Staff / Agencia Reforma
Washington
El gobierno de Canadá está listo para salirse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) si la Administración estadunidense del Presidente Donald Trump insiste en eliminar el Capítulo 19 de revisión y solución de controversias, publicó ayer el diario The Globe and Mail.
“Un alto funcionario canadiense que no está autorizado para hablar dijo que el primer ministro Justin Trudeau considera el Capítulo 19 como ‘la línea roja’ que no cruzará”, asegura el diario canadiense en un texto de ocho columnas publicado ayer y firmado por el reportero Robert Fife.
La semana pasada, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, en inglés) estableció como uno de sus objetivos para la próxima revisión del TLC eliminar el Capítulo 19 sobre paneles para la Revisión y Solución de Controversias en Materia de Cuotas Antidumping y Compensatorias.
Planteados originalmente por Canadá en el acuerdo de libre comercio con Estados Unidos de 1987, el Capítulo 19 del TLC trilateral permite que exportadores y productores de los tres países puedan recurrir a paneles binacionales e independientes para cuestionar medidas antidumping y compensatorias.
Nueva advertencia de Sessions a las Ciudades Santuario
Las urbes que no permitan que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) entren en sus cárceles federales o locales perderán fondos federales, anunció el fiscal general estadunidense, Jeff Sessions.
Se trata de la primera vez que el Departamento de Justicia estadunidense establece oficialmente qué ciudades pueden recibir fondos de los que muchas localidades dependen para la aplicación de la ley, conocidos como Becas de Asistencia Judicial Byrne.
También se trata de la primera muestra del cumplimiento de una de las principales promesas de campaña del Presidente Donald Trump, quien aseguró que de llegar al cargo cortaría fondos a las ciudades santuario.
Para ser elegibles, las ciudades deben permitir que los oficiales del ICE tengan acceso a sus centros de detención, no deben impedir que sus agentes de la ley compartan información con las autoridades federales sobre el estatus migratorio de sus arrestados y deben dar un aviso 48 horas antes de la liberación de cualquier persona de la que la agencia tenga una orden de aprehensión.
