Reportan aumento en la ocupación hotelera de Acapulco; en Ixtapa. 72.8%

La ocupación hotelera ayer en Acapulco fue de 62.9 por ciento de las habitaciones, cifra que superó en 10.2 puntos el registro del viernes 15 de octubre del año pasado, que mostró que habían sido ocupadas 52.7 por ciento de los cuartos disponibles; en Zihuatanejo, la ocupación fue de 66.4 por ciento.
La Secretaría de Turismo (Sectur) de Guerrero reportó que el promedio estatal de ocupación ayer amaneció con 62.9 por ciento de habitaciones vendidas, cifra que superó 9 puntos porcentuales el registro del sábado 15 de octubre de 2016, con 53.9 por ciento de las habitaciones vendidas.
Por segmentos, la dependencia estatal reportó ayer que la zona Dorada alcanzó la más alta ocupación de los tres en Acapulco, al registrar 69.6 por ciento de su capacidad ocupada; le siguieron la zona Diamante, con 60.5 por ciento y la zona Náutica o Tradicional, que registró 30 habitaciones ocupadas por cada 100 disponibles.
Mientras que Taxco amaneció ayer con 38.5 por ciento de ocupación, que según la estadística oficial, registró una pérdida de 4.6 puntos en comparación con el registro del sábado 15 de octubre del año pasado, que habían sido ocupados 43.1 cuartos por cada 100 disponibles.

Cifras en Zihuatanejo

Por otra parte, Ixtapa-Zihuatanejo alcanzó 66.4 por ciento en ocupación durante este sábado.
Por separado, el Centro Integralmente Planeado Ixtapa obtuvo un registro de 72.8 por ciento en reservaciones de cuartos, mientras que Zihuatanejo tan sólo obtuvo 23.5 puntos porcentuales de reservas.
El día estuvo soleado, con una temperatura máxima de 33 grados centígrados y una sensación térmica de hasta 41 grados.

Regata en San Jeronimito

En Petatlán se desarrolló la tradicional regata de San Jeronimito, un evento que se organiza desde hace 30 años y que congrega a pobladores de todos los municipios de la Costa Grande.
La competencia comenzó a las 7 de la mañana, en las categorías de kayak e inflable; los participantes deben lanzarse desde una de las partes más altas que tiene este caudal y llegar hasta el puente de San Jeronimito, ubicado en la carretera Acapulco-Zihuatanejo.
En esta actividad, que se prolongó hasta las 5 de la tarde, se congregaron cerca de mil personas.

El malvivir

Tengo un amigo que jura tener 52 años de edad, a pesar de que todos sabemos que ya cumplió 60. Pero lo dice con tal convicción que terminamos por pedirle una explicación: “los 8 años que viví con Martha no fueron vida”, respondió, “esos no cuentan”.
He vuelto a recordar la anécdota tras una semana infernal en la Ciudad de México en la que buena parte de las horas transcurrieron en cruceros inmóviles, periféricos embotellados, calles cerradas. Y volví a recordarlo en los largos insomnios que provoca todo ruido que pueda ser asociado con una alarma de temblor. Y, en efecto, me pregunto al igual que mi amigo, si debería restarle a la semana, al mes o al año, los muchos instantes acumulados en los que la vida se pasmó contemplando un semáforo inútil o mirando sin ver el techo oscuro de mi habitación.
Escuché decir a alguien que desde el temblor no puede entrar a un edificio sin pensar si volverá a salir de él. Y yo concluí que tampoco eso era vida. Sobre todo si para llegar al edificio que tememos se derrumbe se debe recorrer durante 55 minutos un trayecto infame que tampoco es vida.
En alguna ocasión cité en este espacio el experimento de las ranas que pueden dejarse morir en una olla puesta al fuego lento porque nunca advertirán el punto en que la cocción ha comenzado a ser letal. Su capacidad para tolerar la incomodidad del hervor creciente les condena a morir. Por el contrario, una rana que es echada a un cazo con agua hirviendo saltará de inmediato para ponerse a salvo.
La capacidad de los seres humanos para tolerar y sobreponerse a situaciones adversas es admirable. Resistir y adaptarse es un rasgo que define (y explica) la sobrevivencia de la especie. Claro, hasta que el destino nos alcance, si damos fe a las muchas visiones distópicas y pesimistas sobre el futuro de la humanidad. Pero incluso mucho antes que eso, habría que preguntarnos si el empobrecimiento de la calidad de vida es algo a lo que tengamos que adaptarnos o si hemos comenzado, cada uno de nosotros, a perder trozos de existencia aún sin notarlo.
El temor a ser asaltado, la corrupción interminable, dar por hecho el “hoy no hay” o la ineficiencia contumaz, vivir con el Jesús en la boca por un dictamen que asegura que el edificio no tiene daño estructural pese a las venas abiertas en sus paredes, hacer sesenta minutos en un trayecto que antes tomaba veinte. Soportar el deterioro de la vida diaria porque “las cosas son así”. Ranas que han pasado del agua tibia a la caliente sin notar que la vida ha comenzado a ser invivible.
Una capacidad de adaptación que opera en contra nuestra. Pero las cosas no tendrían que ser así; no es un designio de los astros ni una sentencia de la naturaleza. El centralismo brutal de la vida nacional es una inercia evitable; la dictadura del automóvil y la miseria de nuestro transporte es producto de políticas públicas obtusas; la corrupción y la ineficiencia se alimenta de nuestra desidia; la fragilidad de los edificios es reflejo de la irresponsabilidad y el abuso; la inseguridad en las calles deriva de la ausencia del Estado de Derecho y la impunidad, prohijadas ambas por el deseo de las élites de mantener sus privilegios.
Para que exista el abuso reiterado se necesitan víctimas que toleran ser abusadas; normalizar la ignominia o adaptarse a una calidad de vida degradada es una forma de mutilación gradual y progresiva. Los sesenta minutos se convertirán en ochenta, la contaminación prohijará bronquitis cada vez más frecuentes, la inseguridad en las calles nos hará rehenes de la tele, de la compu, de Netflix, de la realidad virtual y demás inventos por venir y los parques desiertos producirán niños adictos a los videojuegos. Porque, no tengamos duda, no hacer nada frente a esta descomposición simplemente nos condena a que las cosas empeoren, a que el agua caliente hierva, a seguir mirando semáforos sin esperanza y a pasar noches en vela. A un malvivir interminable.

@jorgezepedap
www.jorgezepeda

Los aspirantes independientes a las candidaturas

Al cumplirse la primera quincena de octubre, con el calendario electoral federal modificado debido a los efectos del sismo del 19 que paralizaron las actividades del INE, las nuevas fechas para el registro de aspirantes independientes a las candidaturas de presidente de la república, senadores y diputados, se ampliaron hasta el 10 de octubre para diputados, el de ayer para los aspirantes a la presidencia y el día de hoy para los senadores.
De acuerdo con los reportes periodísticos, hasta el 12 de octubre sumaron 38 los ciudadanos que  presentaron su solicitud para contender por la presidencia de la república de manera independiente.
Para que accedan a la categoría de candidatos, después de que el INE les expida su constancia, los aspirantes independientes debieron entregar para su registro, una copia certificada de la asociación civil que crearon para el manejo administrativo de su campaña, una copia del registro federal de contribuyentes de la asociación, y de la cuenta bancaria aperturada a nombre de la asociación donde quedará registrado el financiamiento público o privado que reciban para su campaña.
A partir de su registro los candidatos tendrán un periodo dedicado a conseguir las firmas de ciudadanos requeridas como respaldo.
A los candidatos a la presidencia de la república les exigen el uno por ciento de firmas de los ciudadanos que aparecen en la lista nominal de electores de cuando menos 17 estados de la federación.
Los candidatos a diputados y senadores en cambio deberán conseguir las firmas de cuando menos el 2 por ciento de los ciudadanos, los primeros en cuando menos la mitad de las secciones electorales de los distritos donde contenderán, y los aspirantes a senadores en cuando menos la mitad de los distritos electorales del estado que quieren representar.
El plazo para cumplir con la entrega de firmas es de 120 días para los aspirantes a la presidencia de la república, del 16 de octubre al 12 de febrero, mientras que los aspirantes a senadores cuentan con 90 días para su campaña de firmas, en un periodo que va del 17 de octubre al 14 de enero, y los aspirantes a diputados contarán con 60 días para la misma tarea, del 12 de octubre al 10 de diciembre del presente año.

Las candidatas mujeres

Hasta la fecha dos mujeres han solicitado su registro como candidatas independientes a la presidencia de la república, Margarita Zavala y María de Jesús Patricio.
Margarita Zavala lo hizo después de protagonizar dentro de su partido el PAN una crisis que muchos consideran como una profunda escisión cuya magnitud está todavía por verse.
Mientras el impacto de su renuncia al PAN se ha visto por algunos como un hecho que favorece al proceso de construcción del frente PAN, PRD, MC, en la medida en que su eventual candidatura para dicha formación tendía a radicalizar en su contra a los votantes de izquierda, para otros su salida favorece al PRI bajo el supuesto de que llegado el caso podría declinar a favor de José Antonio Meade a quien ven como seguro candidato del PRI, aunque para otros analistas, Margarita Zavala fuera del PAN carece de peso específico y de fuerza como para inclinar la balanza a favor o en contra de algún candidato.
La otra mujer que ha manifestado su intención de registrarse como candidata independiente a la presidencia de México es la indígena nahua de Jalisco María de Jesús Patricio, recién nombrada vocera del Consejo Indígena de Gobierno, una organización que agrupa al Congreso Nacional Indígena y al EZLN.
Lo desconcertante es que dicha aspirante ha declarado que no hará campaña para conseguir las  firmas requeridas, lo cual  significa que no obtendrá su registro legal ni la posibilidad de aprovechar la cobertura mediática de la campaña para publicitar y debatir sus propuestas.

El calendario electoral de Guerrero

En el caso de Guerrero, además de los tres senadores que se elegirán, (dos de mayoría y uno de primera minoría), el IEPC tiene contemplado en su calendario electoral al 27 de noviembre como fecha para la emisión de la convocatoria para el registro de los aspirantes independientes a los cargos de diputados y miembros de los ayuntamientos.

El diálogo sobre la coyuntura electoral entre Verónica y Francisco

V: No negarás que la apertura de las candidaturas independientes representa un paso importante para fortalecer el sistema democrático.
F: Estoy de acuerdo contigo en que es un hecho histórico y agrego que hay dos guerrerenses anotados en la lista, el senador Armando Ríos Piter para la presidencia y Mario Hernández, de Zihuatanejo, para diputado; curiosamente los dos son de la Costa Grande.
V: Habrá que ver su desempeño a la hora de conseguir las firmas de respaldo, porque tampoco son un requisito cualquiera cumplir con las más de 800 mil firmas para los aspirantes a la presidencia, y menos si se prohíbe  que un ciudadano pueda firmar por más de un aspirante.
F: Entiendo que eso es lo que dice la ley pero lo curioso es que se tomará como buena sólo la primera firma que se encuentren.
V: Pues a mí me sigue pareciendo que eso es limitativo, pero quizá tenga sentido. En todo caso que haya casi cuatro decenas de aspirantes indican el gran desencanto que hay de los partidos.
F: Quizá eso les sirva como llamado de atención para avanzar.
V: Pues confiemos que así sea. Yo por mi parte celebro que sean dos mujeres las que aparecen en la lista de aspirantes a la presidencia de la república.
F: Y no parece que lo hagan nada más como formulismo.
V: Pues en contra de lo que se dice de la ex panista, yo le atribuyo gran mérito por el valor que se necesita para abandonar un partido en el que militaron sus familiares por generaciones.
V: ¿Y cómo ves el caso de la candidata indígena?
F: Merece todos mis respetos, aunque no entiendo bien la estrategia del Consejo que la propone porque si han decidido no cumplir con el requisito de las firmas perderá la cobertura mediática que ofrece la campaña.

Los Osos Grises a 25 días del sismo: pese a la muerte, las sacudidas no siempre son malas

Hace 25 días, en el Conjunto Urbano Tlalpan, la vida cambió abruptamente a las 13:14. Dio un vuelco, literalmente: el edificio 1C se vino abajo en segundos. A partir de ese momento, desde lejos se escuchaba el bullicio de gente solidaria que iba y regresaba con cubetas, cargaba escombros, pedía silencio, repartía tortas y cuerdas, cascos, guantes. Fueron días agotadores; de dar y llorar: el 1C requería toda la atención, había que sacar a la gente atrapada. Hoy, dos coronas de flores permanecen en ese lugar, donde nueve edificios están acordonados y sin poderse habitar.
Desde el día 1 después del sismo que sacudió al centro del país el 19 de septiembre, personas de diversas profesiones y oficios se movilizó para ayudar en los puntos colapsados. Al multifamiliar de Tlalpan, en menos de media hora habían llegado unos 200 voluntarios que apoyaron en las labores de rescate y remoción de escombros del edificio 1C –del que sacaron nueve muertos, cuatro de ellos niños.
Algunos de los voluntarios siguen colaborando con los damnificados de esta unidad habitacional. Es el caso de Ignacio Miguel Ortiz, un cineasta de 33 años de edad; Rodolfo Coria, quien se dedica a imprimir publicidad; Bryan, de 17 años, el más joven del grupo, y que vivía en la calle hasta hace unos días; Lidia Rodríguez, militante del Partido Comunista de México y arqueóloga; Francisco Navarro, maratonista y videoasta.
Ellos se identifican ahora como parte de los 49 Osos Grises. Son los que estaban en la cima de los escombros, ubicados en algún otro punto, ya sea como rescatistas o encargados de la zona cero. Son los que gritaban: ¡Apaguen celulares! ¡Hagamos una fila! ¡Se necesitas palas, picos! Ellos se volvieron un equipo.
Los empezaron a llamar “osos grises” porque así le decían a Edgardo –el mayor de todos, 49 años de edad– los de la Marina, los de Protección Civil y los soldados.
Nacho y Coria, que no saben bien en qué día viven y los cuentan 1, 2, 3… después del 19S, dicen que aunque muchos perdieron todo, ellos ganaron una familia, porque en esos días, cuando arriesgaron su vida como rescatistas, hora tras hora, recibiendo polvo y cascajo en la cara, repartiendo herramientas y viendo cómo sacaban a gente muerta, conocieron la mejor versión de sí mismos.

Bryan: lo bueno del temblor

Faltan minutos para mediodía. A un costado del edificio 3B, a casi un mes del terremoto, parte de las 500 familias que perdieron sus viviendas están sentadas junto a sus carpas de lona o casas de campaña, esperando. Una niña de seis años que aún no puede regresar a clases juega con sus barbies. Una señora ofrece arroz de desayuno. Enfrente está la casa de campaña de Bryan.
El más joven de los voluntarios tiene un casco azul que dice El Bryan. Cuando sonríe muestra sus frenos. También le gusta enseñar los músculos de los brazos y señalar los edificios a donde subió para colocar lámparas o sacar cosas.
Bryan ayuda en el campamento donde esperan noticias quienes vivían en el multifamiliar. Pide en grupos de Whatsapp comidas calientes. “A mí el temblor me cayó a toda madre”, dice, aunque se disculpa porque se escucha mal, pues aquí tiene su casa de campaña y está rodeado de gente. Ha estado desde el día 1, sólo una vez fue a Puebla y otra a Oaxaca, pero aquí ya es bien conocido: él coordinó el acceso a la zona de desastre.

Ignacio y Rodolfo: ser útiles

Ignacio Miguel Ortiz está a punto de terminar la carrera de Cinematografía en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC). Cuando salió de su casa, ubicada por Coyoacán, primero ubicó a su familia. Como fotógrafo, pensó en sacar su cámara, pero la decisión de dejarla y, en su lugar, llevarse una mochila donde traía un suéter, un refresco de lata y una lámpara pequeña, cambiaron su papel después del 19S.
“Yo tenía una relación especial con este multifamiliar porque mi papá vivió un tiempo aquí. Nueve meses, hace 20 años. Uno tiene fijaciones en la vida, así como tengo fijaciones con los contenedores de barcos; siempre que andaba por Tlalpan, pasaba por los multifamiliares”.
Él llegó como voluntario, la prioridad era el edificio colapsado, precisamente donde vivió su papá. “En cuanto lo vi, lo identifiqué, desde el auto a toda velocidad; no había forma de perderlo, el 1C estaba pegado a la calzada de Tlalpan, era el más característico… En ese momento era sacar, sacar, sacar. Te vas metiendo en filas y vas sacando los primeros escombros”.
Recuerda la fila enorme de voluntarios que mano a mano pasaban escombros en cubetas. La mayoría no llegó con guantes, botas con casquillo ni chalecos ni lámparas, que eran el equipo básico; sólo Rodolfo Coria, desde los primeros días sí llevaba equipo porque ya había participado ayudando en estados como Oaxaca, Guerrero y Chiapas, donde ha habido otras contingencias.
Nacho se colocó el día 1 en la fila y desde que entró no descansó sino varios días después. Dejó la escuela, sus actividades semanales, y se comprometió con la zona cero.
“Lo primero que sabes es que hay gente atrapada”. Recuerda cientos de manos unidas por la misma causa, ojos llenos de polvo, gente llorando por sus familiares y la falta de información. A nadie se le ocurrió poner cartulinas informando al menos cada dos horas cómo iba el trabajo. Era un caos, que sólo los voluntarios podían articular.
Rodolfo Coria, 26 años de edad, fue el jefe de herramientas. En los primeros minutos después del sismo estuvo con su esposa y sus dos hijas pequeñas. Más tarde salió a recorrer la ciudad. Le tocó llevar comidas calientes y fue en el día 3 cuando llegó al multifamiliar de Tlalpan. Con los días, sus habilidades dieron no sólo para apoyar con los escombros, sino también en la recolección.

Lidia: “lo que surgió en escombros nada lo derriba”

En la charla con integrantes de los Osos Grises –que se da mientras gente saca poco a poco y con mucho cuidado sólo algunas pertenencias del edificio 3B, porque si sacaran muebles lo derrumbarían–, Lidia Rodríguez, 34 años, reconoce que llegó porque tenía miedo y no quería dormir en su departamento.
La contingencia movilizó a muchos jóvenes de la UNAM, el Politécnico Nacional, la UAM y escuelas privadas; a maestros y a alumnos. Lidia fue una de ellos. Investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se convirtió en una pieza clave, como Edgardo, de los Osos Grises. En el grupo hay mesaterapeutas, abogados, actrices, asesores financieros, deportistas; perfiles diversos, pero ella logró amalgamar las necesidades de ayudar de la mayoría.
Pero no sólo eso. Comenzó una relación con Paco, un rescatista a quien conoció entre losas y trabes caídas. “Como dice Bryan, lo que surgió en escombros nada lo derriba”.
A la tía Lidia –le decían así cariñosamente– le tocó entrar hasta la zona donde la remoción de escombros tenía que ser, de tan cuidadosa, casi “quirúrgica”. Obtuvo la confianza de mandos de la Marina y se hizo encargada de la zona cero. Ninguna decisión sobre víveres, medicinas, entrega de herramientas, se tomaba sin su consentimiento. Entraba hasta el 1C a dar chocolates y agua a los rescatistas, entre ellos Paco.

Madurar, como aguacates

Mientras Lidia cuenta su experiencia y dice, no sin cierto pesar, que tuvo que retomar sus actividades, se puede observar a numerosos policías ubicados sobre la calzada de Tlalpan. Cerca de esta unidad habitacional hay al menos cinco edificios más a punto de ser demolidos. Los vigilan personal de Protección Civil y de la Procuraduría Social del gobierno de Ciudad de México.
El día más triste para todos fue el sábado en que hubo una réplica, a las 8 de la mañana. Bryan vio una mano y, sin que nadie le autorizara, se metió hasta la zona de rescate. Ahí estaba cuando volvió a temblar. Lo tuvieron que rescatar a él también, porque el movimiento de las ruinas lo lastimó. Minutos después sacaron el cadáver de una mujer.
La Marina había dicho que ya no tenían mucho qué hacer, que se acabarían las labores de rescate. Nacho había “coordinado silencios” en la noche, tenían la esperanza de poder sacar a más personas, pensaban que aún había vida. Familiares de las víctimas pedían que no se demoliera el edificio y Osos Grises ayudó a que interpusieran un amparo y eso no ocurriera.
Lo más difícil, coinciden, fue ver que sacaran a personas muertas, incluyendo niños. Ver a la gente llorando porque perdió a algún familiar. Y la impotencia de cuando le avisaron a los vecinos que demolerían el edificio. Pero también el cansancio físico de 24, 30, 35 horas seguidas de trabajo con descansos de apenas unos minutos.
La vida de estos brigadistas apenas está retomando su curso. Nacho piensa hacer un documental sobre el edificio de su obsesión.
Para Bryan, la experiencia de vivir con vecinos que no han recibido información de la delegación Coyoacán ni del gobierno de Ciudad de México ni del federal, le ha hecho ser un joven más centrado.
“Te voy a decir algo y se escucha como de risa: los niños de la calle maduran más rápido porque duermen envueltos en periódico, como los aguacates”.
Sin dar detalles, Bryan dice que su familia, con la que no tiene relación, lo llamó cuando se lesionó el sábado de la réplica. Quizá por eso su reflexión: “Esto, en vez de ser un desastre fue algo conmovedor y decepcionante: porque nos dimos cuenta que necesitaron movernos el piso, que en tan sólo 50 segundos todos tuvimos un México diferente”.
Lidia está de acuerdo. “La vida nos dio la oportunidad de reconocernos como más humanos. Nos conocimos en un momento donde todos mostramos nuestra esencia, queríamos ayudar, entonces la parte más humana y más noble de cada uno que estuvo como rescatista en la zona cero, fue palpable”.
Los Osos Grises se reunirán el próximo 22 de octubre. Edgardo, quien en 1985 fue rescatista y es el mayor de este grupo, donde la mayoría tiene menos de 30 años, dice que “no solamente se trata de reconstruir los edificios, las instalaciones que se cayeron; es establecer algún tipo de apoyo psicológico”.
Los damnificados siguen teniendo carencias y como en el grupo hay enfermeros, diseñadores y otras profesiones, quieren analizar la posibilidad de fundar una asociación civil y continuar con la labor altruista.
En el multifamiliar de Tlalpan los residentes sin hogar han hecho de sus casas de campaña habitaciones personales. En una tienda de campaña la gente acude por ropa, zapatos y algunas medicinas que les regalan. El olor a café y a comida a la intemperie invade las calles y es recordatorio efímero de la tragedia.

Preparan decreto para que el archipiélago de Revillagigedo sea parque nacional

Para asegurar una protección más rigurosa, un grupo de científicos elaborará el decreto para elevar a parque nacional la categoría del archipiélago de Revillagigedo, donde estará prohibida cualquier actividad de pesca.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que emitirá un decreto para la declaratoria del Parque Nacional Revillagigedo, que protegerá a perpetuidad 14.8 millones de hectáreas en el Pacífico mexicano.
“El decreto de declaración (de parque nacional) debe contener una zonificación rigurosa del área terrestre, que asegure desde el inicio el mantenimiento de las zonas núcleo ya existentes en el archipiélago”, expresó el grupo en una carta dirigida al secretario de  Rafael Pacchiano.
Los científicos consideraron que el archipiélago debe mantener los estrictos niveles de protección con los que ya cuenta como Reserva de la Biósfera.
Propusieron que, en un futuro, el parque nacional se incorpore como reserva especial a la Red Internacional de Reservas de la Biósfera del programa MAB-UNESCO.
“Todo el territorio insular deberá ser considerado zona núcleo para garantizar el uso adecuado de la tierra, con excepción de dos pistas aéreas y las instituciones de la Secretaría de Marina que sirven para la protección de las islas”, consideró Gerardo Ceballos, investigador de la UNAM.
El grupo de científicos está integrado por Exequiel Ezcurra, de la Universidad de California; César Domínguez, director general de Divulgación de la Ciencia de la UNAM; Eduardo Santana, del Museo Universitario de Ciencias, y Enrique Jardel, del Centro Universitario de la Costa del Sur, entre otros.

Marchan contra la trata de personas en Ciudad de México

Unos 300 jóvenes con playera negra y la boca sellada con un listón amarillo caminaron ayer en fila, del Monumento a la Revolución al Ángel de la Independencia, para protestar en contra de la trata de personas.
La denominada Walk for Freedom (Caminata por la libertad) fue convocada por la organización internacional Aboliendo la Esclavitud en el Siglo 21 (A21) y se replicó en otros estados del país.
“Pensamos que con una manifestación así se logre impactar a la población y que ponga atención en este problema”, dijo Francisco Hernández, uno de los representantes de A21 en México.
Según la organización, en México más de 260 mil menores de edad son víctimas de trabajos forzados y abuso sexual, principalmente por los grupos de la delincuencia organizada.

Diagnóstico tardío e inadecuado

En nuestro país, nos ha alertado el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), se hace un diagnóstico inadecuado y tardío de quienes padecen diabetes, que propicia que el 14.6 por ciento sufra de retinopatía diabética; 9.4 por ciento tenga úlceras en pies o piernas; 4.9 por ciento ceguera; el 3 por ciento sufra una amputación y el 1.2 por ciento asista a la diálisis. Y es que los mexicanos con este mal no están siendo diagnosticados en forma adecuada y por los datos que se conocen, urge que se tomen nuevas medidas que nos permitan reducir de manera importante el número de personas afectadas.
La obesidad es un factor determinante para padecer la diabetes; en los últimos 30 años, de acuerdo con la información aportada por el INCMNSZ, esta enfermedad se ha incrementado de forma preocupante, ya que el 36.3 por ciento de nuestros adolescentes son obesos, al igual que el 72.5 por ciento de los adultos. Y es que la ingesta excesiva de bebidas azucaradas, así como de productos industrializados, están entre las principales causas que contribuyen al incremento del peso.
Estima el INCMNSZ que entre el 50 y el 85 por ciento de los mexicanos consume en demasía alimentos y bebidas azucaradas; así también considera que un porcentaje entre el 56 al 92 por ciento ingiere grasas; por lo cual existe, considerando los diversos estudios epidemiológicos realizados, una estrecha relación, en todos los grupos de edad, entre los elevados índices de masa corporal y la ingesta excesiva de bebidas azucaradas y grasas.
Por otra parte, México es el país con el mayor número de decesos en todo el orbe por nefropatía diabética, la tasa de mortalidad en el planeta por este padecimiento, ocasionado por el exceso de glucosa de sangre en el riñón, es de 6.5 por cada 100 mil habitantes; mientras que en nuestro país es de 48.2 por la misma cantidad, cerca de ocho veces más, alertó un estudio de la Universidad de Washington y el Instituto Nacional de Salud Pública. Asimismo, señala el documento que las 32 entidades federativas que forman parte de México, están por arriba de Paraguay que ocupa el cuarto lugar más alto del mundo con 27.7 casos por cada 100 mil habitantes.
También resulta preocupante que la diabetes y la enfermedad renal crónica relacionada con esta enfermedad, ha acortado la esperanza de vida de los mexicanos, debido al número de muertes que causa. De 1999 a 2015 se redujo a nivel nacional 0.6 por ciento la esperanza de vida. La diabetes y la enfermedad renal crónica disminuyeron este porcentaje. La Secretaría de Salud aseguró que en el país en los últimos 15 años, se incrementó un 50 por ciento las defunciones por insuficiencia renal a causa de la diabetes.
Es igualmente preocupante que no se haya podido incluir el tema del tratamiento de la atención de la insuficiencia renal en el Seguro Popular, porque simplemente no alcanzaría todo el fondo para cubrir, si acaso, la mitad de los casos de insuficiencia renal, y se dejarían de atender todo el resto de las patologías que actualmente se cubren. Para estar en condiciones de cubrir el tratamiento de diálisis que necesitan los pacientes con insuficiencia renal de este programa se necesitarían 23 mil 800 millones de pesos cada año, mientras que el presupuesto total para el fondo de gastos catastróficos es de 12 mil 933 millones.
La disfunción eréctil es otra de las complicaciones ocasionadas por la diabetes, debido a las alteraciones que ocasiona en los vasos sanguíneos y nervios, que se puede presentar en más del 60 por ciento de los pacientes con diabetes; se lee en otro documento elaborado por la Coordinación del Centro de Atención Integral al Paciente con Diabetes del INCMNSZ.
El Índice de Calidad de Atención de la Diabetes en México señala que el tratamiento de la diabetes requiere mejorarse en siete de los 32 estados, entre los cuales no se encuentra el nuestro. Pero si debemos reconocer su prevalencia en Guerrero, pues es la segunda causa de atención de consulta en medicina familiar y especialidades, entre la derechohabiencia del IMSS.
Una propuesta de solución para detener primero y revertir después esta enfermedad, sería por medio de fortalecer el primer nivel de atención, la dotación suficiente de medicamentos, tener una visión integral en la atención y abordaje del paciente y acceder a las pruebas diagnóstica de los mismos. Ahora, tenemos que admitirlo, la diabetes es una epidemia fuera de control; además, se siguen vendiendo en México alimentos altamente calóricos y poco saludables. Así también, mucho ayudará que la SEP y la SSA pusieran en marcha, en mayo de 2017, el Programa Salud en tu Escuela, que busca prevenir la obesidad infantil.

La renegociación del TLC es complicada; debe ser más justo y productivo: Carstens


El camino de la renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLC) de América de América del Norte es complicado pero hay seguridad en llegar a buen puerto con un acuerdo en que todas las partes ganen, dijo ayer el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens.
“Hay bastante espacio para modernizar el TLC para hacerlo más justo y más productivo para los tres países”, apuntó Carstens en conferencia de prensa en la sede del Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Pienso que México está definitivamente negociando de buena fe, con la esperanza de llegar a un acuerdo. El TLC ha sido tremendamente importante para la economía mexicana”.
Los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá llevan a cabo en las afueras de Washington la Ronda Cuatro de renegociaciones del TLC luego de que la administración del presidente estadunidense Donald Trump llamara a renovar el acuerdo vigente desde 1994.
“Cuando se tiene acuerdos de largo tiempo que no han sido revisados es perfectamente legítimo que sean revisados y mejorados, porque el mundo ha cambiado, para que haya nuevas versiones de ellos”, comentó por su parte Christine Lagarde, directora gerente del FMI en la misma conferencia.

“Necesitamos un sector financiero que contribuya más al crecimiento, urge Carstens

A menos de dos meses de dejar el puesto, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, llamó a terminar de implementar las reformas estructurales para generar así más competencia en diversos sectores y detonar el crecimiento de la economía mexicana.
Durante una charla auspiciada por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, en inglés), Carstens fue cuestionado sobre qué debía hacerse para incrementar el crecimiento de la economía mexicana a lo que respondió con un llamado a generar más competencia.
“Se debe de completar e implementar enteramente las reformas estructurales. Pienso que eso nos haría mucho más competitivos. Entre estas está el tener más competencia en algunos sectores”, dijo Carstens.
“El tener poca competencia puede ser similar a tener un impuesto. Entonces si tenemos competencia eso significa que tenemos menos impuestos. Eso significa tener una ventaja en el balance final frente a todo mundo”, aseguró
“Necesitamos un sector financiero que contribuya más al crecimiento. Estamos en el proceso de hacer eso. Y entonces para el mediano y largo plazo la reforma educativa será esencial”, detalló Carstens ante el organismo que congrega a 38 de los más grandes bancos del mundo.
Al margen de la Reunión de Otoño del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI) que ocurren en Washington, Carstens destacó también el papel que EU juega para la economía mexicana como otro de los ingredientes para detonar el crecimiento.
“También necesitamos un socio fuerte, necesitamos a EU y sería bueno tomar ventaja de eso. Y si no buscar a otros socios en el mundo”, dijo Carstens matizando su respuesta en un momento en que EU y México renegocian el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC).
Luego de más de 6 años en el puesto, Carstens dejará la dirección del Banco de México luego de que el 1 de diciembre del año pasado, el Banco Internacional de Pagos (BIS, en inglés) con sede en Suiza, lo nombrara como su Gerente General. (Con información de Mario Alberto Rivera Gaona).

Plantea EU eliminar el mecanismo de solución de disputas en el TLC

La Administración del Presidente Donald Trump lanzó ayer un nuevo ataque contra elementos del TLC al proponer un debilitamiento de los mecanismos de solución de disputas del acuerdo.
Según una fuente al tanto de la negociación, consultada por Reforma, Estados Unidos presentó propuestas de cambios a tres capítulos del tratado que han sido defendidos por México, Canadá y el sector privado estadunidense.
Ayer, el gobierno de Trump propuso eliminar el mecanismo de solución de disputas sobre cuotas antidumping y compensatorias del Capítulo 19 y convertir en voluntario el mecanismo de solución de disputas inversionista-Estado del Capítulo 11, según reportes de la agencia The Canadian Press.
“Sobre el Capítulo 19, es una discusión en la que desde un inicio Estados Unidos ha planteado que simplemente quiere eliminarlo, mandando la señal clara que tiene un mandato político”, dijo una fuente a reporteros aquí previo a la presentación.
También, según la prensa canadiense, los negociadores estadounidenses habrían propuesto modificar el Capítulo 20 del TLC para darle un simple sentido “consultivo” al mecanismo de solución de controversias Estado-Estado.

México debe avanzar en una coordinación efectiva entre grupos de rescate, alerta Japón


México tiene capacidad de reconstrucción ante un sismo pero necesita avanzar en la coordinación entre las agrupaciones que participan en las labores de búsqueda y rescate, recomendó Yukinari Hosokawa.
El integrante del Equipo de Reducción de Riesgos de la Agencia de Cooperación Internacional Japonesa (JICA, por sus siglas en inglés) destacó que además, el país debe reforzar su equipo ante la posibilidad de un temblor de mayor magnitud.
“Japón tiene una estructura más clara sobre la división de labores. Según la Ley Básica de las Medidas de Controles de Desastres, cada tipo de organización tiene definidos sus trabajos, aquí quizás no hay este tipo de leyes”, dijo el especialista en entrevista basado en la experiencia de su país tras fuertes terremotos.
“La coordinación es un reto para los desastres futuros en México”.
La JICA es el principal organismo de ejecución de asistencia que ofrece Japón como parte de la relación bilateral. En en caso de desastre brinda apoyo ya sea con el envío, a petición de un gobierno afectado, del Equipo Japonés de Auxilio para Desastres, con donaciones de materiales de emergencia o actividades de reconstrucción.
Hosokawa fue parte del equipo japonés de dos personas que envió JICA para evaluar la capacidad de reconstrucción de México tras el sismo del 19 de septiembre y formular una política de cooperación.
La primera misión, indicó el japonés, notó fallas en la coordinación de las tareas de rescate.
“Nosotros tenemos lecciones aprendidas del terremoto del 95. Vinieron muchos voluntarios de todo Japón, pero no había coordinación, así que las actividades de rescate no eran efectivas. Después de ese terremoto se modificó la Ley Básica y se estableció una función de voluntarios también”, dijo a Grupo REFORMA.
Para Hosokawa es vital que México invierta más en maquinaria y tecnología especial para asistir en las labores de rescate.
En los últimos años, Japón ha destinado entre 5 y 8 por ciento de su presupuesto a la reducción de riesgos por desastres naturales; en el caso de México, el presupuesto del Sistema Nacional de Protección Civil es menor al 0.5 por ciento del gasto público.
“Hay mucha posibilidad de que ocurra un terremoto más grande. México se tiene que preparar”, expresó el integrante de la JICA.
Tras sostener pláticas con funcionarios de la Dirección General de Protección Civil, del Centro Nacional de Prevención de Desastres y del Instituto de Geofísica de la UNAM, así como con autoridades capitalinas, la segunda misión japonesa concluyó que México (en especial la CDMX) tiene capacidad de reconstrucción.
“En comparación, por ejemplo, con Nepal, hace dos años, allá no hay mucha capacidad del gobierno, pero aquí, al contrario”, comentó Hosokawa.
Japón ha vivido dos grandes terremotos en su historia reciente: el Gran Terremoto de Hanshin-Awaji, en 1995, que dejó 6 mil 400 muertos, y uno más en 2011, conocido como el Gran Terremoto de Japón Oriental, cuyo saldo fue de 18 mil personas muertas o desaparecidas.