para adoptarlo como marca personal. Yves quiso el azul, porque azul es el mar y el cielo, y en Niza, donde él había vivido, ese color se manifestaba con toda intensidad. Así que va con el hombre que vende los pigmentos, Edouard Adam, y le pide un azul profundo. El más profundo e intenso que tuviera. “Sí, tengo algo así”, supongamos que le dijo Edouard, y le presentó un color que se conoce como bleu de Prusse (azul de Prusia). Es un tono que brilla y destaca, incluso cuando hay poca luz. El color es muy bueno, pero hay una dificultad: cuando se mezcla con fijadores termina por adquirir otro tono. Se diluye. Pero Edouard tenía un producto ma-ra-vi-llo-so: la resina Rhodopas, que permite mantener la profundidad y la textura granular del color. Ese es el color que patentó Yves. Y mira qué maravilla (Moquay señala los cuadros azules que se exhiben en el MUAC): ¿Pensarías que esto se pintó hace más de 60 años? ¡Parece que fue ayer! El Rhodopas es en verdad un producto genial, pero también es un químico que te puede envenenar tranquilamente. Yves hacía cosas monumentales, con base en ese color.
–¿Qué tan monumentales?
Llegó a hacer murales enormes. Mira (se dirige a una maqueta del teatro alemán de la ópera Gelsenkirchen). En 1957 el arquitecto Werner Runhau fue designado para construir el teatro de la ópera, y todos sabemos lo que significa la ópera para los alemanes, así que el resultado debía ser colosal. ¿Qué hace Klein? No solo utilizó el IBK para las paredes, sino que confeccionó relieves hechos con esponjas. ¡Esponjas! De las que se usan para limpiar la pintura. ¿Cómo llegó a eso? Pues resulta que se dio cuenta de que, cuando la pintura impregnaba las esponjas, quedaban duras como piedras y con relieves. Así que durante meses estuvo colocando esponjas empapadas en pintura a lo largo del teatro. El resultado es impresionante, pero malo para los pulmones.