
La embajadora estadunidense ante la ONU, Nikki Haley, dijo ayer que el líder norcoreano Kim Jong-un está “pidiendo una guerra” y advirtió que la tolerancia de Washington a sus provocaciones es cada vez menor, mientras China y Rusia pidieron mantener la calma y recurrir al diálogo.
“La guerra nunca es algo que quiera Estados Unidos, no lo queremos ahora, pero nuestra paciencia no es ilimitada”, señaló Haley en una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, convocada tras la última prueba nuclear de Corea del Norte.
La representante estadunidense informó que su país presentará el lunes de la próxima semana una resolución ante la ONU para establecer nuevas sanciones contra Pyongyang.
Corea del Norte probó el domingo una bomba de hidrógeno que puede ser cargada en un misil balístico intercontinental (ICBM). Esa fue la sexta prueba nuclear del país desde 2006 y la más poderosa hasta el momento.
“Cuando un régimen canalla tiene un arma nuclear y un ICBM apuntándote, no tomas decisiones para bajar la guardia”, aseguró Haley.
En tanto, el embajador ruso ante el organismo, Vassily Nebenzia, pidió no tomar acciones apresuradas que podrían empeorar la situación con Corea del Norte.
El embajador chino ante la ONU, Liu Jieyi, se sumó al pedido de recurrir al diálogo para resolver la crisis y solicitó a todas las partes que hagan un esfuerzo para impedir un mayor deterioro de la situación. “No permitiremos el caos y la guerra en la península coreana”, aseguró.
Por su parte, el embajador japonés, Koro Bessho, instó al Consejo a ejercer la “máxima presión” sobre Corea del Norte y pidió que se adopten nuevas sanciones.
La ONU estableció el mes pasado nuevas sanciones contra Corea del Norte, las más duras hasta el momento, que afectaban a sus exportaciones.
El embajador británico, Matthew Rycroft, consideró que si se elaboran nuevas sanciones contra Pyongyang, éstas deberían estar dirigidas contra trabajadores norcoreanos en el extranjero que envían dinero al país.
En tanto, Suiza se ofreció ayer como mediador en un posible diálogo con Corea del Norte. A diferencia de Estados Unidos, el país neutral europeo mantiene relaciones diplomáticas con Pyongyang.
Después de la reunión en la ONU, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló telefónicamente con su par surcoreano, Moon Jae-in, y ambos acordaron ejercer la mayor presión posible, utilizando todos los medios disponibles, sobre Pyongyang, según informó la Casa Blanca.
El conflicto con Corea del Norte lleva meses escalando. Tras dos ensayos con misiles intercontinentales en julio, el país lanzó el martes pasado un nuevo misil que sobrevoló el norte de Japón hacia el Pacífico. Desde entonces se habla de nuevas sanciones.
Por su parte, la ONU estudia una nueva resolución contra Corea del Norte tras el ensayo nuclear que el régimen de Pyongyang realizó el domingo, menos de un mes después de haberle impuesto sus sanciones más fuertes hasta la fecha.
En una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad celebrada este lunes, el secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman, pidió una respuesta “completa” ante la “peligrosa provocación” norcoreana, tras lo que Estados Unidos anunció que distribuiría un borrador con medidas adicionales.
En tanto, la canciller alemana, Angela Merkel, habló ayer con Trump y abogó por encontrar una salida pacífica al conflicto con Corea del Norte.
Así también, China no excluyó ayer la posibilidad de apoyar en la ONU un embargo total de petróleo a Corea del Norte tras el ensayo nuclear del domingo, y urgió a ese país a “no escalar las tensiones” con nuevos lanzamientos de misiles.
Rechazan BRICS en bloque la actitud de Corea del Norte
Las cinco potencias emergentes BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) rechazaron ayer en bloque la actitud beligerante de Corea del Norte en la declaración final de su novena cumbre, en la que destacaron la importancia de actuar en conjunto para resolver los conflictos globales.
“Deploramos fuertemente el test llevado a cabo por Corea del Norte”, apunta la declaración emitida tras reunirse ayer por la mañana los líderes en la ciudad china de Xiamen, solo un día después de que el gobierno de Pyongyang realizara su sexta prueba nuclear.
“Expresamos nuestra profunda preocupación por la actual tensión y el prolongado conflicto nuclear en la península de Corea, y enfatizamos en que el conflicto sólo debe ser resuelto mediante medios pacíficos y con el diálogo directo de todas las partes implicadas”, agrega.
En otro punto, sin mencionar directamente ni al régimen de Kim Jong-un ni a Estados Unidos, que ha impuesto sus propias sanciones a Pyongyang al margen de Naciones Unidas, los dirigentes de los países BRICS condenaron “las intervenciones militares unilaterales, las sanciones económicas y el uso arbitrario de las medidas coercitivas”.
Posible despliegue de armas nucleares de EU en Corea del Sur
El Ministerio surcoreano de Defensa señaló ayer que contempla permitir el despliegue en el país de armas nucleares estadunidenses, en respuesta a la sexta prueba atómica realizada por Corea del Norte hace dos días.
Corea del Sur estudia “todas las opciones militares” para contrarrestar la creciente amenaza armamentística del país vecino, señaló ayer en rueda de prensa el portavoz de Defensa, Moon Sang-gyun, al ser preguntado por el posible envío de armamento atómico táctico de su aliado.
Moon, no obstante, señaló que el gobierno mantiene su “principio de desnuclearización” y que por tanto su objetivo a largo plazo es lograr una península de Corea libre de armas nucleares, según las declaraciones recogidas por la agencia local Yonhap.
Estados Unidos retiró las armas de este tipo que tenía desplegadas en territorio surcoreano a comienzos de la década de 1990, cuando Seúl y Pyonyang firmaron un acuerdo para la desnuclearización de la península.
El ejército surcoreano llevó ayer a cabo maniobras navales con fuego real en el Mar de Japón en respuesta al ensayo nuclear norcoreano lanzado dos días antes.
Seúl, Tokio y Washington acordaron ayer elevar al máximo la presión sobre Corea del Norte tras su sexta prueba atómica, mientras que los análisis del ensayo muestran que Pyongyang ha incrementado sensiblemente sus capacidades nucleares.