La selección rusa se impone 2-0 ante Nueva Zelanda en el partido inaugural del torneo y se coloca como líder momentáneo del Grupo A. El técnico Stanislav Cherchesov asegura que sus futbolistas jugaron “inspirados” por el presidente ruso Vladimir Putin
DPA
San Petersburgo
Rusia vivió ayer un inicio inmejorable de su Copa Confederaciones al lograr su selección un sólido triunfo por 2-0 ante Nueva Zelanda en el encuentro inaugural del certamen disputado en San Petersburgo.
Bajo la mirada del presidente ruso, Vladimir Putin; del titular de la FIFA, Gianni Infantino, y del astro brasileño Pelé, la “Sbornaya” logró una merecida victoria que la ilusiona con cumplir una buena actuación en casa antes del Mundial de futbol que organizará en 2018.
El conjunto anfitrión fue muy superior a Nueva Zelanda, la campeona de Oceanía, y se colocó como líder del Grupo A, en el que hoy los teóricamente favoritos Portugal y México jugarán el otro encuentro en Kazán.
Un gol en contra de Michael Boxall a los 31 minutos, tras una buena maniobra del mediocampista del Spartak de Moscú Denis Glushakov, y un tanto de Fedor Smolov a los 69’ dieron la victoria a los dirigidos por Stanislav Cherchesov en el moderno estadio Krestovski, que terminó celebrando con una “ola” detrás de la otra en las gradas.
Tal como pidió Putin el viernes, los futbolistas rusos fueron unos “verdaderos luchadores” y dominaron casi sin oposición el juego ante un tibio rival. El discurso del poderoso presidente ruso, que tomó el micrófono minutos antes del partido y con los jugadores en pleno césped, sirvió como motivación para el equipo local, según reconoció Cherchesov.
“Cuando el presidente de un país viene a dar un discurso eso te inspira y es una ventaja, pero también es una responsabilidad”, señaló el seleccionador en la rueda de prensa posterior a la victoria. “Hemos logrado ejecutar todo lo que habíamos planeado para este primer partido”, dijo satisfecho.
Instantes antes del partido, Putin brindó un breve pero aplaudido discurso. “Estoy seguro de que nuestros visitantes se encontrarán con una Rusia abierta”, resaltó. “El futbol puede unir naciones y continentes y afirmar los valores de la honestidad y el juego limpio”, expresó antes de que Infantino ofreciera también unas palabras en ruso, lo que provocó los aplausos de los aficionados.
El primer tanto llegó gracias a la potencia de Glushakov. Tras recibir un toque sutil de Dimitri Poloz, el mediocampista del Spartak de Moscú superó al arquero y el balón rodó lentamente hacia la meta. Dos defensores neozelandeses y el propio ruso corrieron detrás del balón y, tras un rebote en el palo, Boxall metió la pelota en su propio arco.
Rusia merecía para entonces largamente el gol tras un inicio furioso de encuentro en el que Viktor Vasin lanzó un cabezazo en el palo y Poloz desperdició un par de claras ocasiones.
“Hemos jugado contra un equipo ruso muy fuerte. No nos dejaron jugar. Han estado increíblemente motivados”, destacó el entrenador de Nueva Zelanda, Anthony Hudson.
Smolov y el propio Poloz volvieron a toparse con el arquero Stefan Marinovic, que se lució con algunas tapadas sensacionales, entre el final de la primera etapa y el arranque de la segunda, y parecía que Rusia podría pagar en algún momento su falta de contundencia. Pero los Kiwis, inexpresivos durante todo el partido, jamás reaccionaron.
Entonces llegó por cuestión de lógica el segundo gol, obra de Smolov, quien empujó el balón al arco vacío tras un centro de Alexander Samedov, que desarticuló a la endeble defensa local.
Nueva Zelanda ofreció en los minutos finales una tímida respuesta con un cabezazo salvado por Rusia en la línea, aunque también los locales pudieron haber marcado el tercero. Fue finalmente 2-0, suficiente para que los jugadores rusos recibieran la ovación del público y Putin pudiera dejar el campo con una sonrisa.
El conjunto local celebró así un triunfo que cimenta el proceso de renovación impulsado por Cherchesov, quien asumió el mando del equipo tras la eliminación en la primera ronda de la Eurocopa. Tras años de malos resultados, Rusia quiere volver a ser fuerte en casa.
Tras la jornada de inaugural de ayer, que estuvo precedido por una colorida ceremonia y un fuerte operativo de seguridad, la Copa Confederaciones continúa hoy con dos duelos de mayor cartel: México y Portugal se miden en Kazán y Chile se enfrenta a Camerún en Moscú.







