Ejecutan a balazos a dos hombres, uno de ellos taxista, y hieren a conductor de camión urbano

Dos hombres asesinados a balazos, uno de ellos un taxista, fueron los hechos violentos que se suscitaron ayer, además hirieron a un conductor de un camión urbano.
El primer hecho sucedió poco antes de las 7 de la mañana en la calle 14 de la colonia Emiliano Zapata, en donde las autoridades fueron alertadas al número de emergencia 911 que en la avenida principal de la colonia se habían escuchado disparos.
Al llegar al lugar encontraron que en la calle principal dentro de un taxi colectivo amarillo con blanco ruta Zapata-Centro con número 3761 había un hombre muerto, recargado en el asiento del copiloto.
De acuerdo con autoridades la víctima fue identificada como Antonio, quedó recostado de lado del copiloto y presentaba varios impactos de bala. En el lugar se encontraron casquillos percutidos calibre 9 milímetros.
Las diligencias las llevaron a cabo peritos de la Fiscalía General del Estado. Una vez que concluyeron ordenaron a trabajadores del Servicio Médico Forense levantar el cuerpo y llevarlo a las instalaciones.
En otro hecho, a las 10 de la mañana se recibió una llamada al número de emergencia que en la avenida Constituyentes cerca del cruce con la calle Emiliano Zapata, a una cuadra de la avenida Ejido hombres armados persiguieron y dispararon a un chofer de un camión urbano de la ruta Morelos-Reforma.
Al lugar acudieron policías de la Gendarmería, soldados y policías municipales, quienes resguardaron el lugar mientras llegaban paramédicos para atender al chofer.
Luego de que los agresores huyeron, el chofer se resguardó en un negocio de la avenida donde fue atendido por paramédicos que lo trasladaron a un hospital.
Según las primeras versiones indican que el chofer fue herido en un brazo por hombres armados que huyeron en un carro blanco, el cual horas más tarde fue localizado en la colonia Infonavit Alta Progreso.
El camión iba con pasajeros, según reportes policiacos, lo que ocasionó pánico. Cerca del asiento del conductor quedó una mancha de sangre.
Por otra parte a las 7 de la noche asesinaron a un hombre a balazos en la colonia Alta Loma la Esperanza cercana a la unidad El Coloso.
Según las primeras versiones policiacas fueron alertadas que en un terreno había una persona muerta por arma de fuego. Al llegar las autoridades encontraron un hombre de unos 35 años, de complexión robusta, traía playera azul y short beige.
Después de las diligencias se ordenó el levantamiento del cuerpo y fue trasladado por empleados del Semefo a las instalaciones.

BREVES

Deja un herido accidente automovilístico en la carretera Cayaco-Puerto Marqués

Una persona lesionada fue el saldo de un accidente automovilístico suscitado en la carretera Cayaco-Puerto Marqués, antes de llegar a la plaza comercial El Patio.
El accidente ocurrió a las 16:53 horas cuando el conductor de un Volkswagen tipo Pointer azul perdió el control, se subió al camellón y se impactó contra un taxi colectivo, para luego volcarse.
Paramédicos de la Cruz Roja acudieron a auxiliar a los involucrados, así como a la persona lesionada, mientras agentes de la Policía Vial agilizaban el tráfico vehicular. (Redacción).

Se requiere asesoría para diversificar la actividad pesquera, afirman socios

El presidente de la Confederación Mexicana de Sociedades Pesqueras y Acuícolas, José Jesús Camacho Ozuna, dijo que se requiere asesoría para diversificar la actividad pesquera en Guerrero.
El líder gremial en el país acudió ayer a la entrega de siete cayucos y siete motores a igual número de cooperativas que forman parte de la Federación de Pescadores de Guerrero, presidida por Arcadio Castro Santos.
El representante de 30 federaciones de 15 entidades del litoral mexicano explicó que se trata de un proyecto para pagar las lanchas y los motores de 40 caballos de fuerza y cuatro tiempos, fue aprobado por la Sagarpa-Conapesca para que esa confederación apoyara algunas federaciones, entre ellas la de Guerrero.
Declaró que la dependencia federal otorgó hace dos años 35 millones de pesos para que las agrupaciones dispusieran de los recursos como mejor les conviniera.
Camacho Ozuna puntualizó que los recursos destinados para los pescadores de Guerrero, era de 2 millones de pesos para comprar 10 lanchas y 10 motores; sin embargo indicó que tal cantidad fueron insuficientes para ello.
“En ese momento cuando hicimos la solicitud alcanzaba, para 10 motores y 10 lanchas pero la devaluación nos agarró en ese camino y sólo alcanzó para estas siete lanchas y siete motores, e incluyó su traslado hasta acá. A diferencia del resto de las sociedades cooperativas del país, ellos no pusieron un solo centavo porque todos están obligados a otorgar un 20 por ciento del total del costo, por lo que fueron los únicos que no pusieron un cinco ni siquiera para el traslado”, argumentó.
Comentó con relación a la explotación pesquera que hay estados como Oaxaca o Chiapas que no reportan el esfuerzo pesquero sino que son embarcaciones que llegan de otras entidades del país y es en sus estados origen donde reportan el volumen de pesca.
“Dejando la pesca deportiva por un lado, hablamos de la pesca ribereña se trata de una actividad que se practica de una manera muy artesanal, no está muy tecnificada y eso también tiene un valor que habría que darle”, opinó acerca de la pesca en Guerrero.
Consideró que el valor agregado que requiere la explotación pesquera en la entidad, también debe contar con apoyos gubernamentales, dado que cuando llegan con su pesca la venden en playa.
“Habría que pensar en darle otro valor a la producción, algún tipo de empaque y algunos otros puntos de venta en la misma localidad y, que dejara de hacer la venta en playa porque ahí se malbarata el producto. Nosotros queremos traer algunas ONG (organizaciones no gubernamentales) que trabajan con nosotros y nos acompañen en estos procesos para hacer la pesca más sustentable, el valor agregado, un precio justo y hablamos de varias cosas”, comentó.
Afirmó que es a la acuacultura a la actividad que deben apostar las cooperativas para diversificar sus actividades y no solo dedicarse a la pesca en altamar.
“Habría que haber en un estudio si es que ya se tiene o hacer alguno, para saber qué especie es más viable en esta zona, dependiendo de lo que más se explote y evaluar las posibilidades de cultivo. Se requiere de mucho apoyo y tendremos que buscar los medios para ello porque los recursos son limitados y hay que buscarlos”, destacó.
con relación a los subsidios destinados para apoyo a los pescadores durante los periodos de veda, comentó que está cerca la fecha de su entrega para los de Guerrero, aunque no precisó fechas.
“El año pasado la mayoría de los compañeros del estado de Guerrero fueron apoyados, quedaron muy poquitos, a diferencia de otros estados del país donde sólo se apoya el 40 por ciento del padrón, si acaso el 50 por ciento fue en Guerrero, con la gestión con Arcadio logramos que fuera casi el 100 por ciento de los compañeros apoyados con esos 7 mil pesos”, dijo.
En el país, agregó, son alrededor de 37 mil agremiados dedicados a la pesca.
Arcadio Castro informó que son 900 pescadores los afiliados a las cooperativas de la federación que él representa.

Tiene Acapulco una ocupación del 55.7%; Ixtapa-Zihuatanejo amaneció con el 60.9%

La ocupación hotelera en Acapulco amaneció ayer con el 55.7 por ciento de las habitaciones rentadas, cifra que ganó 1.5 puntos en comparación con el sábado 27 de agosto de 2016.
La Secretaría de Turismo de Guerrero reportó que las ciudades turísticas más grandes de la entidad amanecieron con el 56.6 por ciento de habitaciones ocupadas en promedio, cifra que registró una pérdida de 1.5 puntos en comparación con el año pasado, pues habían sido ocupadas 58.1 por ciento de las habitaciones.
Por segmentos, el Acapulco Dorado amaneció con el 70.2 por ciento de los cuartos rentados, la zona Diamante registró un 36.6 por ciento en la ocupación y la zona Náutica registró un 28.5 por ciento de cuartos ocupados por cada 100 disponibles.
Ixtapa-Zihuatanejo ayer amaneció con el 60.9 por ciento de los cuartos ocupados, cifra que reflejó una pérdida de 10.4 peldaños en comparación con el año pasado, que habían sido rentadas el 71.3 por ciento de las habitaciones.
Por segmentos, Ixtapa promedió 66.1 por ciento de cuartos ocupados, mientras que la zona hotelera de Zihuatanejo registró un 26 por ciento de ocupación.
Taxco amaneció con el 38.2 por ciento de cuartos ocupados. (Karla Galarce Sosa).

Presos con males siquiátricos exponen en el MODO: “El arte no cura ni hace feliz, cambia”

El arte no salva a nadie. Que el lápiz trace una línea sobre el papel, o que la mezcla de óleos defina una figura sobre la tela, no endereza la conducta, ni hace del individuo una mejor persona.
Y no ocurre, básicamente, porque esa no es la función del arte.
“El arte, como tal, es afirmar que las cosas pueden ser de otra manera”, dice Ricardo Caballero, artista plástico que desde hace 14 años está a cargo de talleres artísticos dirigidos a pacientes siquiátricos de la población recluida en el Centro Varonil de Readaptación Psicosocial (Cevarepsi) y en el Centro Femenil de Reinserción Social Tepepan.
De este trabajo continuo con comunidades en reclusión, se desprende la exposición La ingravidez y sus proverbios, que está conformada por 10 obras —pintura, dibujo e instalación— realizadas por 22 alumnos y alumnas de los dos centros; fue montada en el Museo Objeto del Objeto (MODO) con apoyo de la Fundación Jumex Arte Contemporáneo y la Fundación GIN, y se abrió al público el 24 de agosto.
Esta es la segunda exhibición de esta naturaleza: el año pasado el MODO albergó la muestra Dialogar el exterior, en la que participaron internos del Cevarepsi solamente.
“Existe la idea mal entendida de que el arte es hacer bodegones o paisajes. No. El arte derrumba los procesos en los que todos estamos involucrados —prosigue Caballero—. Una actividad artística no cura, no te hace más feliz, ni te alecciona para ser buena persona, sino que genera un espacio de reflexión, donde te das cuenta de que las cosas pueden ser de otra manera. Y cuando tomas conciencia de eso, algo sucede: cambias. Por supuesto que cambias”.
Nada en esta exposición tiene que ver con bodegones o paisajes. Guiados por Ricardo Caballero, los creadores trabajaron a partir de un eje temático: la elevación. Concepto difícil de asir. “A veces se le vincula con el acto de volar, aun cuando no tiene nada que ver con eso. Es una idea abierta y abstracta, que se presta a muchas interpretaciones”, explica Caballero.
Tantas interpretaciones como lo permite la discusión y el trabajo en los talleres de Caballero. Elevarse es un acto que puede referirse a infinidad de conceptos: desde el ascenso de algo material, hasta la actitud presuntuosa que adopta un individuo. Y sí, a veces también significa volar.
Son 10 escobas rotuladas. Cada una lleva un escrito plasmado por las alumnas del pabellón siquiátrico del Centro Femenil de Reinserción Social Tepepan. Son objetos domésticos, pero a la vez funcionan como epístola.
“Los muros caen”, se lee en una de las escobas. La autora de la frase es una adulta mayor, que al principio no deseaba participar en la muestra. Cuando finalmente aceptó, no habló de lo que se espera comúnmente cuando la vida ocurre en reclusión: no realizó ninguna mención a los cerrojos, a los candados o las rejas. Fue directa y breve como la sentencia de un oráculo que anuncia lo inevitable: “Los muros caen”.
El uso de las escobas deriva de semanas de trabajo con las mujeres de Tepepan; de pensar en conjunto cuáles son los objetos que nos definen y por los que sentimos apego. ¿Cuál es nuestro objeto favorito y por qué?
Se mencionaron las mesas, porque se pueden poner cosas encima de ellas. Se habló de sillas, que son necesarias cuando uno se cansa de estar parado. Una de las alumnas confesó que su objeto favorito era una escoba.
—¿Por qué?
—Porque con ella puedo salir volando de aquí.
¿Qué hay arriba, en las alturas? ¿Qué observan los ojos cuando se eleva el rostro?
Una de las piezas de la exposición es un políptico donde se recrea el paso de las nubes en el cielo. Su título es Relajación. Al observar las nubes, uno se olvida de su condición atada a lo terrenal. Uno se desprende del espacio que lo contiene: los muros de la prisión.
El autor del políptico (pintura, grabado o relieve distribuido en varios paneles que pueden plegarse sobre sí mismos) tiene talento para el dibujo. Que una persona tenga un don especial para el dibujo es algo que Ricardo Caballero pone en duda: “Todos sabemos dibujar”, considera. Pero el hombre del políptico dibuja muy bien, innegablemente. Por eso sus compañeros le pagan para que haga retratos de ellos.
“Una cosa es el trabajo que le encargan y por el que esta persona gana dinero. Otra cosa es el trabajo que habla de él mismo —dice Caballero—. Eso es lo que a mí me interesa: que la gente desarrolle un trabajo propio. No se tiene que dibujar como Salvador Dalí o como Pablo Picasso para entender que cada individuo tiene intereses y desempeños plásticos que le pertenecen de forma muy personal”.
Descubrir esos códigos plásticos, desarrollar formas estéticas que hablen de los intereses individuales, es también elevación.
Existe la idea de que hay un vínculo entre la genialidad artística y la locura.
“Eso no es verdad”, sentencia Caballero. Hay casos, sí, donde la enfermedad mental deriva en un desempeño artístico o creativo. Pero no todos los genios padecen algún tipo de locura, y no todos los locos son genios artísticos.
En principio, los autores que participan en La ingravidez y sus proverbios no conciben lo que hacen como obras de arte. No pintan ni dibujan ni realizan arte objeto con ese concepto en la cabeza.
Dice Caballero: “Ellos hacen las cosas porque las necesitan. Existe un juicio paralelo que legitima o descalifica lo que es una obra de arte. Yo no digo que todo lo que se expondrá en el MODO sea arte, sin embargo, se acerca mucho, porque genera una discusión sobre los objetos, las piezas y los personajes”.
Hay varios caminos desde los cuales el espectador se puede acercar a una exposición de esta naturaleza. “Uno es el morbo por las historias al interior de un centro de reclusión. Otra es la visión asistencialista que concibe a los internos como gente por la que hay que sentir lástima y, por ende, ayudarla”.
Pero también se puede acercar desde la comprensión de que, aquello que se muestra, es el resultado de pensar las cosas desde otra perspectiva: no desde la prisión ni desde la enfermedad, sino desde la reflexión y el desarrollo de un lenguaje plástico propio.
Museo MODO: Colima 145, colonia Roma Norte, Ciudad de México.
Abierto de martes a domingo, de 10 a 18 horas.
Público 50 pesos. Inapam, estudiantes y maestros 25 pesos. Vecinos 25 pesos. Menores de 12 años gratis.

La poesía no restaura la paz pero permea la violencia, dice el poeta Fernando Denis

 
El poeta colombiano Fernando Denis aceptó que sin bien las palabras están muy gastadas y si bien la poesía por sí sola no puede con la restauración de la calma y la paz en lugares como Guerrero, sí existe un aporte desde ésta para permear la violencia. En breve charla durante la inauguración de la exposición de la pintora Irma Palacios en el Centro Cultural Acapulco el pasado jueves, comentó que “yo he sabido un poco sobre los problemas sociales que aquí tienen, sobre la sociedad que está bastante herida” y recordó que lo mismo que ocurrió por ejemplo en Medellín, Colombia hace algunos años.
“El problema de violencia en Colombia fue propiamente en Medellín, fue una herida enorme que ha sanado muchísimo con la ayuda, entre otras cosas, de un festival de poesía que teníamos, que es el Festival de Poesía de Medellín y creo que eso ha permeado bastante la violencia”.
“Ahora Colombia es un país que respira mucha vida cultural, turismo y yo creo que esas propuestas como el festival de poesía del Avispero en Chilpancingo puede ser una de las mejoras formas para conseguirlo el país”.
No obstante, quien recientemente fue invitado a participar en el pasado Festival Internacional de Poesía El Avispero que se llevó a cabo en Chilpancingo en la primera quincena de agosto, aceptó que sólo un festival literario no puede con la restauración de la calma y la paz en lugares como Guerrero de alta violencia, aunque consideró que la poesía en sí colabora con esos objetivos.
“A pesar de que las palabras están muy gastadas, las palabras son los diamantes que todos tenemos, son lo más importante que posee el ser humano; la palabra es la riqueza absoluta del hombre, a través de ella nos comunicamos con Dios, nos comunicamos con el mundo y a través de ella construimos todo; somos dueños de ese tesoro tan grande y si hacemos de esa palabra la belleza absoluta, que es la poesía podemos llegar al mundo entero, conquistar todos los corazones”.
“Contamos con una región muy bonita (en referencia a México), muy diversa, con una cultura muy arraigada; los mexicanos quieren demasiado lo que son ellos y si tú le llegas a través del lenguaje, de su propio lenguaje, sé que te van a abrir las puertas”, auguró quien fuera alumno en su momento de Jose Emilio Pacheco e incluso vecino de Gabriel García Márquez en su natal Colombia.
“No se va a cambiar el tejido social así nomás, existen muchos factores, muchos problemas con unos factores, con unas raíces muy profundas, lo que yo propongo es que con la ayuda de los medios, de la gente, de los gobiernos, de todos los recursos que pueden tener ciudades como Acapulco, Chilpancingo o Taxco se vaya poniendo un granito de arena y hacer el poema que todos queremos construir”.
Fernando Denis (seudónimo de José Luis González San Juan) nació en Ciénega, Colombia, 1968; es poeta y traductor y en 1997 publicó su primer libro, La criatura invisible en los crepúsculos de William Turner, considerado como uno de los mejores libros de poemas publicado en Colombia en el siglo XX.
Parte de su obra se ha traducido al inglés, francés, alemán y al ruso.
Creador y director de la colección Libros de la Mohana, próximamente hará una serie de presentaciones en la entidad e impartirá algunos talleres de escritura creativa; Taxco, Chilpancingo y Acapulco serían las ciudades tentativas.

Es el racismo, estúpido

Decidido a no soltar uno de los temas vergonzantes de la sociedad mexicana, el historiador Federico Navarrete publicó en 2016 México racista (Grijalbo) y en 2017 volvió a la carga en su Alfabeto del racismo mexicano (Malpaso), una compilación de términos de uso cotidiano, de justificaciones recurrentes hacia las actitudes discriminatorias y de anécdotas que van desde las personales —en la propia familia del autor—, hasta las de carácter científico —como el intento se secuenciar el genoma del mestizo mexicano.
Sin perder el humor, Navarrete ha logrado desmenuzar los hábitos normalizados de una sociedad que suele negar su tendencia a despreciar a los demás y que asegura que sus acciones no son racistas. Sorpresa: Sí lo son.
–Usted menciona que en una sociedad que considera “menos graves” los crímenes contra personas estigmatizadas por su origen, color de piel u ocupación, la condena social por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa fue algo único.
–Fue excepcional, en comparación con lo ocurrido antes (Acteal, Aguas Blancas, Atenco). La campaña que hubo por parte de familiares y compañeros de la normal, rompió las prácticas de invisibilización de las víctimas, e incluso la tendencia a criminalizarlas. También rompió la barrera de devaluación que padece buena parte de la población.
Las costumbres de nuestro racismo, que tienen elementos de clasismo y de una cultura política autoritaria, determinan que el pobre y el campesino son seres marginales. O que los “revoltosos” y los “subversivos” merecen un castigo. Por eso el caso de Ayotzinapa fue excepcional. Logró romper con esa idea y mostrarnos que las 43 víctimas eran miembros de la sociedad… ¡como lo han sido todas las víctimas! Lo increíble es que invisibilizamos a más de 100 mil personas. Sólo hicimos visibles a 43.
–En su libro Alfabeto del racismo mexicano documenta palabras de uso cotidiano que podrían no verse como racistas. ¿Es necesario cuestionarnos el origen de las palabras? ¿Eliminarlas?
–Hay que ser cuidadosos: existen términos descriptivos y otros que son despectivos. Estos últimos deberían eliminarse, pero no por medio de la censura. Se trata más bien de crearles un vacío social. Mostrar que no son aceptables. Me refiero a términos despectivos cotidianos como “naco”, homofóbicos como “joto”, o peyorativos hacia las mujeres como “vieja”.
Otros términos, como “chino”, ya son parte del vocabulario. Yo sólo explico su origen histórico. Y no tiene que ser despectivo. Como “gu?ero”. Tienen un origen racial, cuyo uso no es negativo. Eso pasó con “chilango”, que era despectivo pero los oriundos de Ciudad de México lo adoptamos como denominación y le quitamos la carga negativa. Los términos se pueden transformar históricamente.
–Bajo esta lógica, ¿el grito de “¡puto!” en los estadios de futbol dejaría de ser ofensivo si se erradicara la discriminación contra la comunidad homosexual? –No creo. Si algunos homosexuales lo usan entre ellos en broma, es su derecho. Pero si uno no es parte de ese grupo, no tiene por qué referirse a ellos así. Eso de que “puto” no es despectivo sino bromista, no me convence. Es un término homofóbico y está bien que la FIFA lo castigue. Además, detrás subsiste una idea de superioridad.
–Quienes defienden esas “bromas” dicen que se restringe su derecho a la libre expresión cuando son señalados. Se quejan de un “exceso” de “corrección política”. Califican de “moralina” la reacción desfavorable.
–Decirle a alguien que no es gracioso que use un término despectivo contra otra persona, no es coartar su libertad de expresión, es mostrarle que su lenguaje es inadecuado, irrespetuoso y, en última instancia, inaceptable. Si las personas que gustan del humor homófobo, racista y machista se reúnen en privado y hacen festivales de chistes, tienen todo el derecho. Los demás no tenemos por qué escucharlos.
–Es un debate a nivel mundial. Los redactores de Charlie Hebdó (el semanario francés que sufrió un atentado terrorista en 2015) defienden una versión extrema de la libertad de expresión, donde se asegura que es el derecho de ofender. Muchos en Francia condenaron el asesinato de sus periodistas, pero sin dejar de decir que publicaban cosas ofensivas hacia mujeres, musulmanes, homosexuales, ¡quien fuera! En todas las sociedades aceptamos que hay limitaciones razonables a la libertad de expresión.
–Estos mismos críticos afirman también que “la corrección política” de quienes señalan racismo, misoginia y discriminación censuran el humor, la irreverencia y la transgresión.
–Aquí hay un elemento legítimo. Si la corrección política lleva a la censura, no es algo positivo. La pregunta es: ¿qué entendemos por humor?
La irreverencia es lo opuesto a la reverencia, entendida como algo que le debemos a quien ocupa una posición superior en la escala social. El humor que se ejerce de abajo hacia arriba combate el autoritarismo. Nos burlamos de los políticos para contrarrestar su poder.
Pero si el humor se ejerce desde arriba hacia las personas que tienen menos poder, es desprecio. Cuando una persona, que suele ser un hombre de clase media alta, heterosexual y posiblemente blanco se burla de los “nacos”, los “jotos” y las “viejas”, no es irreverente, porque no se burla de alguien arriba del escalón social. No cabe en la misma categoría el humor que viene desde abajo. Volvamos a Charlie Hebdó: son señores blancos, heterosexuales, de clase media que se burlan de mujeres musulmanas que, en Francia, ocupan una posición de marginalidad. Sus burlas no son irreverencia, sino un ejercicio de poder y racismo.
–Otro argumento: los hombres heterosexuales blancos y de clase media padecen racismo “inverso” o discriminación “inversa”. ¿Existe tal cosa?
–Existen actos de discriminación contra las personas blancas, definitivamente, pero el racismo es la marginación social contra un grupo minoritario. Los hombres heterosexuales blancos no lo son.
Por otro lado, no hay que idealizar a los indígenas: desde luego, los grupos marginados ejercen discriminación, formas de desprecio y sexismo, pero estas conductas no son necesariamente racistas y tomarlas como tal diluye el término.
El racismo es parte de una estructura social desigual y su práctica sirve para mantener la opresión. No podemos hablar de “racismo a la inversa” porque estructuralmente los indígenas no han tenido una posición de poder sobre los no indígenas, ni los han empobrecido, ni los han despojado de sus tierras, ni obligado a trabajar para ellos.
–¿Cuáles son los principios éticos a tomar en cuenta para erradicar las prácticas racistas?
–El respeto a la diferencia y no ejercer humor denigratorio. Necesitamos aprender nuevas formas de relacionarnos, porque estamos acostumbrados a la discriminación. Es una responsabilidad individual, pero también social, pues la solución no está sólo en mejorar individualmente nuestras acciones éticas, sino en cambiar el orden social.
–Cuando el Inegi presentó el Módulo de Movilidad Social Intergeneracional, que destacaba las diferencias en el acceso a las oportunidades de los mexicanos según su color de piel, hubo quien —como el comentarista de tv David Páramo— no sólo negó que hubiera racismo en México, sino que calificó al estudio como racista.
–En Estados Unidos, algunos sectores de la población blanca, como los que se acaban de manifestar en Charlottesville con antorchas, aseguran que el racismo se acabó y que los negros que denuncian el racismo son los racistas.
El discurso de Páramo es afín al de los supremacistas blancos en EU. Pretender que en México no hay racismo sólo lo puede hacer alguien que, por su posición social, no ha sido víctima de esto. Esta es una expresión de privilegio y de inconsciencia ante las experiencias sociales distintas a la propia. Por fortuna, es minoritaria.
–El Alfabeto del racismo mexicano inició como una colaboración en Horizontal. A diferencia del libro, en este medio digital usted incluyó nombres, como el del antropólogo Roger Bartra, que criticó las manifestaciones de los maestros de la CNTE. Lectores y editores indicaron que no percibían racismo, pues Bartra no se refería al origen étnico, social, ni el color de la piel.
–En los últimos años se ha vuelto inaceptable ejercer el racismo de modo abierto, refiriéndose a las características de un grupo. Por eso la gente con prejuicios racistas usa palabras que ya no aluden al físico, sino que son metáforas biológicas que comparan a los grupos con especies nocivas como las ratas.
Un ejemplo. En su campaña por la gubernatura del Estado de México, Arturo Montiel defendía: “Los derechos humanos, son de los humanos, no de las ratas”, con lo cual deshumanizaba a los que él consideraba criminales. Eso es un discurso potencialmente racista, porque le niega la humanidad a un grupo. Los compara con una plaga que debe ser exterminada.
Las metáforas biológicas que utiliza Bartra tienen que ver con “putrefacción”,“decadencia”, “enfermedad”. Designar a ciertos grupos humanos como putrefactos, decadentes o enfermos es una vieja tradición del discurso racista. La decadencia es el antecedente de la muerte, lo putrefacto debe ser eliminado. Así se referían los nazis a los judíos. Alguien con la cultura de un antropólogo destacado como Bartra debería saber que tal retórica tiene antecedentes peligrosos.
También habla de estos grupos como “desesperados” o “enojados”. Atribuir emociones a las demandas de un grupo social los descalifica, ya que no los mueve la razón, sino su “resentimiento”.
–¿Le han llamado resentido?
–Sí. Cuando me dicen eso, pienso: “tengo razón”. A los que ostentan privilegios les molesta que se los cuestionen.

Buscan artistas de cine, radio y televisión jugar un rol en renegociación del TLC


A través de distintas organizaciones, la comunidad artística de cine, teatro, televisión, radio y literatura prepara su postura y propuestas que, a su juicio, deben considerarse en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Entre las instituciones que alistan el documento, se encuentran la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) y El Grito Más Fuerte.
La actriz y directora de la AMACC, Dolores Heredia convocó a una conferencia que se celebrará mana para exponer las inquietudes de la comunidad artística.
“Nosotros también estamos incluidos en el tema de la renegociación, la Sogem siempre ha sido solidaria con las demandas de todas las industrias culturales. Lo que se está proponiendo es que se elija a un representante de las instituciones culturales en la renegociación del Tratado de Libre Comercio”, señaló Jesús Calzada, presidente de la institución.
Luego del encuentro, las organizaciones seleccionarán a un comisionado para que represente los intereses de la comunidad en la Secretaría de Economía.
“Cualquier persona capaz de defender los intereses del gremio que esté comprometido con permanecer atento a estas negociaciones, que domine el idioma inglés y el idioma francés (podría ser candidato)”, adelantó Calzada.
Aunque no se detallaron peticiones específicas, los convocantes buscan que se establezca una negociación en igualdad de condiciones en materia de cultura.

Apuestan productores mexicanos a las series por internet para llegar a millennials

Ana Cristina Vargas / Agencia Reforma

Ciudad de México

Llegar a los millennials es lo que Cultura Colectiva se ha propuesto desde su creación y por eso ahora se lanza con una plataforma de contenido audiovisual por internet, en mancuerna con Argos Comunicación.
El medio ya prepara tres proyectos de ficción, e iniciará en octubre con la serie de terror Hotel Victoria.
“Es la oportunidad de que Argos le hable a esa gente que ya no se ve reflejada en la televisión, que quiere entretenimiento en cualquier momento y que no depende de la hora o el día de transmisión”, dijo Camila Ibarra, productora de la serie, en entrevista.
La producción alista 13 episodios que retoman a personajes de leyendas mexicanas, como La Llorona y El Charro Negro, con una duración de cinco minutos cada uno y escritos por jóvenes de máximo 28 años.
“Vamos a experimentar con un nuevo intento en internet. Estamos haciendo tres series de ficción y nos faltan dos programas que no serán de ficción, pero que están escritas por la misma gente que quiere ver eso”.
Las producciones serán transmitidas a través de una aplicación que lanzará Cultura Colectiva, para que sus seguidores puedan ver los capítulos en cualquier momento.
“Tenemos la convicción de que los millennials quieren contenido de calidad y en este momento no lo hay en los formatos donde ellos lo consumen”, indicó Jorge del Villar, fundador de Cultura Colectiva.
Para los programas, ambas empresas han optado por elegir a talento nuevo y darle oportunidad a las generaciones jóvenes de actores, escritores y realizadores.
Las firmas alistan también las producciones Descansa En Paz, que retrata un encuentro con la muerte, y Top Ten, acerca de una joven que queda relegada en el número diez de un concurso de belleza y hace todo por escalar al primer lugar.
Estas series serán emitidas antes de que termine 2018.

Naranja mecánica y la representación de la violencia

No hace falta recurrir al diablo para entender el mal. El mal pertenece al drama de la libertad humana. Es el precio de la libertad.

Rüdiger Zafransky.

En Acapulco pudimos ver una de las mejores adaptaciones al cine de novela y primer guión adaptado por el mismo Stanley Kubrick, Naranja mecánica nuevamente en pantalla grande en 2017, acaso a 47 años de su estreno como parte de un ciclo especial en homenaje al director fallecido desafortunadamente en 1999.
Desde el principio, lo que para muchos es una obra maestra, fue blanco de malas críticas por el establishment, paradójicamente en una Inglaterra semillero de bandas de rock cada vez más radicales en sus letras. Muchos sectores, principalmente las instituciones que la película representa, a saber, el Estado, la Iglesia, la familia, se sentirán negativamente aludidos por el shock de una innovadora manera de poner en marcha la representación de la violencia y las bajezas del espíritu humano provenientes de jóvenes adolescentes de una sociedad industrial como Londres. Por decir lo menos, una estilización a lo bello de la violencia; de la maldad.
Adaptado de la novela de Anthony Burgess, esta película es un relato circular a la manera de una comedia negra, muy negra para la época, que nos acerca por un periodo de al menos dos años la vida de Alex DeLarge, magistralmente interpretado por Malcom McDowell. Un adolescente que lo mismo ama la violencia y la agresión desmedida que la música de Ludwig van Beethoven, las mujeres y quizás al arte en general. Tal caracterización ponía en contradicción viejos prejuicios sobre la representación de lo bueno y bello así como lo malo y feo. Derivado de estos prejuicios, sus interpretaciones morales, en la medida en que la película muestra una representación seductora casi coreográfica de la violencia.
Ambientado en el futuro 1993, Kubrick va a privilegiar, como Burgess, el punto de vista de Alex quien narra “su” historia en el lenguaje llamado Nadsat inventado por el autor del libro. Una especie de slang que abreva del ruso, el yiddish y el inglés. En aquellos días un recurso muy celebrado al escritor. Alex en primera persona nos cuenta en voz over a que se dedican él y sus amigos-soldados. Frecuentan un bar que sirve leche con sustancias químicas. Entrada la noche, se desplazan por la ciudad para agredir, abusar y violentar a las personas a su alcance, ya sea que las encuentren a su paso o en el confort y “seguridad” de sus casas. Una de esas noches, entran a la casa de un escritor que junto con su esposa serán las víctimas también de su “humor” perverso: mientras violan a la esposa y golpean al escritor y lo fuerzan a mirar el sufrimiento de su mujer, Alex interpreta la dulce canción Cantando bajo la lluvia inmortalizada en el cine por el mismo Gene Kelly. Un contrapunto narrativo audaz que el director va a utilizar en todas las escenas en donde es representada la violencia con el fin de desasociar sus efectos crudos y desagradables, con lo que inspira a la belleza: la música de Beethoven o Purcell, la pintura y los espacios arquitectónicos simétricos vistos en amplitud.
Alex será traicionado por su banda. En el curso de los primeros meses de una condena de 14 años por asesinato, se hará candidato a recibir un tratamiento nada ortodoxo que busca curar las pulsiones criminales de los delincuentes. Sin embargo, lo único que le importa a Alex es que a cambio de someterse a este nuevo método, su condena será perdonada. Es un lavado de cerebro parodiando la teoría conductista. Junto con una droga inyectada, se forzará al criminal que “busca rehabilitarse” a mirar, sin concesiones incluso la de parpadear, imágenes que muestran violencia cruel. Alex quedará mental y físicamente desprovisto de toda pulsión violenta o sexual hasta las nauseas.
Libre al fin, Alex ya sin de la pulsión violenta y de libido, es decir, más menos sin defensas en la hostilidad, será la víctima, a su turno, de la violencia y brutalidad de una sociedad verdugo, sin ley ni orden.
Kubrick coloca en las discusiones del espíritu del tiempo el dilema moral: ¿debemos privar al individuo de su facultad humana del libre albedrío incluso así se tratase de un individuo de la talla ética y moral de Alex DeLarge? El director nos ofrece dos visiones: la del Estado y la del criminal sin que en su representación oriente nuestras simpatías. La eterna batalla entre el bien y el mal nos pareciera decir Kubrick tiene, como nuestro espíritu, distintas capilaridades que potencialmente nos ponen de un lado o del otro, pero que lo importante es la libertad de decidir.