EFE
Panamá
La Cancillería de Panamá dijo ayer que está “analizando” si extraditará al ex gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, reclamado por la justicia mexicana por corrupción.
“Está en trámite el proceso de análisis pertinente”, indicó escuetamente a periodistas la vicepresidenta y canciller panameña, Isabel De Saint Malo.
Un tribunal panameño validó el pasado 2 de agosto los cargos por los que México solicita al ex gobernador, pero la decisión final depende de la Cancillería, explicaron a Efe fuentes ministeriales.
En la audiencia judicial de ese día el juez Mauricio Marín explicó que la Cancillería panameña debe decidir sobre el proceso de extradición del mexicano sin restricciones de tiempo, aunque consideró que no debería excederse de los 60 días.
De aceptar la extradición, el Ministerio de Relaciones Exteriores debe emitir una resolución que podría ser objetada ante la Corte Suprema de Justicia por parte de la defensa, aclaró por su lado el fiscal del Asuntos Internacionales del Ministerio Público de Panamá, José Antonio Candanedo.
La defensa del ex gobernador, que se encuentra recluido en la cárcel de El Renacer, a orillas del canal de Panamá, pidió al tribunal una medida cautelar distinta a la detención preventiva, pero el juez se la negó bajo el argumento de que sus ingresos mensuales y su falta de arraigo en Panamá son prueba de un alto riesgo de fuga.
Borge, que fue gobernador de Quintana Roo entre 2011 y 2016 por Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue detenido a principios de junio en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, el principal de Panamá, cuando se disponía a tomar un vuelo hacia París, Francia.
Según la Procuraduría mexicana, el ex gobernador está implicado en la venta de terrenos del Estado a través de prestanombres a precios inferiores a los del mercado, y en la adquisición irregular de una empresa de embarcaciones turísticas.